Taller de Opinión
Columnista

Taller de Opinión

Publicado el 18 de enero de 2019

EL ENGAÑO

Por Sebastián Castro Zapata

Universidad Pontificia Bolivariana

Facultad de Psicología, 3° semestre sebastiancastrozapata@gmail.com

Sin lugar a duda, la publicidad se ha vuelto uno de los temas más relevantes actualmente debido al papel que toma frente a distintos asuntos de índole global. No se limita a difundir un producto, sino que ha trascendido a campos políticos y financieros. Gracias al buen manejo del arma de la persuasión, es clave para lograr ciertos objetivos que favorecen a un determinado emisor, lo que obligatoriamente lleva al cuestionamiento de cuáles son sus límites para no ser enmarcada como dañina, engañosa o injusta.

El escándalo en redes que se presentó en las últimas semanas del año, donde se exponía la publicidad engañosa de un importante almacén de cadena con gran tradición, nos da un ejemplo de cómo es la manera errónea del funcionamiento de la publicidad, se observa cómo se juega con la emocionalidad del cliente con un precio que al momento de realizar el pago cambia. A simple vista, se podría pasar como un error de sistema, pero la estrategia funciona cuando se hacen varias compras, puesto que al ser más productos es posible que al cliente se le dificulte verificar el precio de cada artículo. Por otro lado, están las famosas promociones abusivas en temporadas de alta actividad comercial que cada año juegan con los colombianos, suben el precio de sus artículos radicalmente para luego ofrecerlos con uno menor que en realidad corresponde al que debería ser el original. Las ganancias por estas estrategias, vistas de una manera individual pueden significar pérdidas mínimas al consumidor, pero observadas de manera global es un dinero importante que se están llevando.

En nuestro país la Superintendencia de Industria y Comercio es la encargada de intervenir este tipo de abusos en el mercado, sin embargo, no debería considerarse como la única porque, aunque es efectiva, el golpe crítico podrían darlo los mismos consumidores. La peculiaridad de la publicidad es que no puede funcionar sin individuos volubles, ser más conscientes a la hora de comprar, revisar facturas y moderar la emociones obligará a que se cambien todas estas estrategias, porque un pueblo que no se deje engañar se hace merecedor de lo justo. Tomar actitud crítica no solo va a cuidar su bolsillo, sino que también va a poder generar cambios en aspectos tan fundamentales como es el espectro político, donde muchas veces una campaña que tuvo una gran inversión en publicidad se hace la ganadora a favor del engaño de miles.

*Taller de Opinión es un proyecto de
El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
joven. Las ideas expresadas por los columnistas del Taller de Opinión son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de El Colombiano, ni las universidades
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