P. Hernando Uribe
Columnista

P. Hernando Uribe

Publicado el 12 de octubre de 2018

Una lectora singular

Santa Teresa de Jesús (1515-1582), cuya fiesta celebramos el 15 de octubre, fue una lectora apasionada. La lectura forjó su arte consumado de escritora, gracias a lo cual la conocemos y admiramos por su grandeza humana. Para fray Luis de León, primer editor de sus obras, el castellano de Teresa es de “una elegancia desafeitada”, es decir, limpia, sin aderezo alguno; y su prosa “deleita en extremo”.

Teresa escribe el “Libro de la vida”, su primera obra, a los 50 años. Una autobiografía con una teología implícita, en que contando su vida aparece la acción permanente de Dios en ella, con confidencias deliciosas, como éstas: “Si no tenía libro nuevo, no me parece tenía contento”; “diome la vida haber quedado ya amiga de buenos libros”; “que en leer buenos libros era toda mi recreación”. Teresa escribe como habla, o mejor, habla escribiendo.

Teresa es un fenómeno. Su escritura es traducción, hasta el punto de que puede afirmar: “su Majestad fue siempre mi Maestro”. Cuando tiene 44 años, antes de comenzar a escribir, la Inquisición prohibió la lectura de libros religiosos en español, hecho que desoló a Teresa. Mas, de repente escucha una voz que le dice: “No tengas pena, que Yo te daré libro vivo”. Teresa descubre que “Su Majestad ha sido el libro verdadero adonde he visto las verdades”. Y agrega: “¡Bendito sea tal libro, que deja imprimido lo que se ha de leer y hacer, de manera que no se puede olvidar!”. Teresa es, en realidad, traductora de lenguaje divino a lenguaje humano.

La prosa teresiana es de musicalidad asombrosa. “Por ruines e imperfectas que fuesen mis obras, este Señor mío las iba mejorando y perfeccionando y dando valor, y los males y pecados luego los escondía... Dora las culpas”. Escritor consumado quien junta así las palabras.

Teresa escribe por obediencia, habilísima en conseguir que le manden lo que en ella es imperativo biológico. Escribir es su verdadero ocio, su modo de gastar el tiempo, y por eso escribe en las noches robándole tiempo al sueño con la velocidad de un notario, como si tuviese delante un dechado. Escribe lo que está viviendo: Dios aconteciendo en ella con pasmosa intensidad.

¿Es Teresa lectora que a la vez traduce? ¿Quién le habla? ¿Qué le dice? ¿Cómo lo escucha? Los místicos se refieren al que habla “sin ruido de palabras”. ¿Es posible hablar sin palabras? ¿Y cómo escuchar? ¿De dónde saca esta mujer la destreza para traducir a un lenguaje que lleva cuatro siglos atrapando lectores como la tela de araña a su presa?.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 1

    Aplausos y pitos

    $titulo

    SABINA MAZO

    Antioqueña. Contratada por la UFC, la más prestigiosa empresa de las artes marciales en el mundo.

    $titulo

    JUAN CARLOS MESA VALLEJO

    Alias Tom. Máximo jefe de “la Oficina”. Condenado a 16 años de cárcel tras ser hallado culpable de varios delitos.