Editorial

Farc: el último campamento

La imagen es cierta. El grueso de esa guerrilla ya está en las zonas de concentración. Quedan detalles por ajustar y riesgos por minimizar, pero la desaparición armada de las Farc está cerca.
Farc: el último campamento
ilustración esteban parís Publicado el 15 de febrero de 2017

Aunque las fuentes del proceso con las Farc, y los analistas en torno al mismo, evitan especular con la cifra de combatientes que al final se desmovilizará, incluidos los milicianos de cascos urbanos y ciudades capitales, la realidad muestra que la cantidad de subversivos, ya instalados en las zonas de concentración, se acerca a la prevista en los informes de inteligencia de las Fuerzas Armadas.

El planteamiento proyecta, por ahora, escenarios favorables: las disidencias en los frentes, aunque se están presentando y deben preocupar al Gobierno Nacional y a las mismas Farc, no superan la amplia respuesta de la base guerrillera a su concentración verificable y, en consecuencia, a su acogimiento y adopción del desarme y la implementación de los acuerdos.

Las fotografías de las filas guerrilleras por los caminos y los ríos del país, en autobuses o en botes, que las dos últimas semanas ocuparon las páginas y los portales informativos, son una realidad, en especial muy alentadora para las comunidades campesinas que sufrieron los rigores del conflicto armado con las Farc.

Hay una gran diferencia, por supuesto, entre la percepción del país rural y el urbano. Se trata de una distancia histórica y aun contemporánea. “La paz -según el alto comisionado de Paz, Sergio Jaramillo- no la vamos a construir unos marcianos desde Bogotá, toca hacerla con las fuerzas que hay en los territorios”.

Pero ante la retrospectiva de un país que hasta hace dos años todavía presenciaba matanzas de soldados, voladuras y derrames en redes de hidrocarburos, retenes ilegales en las vías y toda clase de presiones y atropellos sobre la población civil por parte de las Farc, en especial en áreas rurales distantes, es preferible la perspectiva de una nación capaz de llevar el Estado y la institucionalidad, los mercados y la oferta de empleo y productividad, a una periferia marginal y hoy amenazada por los cultivos ilícitos, las bandas criminales y en general el circuito de la ilegalidad mafiosa.

La concentración de los frentes guerrilleros apenas empieza y su desarme no deja de ser un propósito, aunque cada vez más cercano y posible. Desde el Gobierno Nacional se aceptan debilidades: la falta de mayor liderazgo y coordinación en esta etapa, el retraso evidente de la infraestructura campamentaria, con el consecuente aumento de riesgos sanitarios e incluso de disidencias en las que puedan mediar las ofertas económicas de un narcotráfico fortalecido con zonas de cultivo en expansión. También pesan la apatía y el descrédito con que el país urbano sigue viendo el Acuerdo con las Farc, que por supuesto tiene reparos y críticas en materias como derechos humanos, víctimas, Justicia Especial para la Paz (JEP) y participación política. Pero en un espectro amplio de análisis comienzan a ser más palpables los beneficios de la desmovilización y la realidad objetiva del fin del conflicto con las Farc, concentradas en campamentos con verificaciones y controles exigentes, que su permanencia en una ilegalidad dañina, ruinosa y degenerativa del tejido social de la nación.

Hay que tomar nota de la advertencia según la cual la cadena de ilegalidad y reclutamiento del narcotráfico constituye grave amenaza para un acuerdo con una fuerza, las Farc, que pretende abandonar los territorios, las lógicas y las prácticas de la clandestinidad y el delito. Y cuidar que estos sean los últimos campamentos que el país recuerde de un grupo que le provocó tantos sufrimientos y destrucción.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
  • 1

    Aplausos y pitos

    $titulo

    SINFÓNICA DE ANTIOQUIA

    Abrió su temporada con la obra Carmen de Bizet y la participación de cuatro músicos franceses .

    $titulo

    LUIS FERNANDO DELGADO

    Exfuncionario del Ministerio de Transporte. Se declaró culpable de participar en el cartel de la chatarrización.