Hernán González Rodríguez
Columnista

Hernán González Rodríguez

Publicado el 10 de julio de 2018

Los refugiados

En la Convención sobre los Refugiados de 1951 se definió como refugiado: “alguien que haya dejado su país debido a un bien fundado temor a ser perseguido por razones de raza, religión, nacionalidad, opinión política o por pertenecer a un grupo social en particular”.

En un artículo aparecido en el prestigioso diario inglés The Guardian se afirma que en 1990 había 15 países que tenían cercas en las fronteras para impedir el ingreso de refugiados y que en 2016 ya ascendían a unos 70. Las trabas legales son hoy tan numerosas como las cercas físicas.

Casi todos los países están separando a la fecha los migrantes económicos de los refugiados. Los migrantes económicos son aquellos cuyo país es seguro, pero indeseable permanecer en él, a estos no se les suele negar el asilo. Recordemos cómo contribuyeron al desarrollo de los Estados Unidos y de Argentina los migrantes económicos europeos. Se estima que los indeseados refugiados no alcanzan a superar el 3% de la población mundial, porcentaje tan bajo que sugiere como algo posible poder ayudarlos.

Resulta sorprendente que en una era donde puedan cruzar los bienes y servicios las fronteras, no puedan hacer lo mismo las personas, porque la globalización es un proceso sumamente sesgado en favor de los países ricos, los exportadores. Las gentes están abandonando un número creciente de países, mayor que siempre, y se están concentrando en un número de destinos, menor que siempre.

Quienes buscan asilo están siendo sometidos a filtros violentos. Separación criminal de los hijos y los padres, segregación en sitios alejados de las ciudades, sin empleo, sin idioma, sin seguridad social y divididos en: migrantes económicos, legales o ilegales, merecedores o indeseables.

Algunos de quienes se oponen a otorgar asilo lo hacen interviniendo como defensores de la civilización cristiana en Occidente frente a las hordas musulmanas y de latinos, consideradas fuentes del terrorismo o del desorden social. Quienes así piensan, olvidan que se han enriquecido ellos gracias a que han conquistado y explotado numerosas regiones del planeta, primero con la fuerza militar y luego con la globalización existente hoy.

Las migraciones son a la par un reto y una oportunidad. Considero que todos los países tienen derecho a filtrar a quienes les solicitan asilo, tanto a los migrantes económicos como a los refugiados legales e ilegales. Los refugiados que ingresan a un país en números elevados, desproporcionados, deben repartirse entre los países vecinos. Estimo que no existen razones para asilar migraciones exageradas que puedan llegar a afectar la economía de los países receptores. Los indeseables deben repatriarse. El crecimiento racional de la población, la educación y el desarrollo son las únicas soluciones de fondo y de largo plazo.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 1

    Aplausos y pitos

    $titulo

    ENVIGADO HACIA EL TEATRO

    En su edición N°.19, este festival ofrecerá 15 días de artes escénicas con una nutrida y variada oferta.

    $titulo

    GUILLERMO ALFONSO JARAMILLO

    Alcalde de Ibagué. Amenazó con represalias a El Nuevo Día, cuya línea informativa no le gusta. Ya se disculpó.