
Archivo EL COLOMBIANO | Carolo, a sus 57 años, sigue
amando su rock clásico "vieja guardia" con
grupos como Pink Floyd, Jethro Tull y The Rolling Stones. |
Carolo,
el hombre del Festival de Ancón
Por
Natalia Cristina Grisales
Redacción elcolombiano.com
Medellín
Revolucionario, hippie, artesano, frustrado estudiante de
Economía, empresario, comerciante de esmeraldas, organizador
de conciertos de música rock, creador del Festival de la Mascota,
en Laureles; recolector de regalos para niños pobres y catador
de marihuana en Holanda. Un hombre polifacético que desde su
juventud ha vivido por y para la música, así es Gonzalo
Caro Maya, más conocido como Carolo.
Cada una de estas cosas caracterizaron una etapa en la vida de
Carolo, un hombre que se hizo famoso, desde principios de los años
setenta, por la organización del Festival de Ancón,
uno de los eventos musicales más importantes en la historia
del rock colombiano y que para muchos partió la historia
de Medellín.
Así es como este personaje de estilo descomplicado, y espíritu
aventurero, liberal, lanzado y muy cívico, no paró
nunca de hablar de aquel gran acontecimiento el ¨Woodstock a
la colombiana¨, que lo catapultó a la fama, y que en
el año 2001, 30 años después del Festival,
le inspiró para publicar su primer libro: La conspiración
de Ancón, un quiebre de generaciones, del cual se han
realizado dos ediciones y se prepara la tercera para este año.
Pero eso no es todo, Ancón le ha dado a Carolo para vivir
durante las últimas tres décadas, sus viajes a más
de 40 países entre Europa y los Estados Unidos, han sido
patrocinados por las grandes historias y sucesos de aquellas dos
semanas de música, sexo, drogas y desenfreno, además
“hace un año produje un CD con la música que
estaba de moda en esa época, porque se perdió el material
que había grabado de Ancón en 1971. La música
fue la que motivó a que naciera el festival en aquel entonces”,
comenta Carolo, con voz ronca y gruesa y llena de una nostalgia
por aquella etapa de su vida.
“En aquella época yo hacía un programa de rock
(el primero que existió en Medellín en la emisora
Radio 15) que se llamaba La onda pop R15. Lanzábamos lo que
se prensaba acá en el país, sin embargo, había
mucha gente que traía muy buena música de Estados
Unidos y Europa, porque en esa época los rockeros eran de
El Poblado y Laureles”, precisa Carolo.
Una inspiración de nadaístas
Acompañado por Gonzalo Arango, Pablus Gallinazo, Eduardo
Zalamea y otros personajes del nadaismo en las playas de San Andrés,
durante unas vacaciones de la Universidad, les surgió el
sueño, o más bien el delirio, de realizar Ancón
1971. “Yo dije vamos a volverlo una realidad. Ellos opinaron
que estaba loco, pero bueno. Recuerdo que los grupos que se llamaron
para Ancón prácticamente hubo que hacerlos y darles
nombres”, sostiene Carolo.
Además, entre sus múltiples historias Carolo indica
que unas semanas antes de realizarse el festival, les mostró
el terreno a sus amigos, ellos le preguntaron por la tarima de sonido
y dónde iban a cantar los músicos y él contestó
de forma espontánea y natural: “pues que canten en
aquel morrito”.
Los personajes que protagonizaron aquel encuentro musical fueron
los grupos de los años 60, como Los Yetis, La rockola, Juan
Nicolás Estela, Pablus Gallinazo y grupos como Crono que
estuvo en los 18 años de Ancón, también estuvieron
Augusto Martelo (era del Grupo Hope); El sardino Acevedo (baterista
de la banda El Marciano); Camilo (Génesis); Fabio ... Ahora
están en agrupaciones en Las Vegas, en Bogotá y en
Miami, enumera Carolo con gran orgullo y alegría, y asegura
que muchos de los muchachos que asistieron aquella vez son ahora
grandes personalidades de la vida colombiana.
Sus orígenes
Carolo es oriundo de Chamuscados, un desaparecido corregimiento
de Anorí, Antioquia, donde vivió hasta los cuatro
años. Sus padres Ofelia Maya y Carlos Caro decidieron viajar
a Medellín, y se instalaron en el barrio Fátima. Años
más tarde compraron una casa en Laureles, donde Carolo reside
actualmente, cerca de una iglesia, una tienda, una farmacia y una
parque, por petición de su madre.
Hoy Carolo, a los 57 años, sigue amando el rock clásico
y la música de la “vieja guardia” como él
mismo la define, donde se incluyen grupos como Pink Floyd, Jethro
Tull y The Rolling Stones. Pese al paso de los años, Carolo
es y seguirá siendo aquel joven soñador, alma y espíritu
del Festival de Ancón, que se convirtió en una leyenda
en la historia musical de nuestro país.
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