The New York Times
Columnista

The New York Times

Publicado el 20 de mayo de 2017

Olvídese de Watergate, piense en Irán-contra

Por JOHN YOO
redaccion@elcolombiano.com.co

El supuesto esfuerzo del presidente Trump para presionar al director del FBI a abandonar la investigación de la influencia rusa sobre su ex consejero de seguridad nacional, Michael Flynn, ha provocado gritos de ‘obstrucción de justicia”. Los críticos de Trump están exigiendo un fiscal independiente, al estilo Watergate, o al menos el nombramiento de un director del FBI independiente y neutral para continuar la investigación.

Esos críticos pueden tener la esperanza de conseguir ambos en uno, con el nombramiento del Departamento de Justicia de Robert Mueller, un ex director del FBI, como fiscal especial para continuar la investigación del entrometimiento ruso en las elecciones del 2016.

Tanto demócratas como republicanos, sin embargo, encontrarán que es imposible convertir los principales poderes ejecutivos de Trump en contra suya. En cambio, el Congreso debe recurrir a las facultades diseñadas por los redactores para esas circunstancias: las herramientas de financiación, supervisión y, como último recurso, la destitución.

Como fue descrito en notas que el en ese entonces director del FBI, James Comey, tomó sobre su reunión con el presidente, los comentarios de Trump se acercaron a obstrucción de justicia pero no cruzaron la línea claramente. Según esas notas, el señor Trump dijo sobre la investigación a Flynn, “espero que puedas ver el camino que lleva a dejar esto en paz”.

Tanto republicanos como demócratas han declarado el deseo de llegar al fondo de la conversación. El representante Jason Chaffetz, republicano de Utah, prometió citar los memorandos de Comey, y la líder de la minoría demócrata, Nancy Pelosi de California, dijo que un “intento descarado de cerrar la investigación del FBI sobre Michael Flynn es un asalto a al estado de derecho que es fundamental para nuestra democracia”. El senador John McCain, republicano de Arizona, comentó: “creo que está llegando al punto en que es de tamaño y escala Watergate”.

Pero por sí solos, los comentarios de Trump no demuestran sin ambigüedad un intento por obstruir la justicia. Aunque expuso su opinión favorable del Sr. Flynn, se detuvo justo antes de pedir a Comey que dejara la investigación. Las palabras de Trump llevaban consigo un reconocimiento implícito de que Comey tomaría la última decisión.

A diferencia del caso Watergate, no hay evidencia de que el presidente dio la orden a testigos para que mintieran, destrozó evidencia o trató de bloquear a agentes del FBI de cumplir con su labor. Al menos no hay evidencia todavía. Oficiales del FBI y el Departamento de Justicia no solo continuarán su investigación de Flynn sino que es probable que intensifiquen sus esfuerzos, como lo sugiere el nombramiento de Mueller.

Pero es probable que perseguir al presidente por obstrucción de justicia no tenga éxito, no solo por la falta de hechos, sino por razones constitucionales también.

El tipo de fiscal especial nombrado por el fiscal general encargado, Rod Rosenstein, difiere de los consejos independientes creados bajo el acta vencida y es significativamente más débil. El papel de Mueller será gobernado por normas del Departamento de Justicia, que siempre pueden ser anuladas por el presidente.

El primer paso para el Congreso sería formar un comité especial para investigar la controversia rusa y el asunto Trump-Comey. Para impedir esto, Trump debería mirar el ejemplo de su predecesor Ronald Reagan. El escándalo Irán-contra casi destroza la presidencia Reagan y podría haber llevado a su destitución. Después de las revelaciones de que sus empleados de seguridad nacional habían intercambiado armas por rehenes detenidos por Irán y transfirieron fondos a los contras nicaragüenses, Reagan limpió la casa y acordó hacer reformas a la supervisión gubernamental de la acción encubierta. Después de eso, su presidencia no solo sobrevivió sino que también prosperó.

Trump debería emular a Reagan. Debería despedir a su jefe de personal, Reince Priebus, y su estratega principal, Stephen Bannon, y todos los demás que trajeron el caso de la campaña presidencial a la Casa Blanca.

Lo más importante, Trump debería empezar a deferir al Congreso en política doméstica y en cambio enfocarse en la seguridad nacional y relaciones exteriores.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 1

    Aplausos y pitos

    $titulo

    EL MINUTO DE DIOS

    Cumple 60 años esta pequeña reflexión diaria en la televisión. Además tiene la fundación que ayuda a muchos.

    $titulo

    CRISTIAN DÁJOME

    Jugador del Nacional, fue sorprendido manejando embriagado. Su licencia fue retenida y podría ser multado.