Ernesto Ochoa Moreno
Columnista

Ernesto Ochoa Moreno

Publicado el 11 de agosto de 2018

La primera en la frente

Mal sabor de boca (y de alma) dejó el discurso del presidente del senado, Ernesto Macías, en el acto de posesión del nuevo jefe de Estado, Iván Duque. Por lo menos no eran el momento ni el lugar apropiados. Y mucho más deprimente si sus planteamientos, a falta de otros recursos más dignos e inteligentes, no fueron otra cosa que echar mano del aviso de prensa que, queriendo poner una pica en Flandes, había publicado ese mismo día el Centro Democrático, en contra del gobierno de Juan Manuel Santos.

Quedó en claro, entonces, que Duque, si va a buscar la unidad del país, como lo prometió en la misma ceremonia de entronización como presidente, deberá empezar por amainar en casa los vientos de polarización y revanchismo. Si es que lo dejan desde el mesianismo uribista que, la primera en la frente, como se dice, da esa señal clara de caer en la paranoia de los vencedores, tan parecida a la de los perdedores. Que consiste en embelesarse de tal manera en el triunfo que empiecen a sentirse perseguidos por todo y por todos. Un talante muy a flor de alma y de palabra de los alguna vez llamados “furibistas”. El comportamiento paranoico es una enfermedad del alma que, si no se controla, puede traducirse en muchas manifestaciones esquizofrénicas. En la vida personal y también en la política.

La pregunta que uno puede hacerse, con todo respeto, es hasta cuándo se mantendrá el matrimonio entre el presidente Duque y el Centro Democrático. Recuerdo que, como alguna vez lo conté, cuando Santos sucedió a Uribe, hace ochos años, el mismo día de las elecciones le comenté a un amigo, fervoroso uribista en ese entonces, que antes de dos años los veríamos enfrentados, peleando. Y le expuse mi tesis de que Uribe y Santos eran como el agua y el aceite. El uno por su apellido y su manera de ser, por frentero y antioqueño, el otro por sus ancestros políticos, por su marrulla bogotana. Los dos porque a mi juicio, en política, no se dan la lealtad ni las fidelidades. La historia me dio la razón.

Pero tal vez esta no sea sino una pesadilla de las que le pueden perturbar a uno el sueño de futuro que significa un cambio de gobierno. Francamente le deseamos al presidente Iván Duque un buen gobierno. Colombia necesita que de hecho vengan vientos de unión, de concordia, de no radicalización, de renovación. La paz, como la caridad, también empieza por casa.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 1

    Aplausos y pitos

    $titulo

    PROGRAMA CONEXIÓN JAGUAR

    ISA implementó un proyecto para proteger los corredores de esta especie en el país y evitar que los cacen.

    $titulo

    JOSÉ MIGUEL NARVÁEZ

    Exsubdirector del DAS. Condenado a 30 años de cárcel por ser determinador del crimen de Jaime Garzón.