Ernesto Ochoa Moreno
Columnista

Ernesto Ochoa Moreno

Publicado el 23 de septiembre de 2017

Con las manos vacías

El próximo sábado se cumplirán 120 años de la muerte de santa Teresa de Lisieux, conocida entre nosotros como Santa Teresita del Niño Jesús, la carmelita francesa, doctora de la Iglesia, muerta a los 24 años el 30 de septiembre de 1897. A riesgo de repetir cosas que ya he escrito antes, dedico este espacio a su mensaje espiritual.

Esta dulce muchacha francesa, que entró al convento a los 15 años, propuso una verdadera revolución espiritual con su doctrina del “camino de infancia”, (“la petite voie d’enfance” = el caminito de infancia espiritual), que desorienta un poco al ser traducido con el diminutivo pero que no es otra cosa que una recia espiritualidad de la esperanza vivida en el gozoso martirio del abandono y la confianza en Dios. Es la suya una santidad sin tramoyas místicas, una ascética de las manos vacías. Ella lo sentía así: “Au soir de cette vie, je paraitrai devant vous les mains vides” (“En la tarde de esta vida, compareceré delante de ti con las manos vacías...”.

Lo medito en esta tarde, a la luz del ocaso. Todos (quién más, quién menos), llegamos convertidos en muñones existenciales a la tarde de la vida, en la que, según otro carmelita, San Juan de la Cruz, nos examinarán en el amor. Es una extraña experiencia de fracaso, de frustración, de utopías deshechas, cuando ya todo parece irreversible. Vienen entonces la decepción, la rebeldía, la autocompasión. O la blasfemia. O una enfermiza resignación. Para muchos, la muerte no es el fin material de los días, sino el ahogarse en la sensación dolorosa de llegar al final “con las manos vacías”.

Es cierto. A la vuelta de los años, la vocación termina siendo la fidelidad a un sueño roto. Y llegar a este convencimiento no es, como pudiera parecerlo, una concesión que se hace al pesimismo sino un humilde paso hacia la serenidad, hacia el heroísmo silencioso de la cotidianidad.

No hablo de resignación. Se trata del sentimiento hondo de las limitaciones, de las fragilidades y de la fugacidad de la vida, que nos lleva a aceptar la condición humana sin seguir pidiéndole peras al olmo.

Ser hasta el final fieles a un destino, a una vocación, a un puesto en la vida, con el sabor en el alma de que no era eso lo que soñábamos (o que si era eso, terminó siendo un logro imperfecto, lleno de vacíos) es una forma de valentía. Tal vez la única valentía que se nos pide. O la última. Siempre y cuando esa fidelidad a los sueños rotos sea una fidelidad sin amarguras, llena de humilde alegría.

Entreabro los ojos. Se diluye en el horizonte, tras el perfil de los montes, la luz del ocaso, que es la luz de la fugacidad. Lo que sigue es la noche. Embriagado por este aroma de nocturnidad, tan presente siempre en toda propuesta mística, acepto y me repito que vivir y morir, este llegar al final con las manos vacías, es para muchos (para todos, pienso yo) depositar en la manos de Dios el ripio de sueños rotos en que a la postre se convierte la existencia

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 1

    Aplausos y pitos

    $titulo

    LEONEL ÁLVAREZ ZULETA

    Con seis meses de trabajo, el técnico antioqueño fue campeón en Paraguay con el Cerro Porteño.

    $titulo

    JOSÉ CIRILO HENAO J.

    Alcalde de El Peñol. Capturado. Lo investigan por presunta irregularidad en celebración de un contrato.