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EL COLOMBIANO.COM | ANCÓN 2005


Posguerra habla a los tiempos de hoy.


Jaen Kief, una búsqueda muy personal.


Kalibre 38, un grupo muy urbano.


Imagen Frankie ha muerto. El grupo mantiene una constante actividad en la escena rock.


Tr3sdeCoraZón durante una de sus presentaciones. Tiene un público que ha sabido consolidar.


Hace 20 años nació el grupo Kraken en Medellín.
Redimensión del rock


En Medellín hay un movimiento importante, con acordes muy distintos.

Por
Santiago Arango
Medellín

El proceso del rock en Medellín ha generado su propia ley natural para autorregularse y buscar el resquicio por donde pueda filtrar su sonido.

Por eso en los años recientes, después de atragantarse, ha recordado cómo hablar: Masacre y su death metal por Suramérica y Centroamérica, Tr3sdeCoraZón y su punk rock en Argentina, I.R.A y su punk por los Estados Unidos, el Tour Medallo Hagala'U' en la capital del país con Frankie ha Muerto, Neus, Posguerra e I.R.A y, finalmente, Pop Corn en Ecuador, entre otras giras, ratifican que los grupos han cavilado su influencia en Colombia y en latitudes foráneas como un complemento para sus proyectos y su evolución en esta época de atropellado flujo de información.

La radio, el internet, la televisión, la prensa escrita y el voz a voz, además de variados medios, se han convertido en un vaivén de datos y fuentes que articuladas a las giras, avivan necesidades varias en los rockeros, por ejemplo, como los videos.

En 2004, verbigracia, se produjeron más de 28 video clips, sólo de rock, todos costeados por los músicos. El riesgo de sugerencias como Las hadas no vuelan más I, disco conceptual de Jaén Kief con una sola obra de 45 minutos, sui generis en su estilo en Colombia e, incluso, Frankie ha Muerto y su osada proposición de 15 años donde fundamentado en el rock se articula lo poético, lo teatral, lo filosófico y el eclecticismo sonoro que arraiga, entre otros, arreglos musicales del llano, el rap, el punk y la salsa. Para destacar también, Mojiganga, grupo de ska core paisa que en octubre de 2004, fue telonero en Bogotá del concierto de The Offspring.

La Emisora Cultural U. de A., Radio U y El conteo de Canal U -este último, programa dedicado exclusivamente a rotar videos locales y a presentar algunos nacionales-, Salomón de EL COLOMBIANO, Cámara F.M., Cable Unión, U.N. Radio, Musinet, publicaciones especializadas como la Revista Música, Telemedellín, EPM TV y hasta Veracruz 98.9 F.M., dan cabida al rock de Medellín. Esto, además, se tonifica con los conversatorios sobre rock, todos los últimos miércoles de cada mes en el café de la Corporación Ateneo Porfirio Barba Jacob.

El rock de Medellín está revolcándose para suscitar nuevas dinámicas. Así lo corroboran grupos en misceláneas tendencias como el punk, el metal, el power, el neo, el punk rock, el trash, el death, el funk, el EMO, el rock electrónico, el gótico, el new wave, el pop rock... Algunos de esos grupos con 19, 15 ó diez años de trayectoria, otros con cinco, tres o menos, son: Tenebrarum, Esfinge, Nepentes, Colapso, Pop Corn, Fértil Miseria, Nadie, Mojiganga, OtraBanda, Rey Gordiflón, Grito, Syrinx, Day Core, G-98, Dead Man Walking, Orus, Deserción... Y la lista podría extenderse con más de 300 nombres.

Desde otra óptica, algunos aseveran que el rock mundial está en crisis. Así lo han planteado como un alarido sentencioso -aniquilando el privilegio de la duda o la incertidumbre del otro-, un amplio grupo de melómanos, músicos, fans, periodistas y pequeños séquitos de intelectuales -entre otros-, dando una bofetada de negación a las acciones que con un tozudo deseo, labran los músicos en la que, para muchos, hace rato dejó de ser la capital del rock en Colombia: Medellín.

Sin duda, es una posición respetable, a veces radical, mas aún si se obvian fenómenos como los mencionados o, de manera simplista, se critica y exilia por no ser del agrado personal.

Meca rocanrolera o no, crisis o no -ese no es el punto a tratar-, Medellín, una ciudad relativamente joven para una tendencia que marcó hito como uno de los fenómenos más interesantes del S. XX, ha despertado después del letargo de mediados de los 90's, cuando, al mejor estilo de un suicidio colectivo, terminaron las historias de grupos -sumado a otros factores como la sequía de parches, charlas, fiestas, investigaciones y conciertos- como Bajo Tierra, Enemigo Sol, El Pez, Co2, Juanita Dientes Verdes, Los Árboles, Polvo de Indio, Marimonda, Perseo, Estados Alterados, Frecuencia...

Nada sorprendente si se tiene en cuenta que ha pasado, como un ciclo clave en la intrínseca ley natural del rock, década por década: Los Ampex y Los Pelukas en los 60's; Los Yetis y Los Fleepers en los 70's; Los Podridos y Mutantex en los 80's...

Dualidades y otros rumbos
Por fortuna aún en la cara 'A' coexisten grupos que conciben el rock como en su fase primigenia con una resonancia rebelde, experimental, atrevida, contestataria y a veces marginal, que en el 'planeta' después fue atrapado por las fauces agresivas de la industria y el mercado pop -con excepciones, como en todo-. En este colectivo cohabitan los que interpretan y narran la ciudad, insertan literatura, protestan con sus letras y asumen un compromiso político.

¡Oh rock inmarcesible!, la cara 'B' del disco son los que responden al llamado del hombre contemporáneo con escasez de tiempo y son pragmáticos en sus determinaciones, ligeros de lastres ideológicos, ansiosos por componer, dar 'toques' y cantarle a su fémina ó al parche con los amigos.

Ambas tendencias, claro, pueden compartir las características señaladas, implicando en menor medida la del otro. En todo este engranaje, la disímil oferta en la ciudad, permite hallar proyectos con un camino trasegado que ha posibilitado el afianzamiento de un sonido, una promesa estética, una filosofía... No es gratuito que a Masacre -fundado en 1988- en su reciente paso por Venezuela, le gritaran en el concierto: "Masacre, los amamos, los amamos!

La otra cara de esto son los grupos con vocalistas poco experimentados, guitarristas novatos, bateristas aprendices, que con tan sólo dos ó tres años de trabajo, están definiendo su personalidad como banda, argumento que en lo absoluto no descalifica su labor. Grupos como Neutro, La S70, Mentalstate, Revolución 69, Los Duendes, Ley Sucia y Epidemia -influenciados por el hard core, el metal, el industrial, el punk, el blues, el heavy, el alternativo-, vienen trabajando para vertebrar su idea y madurarla.

La dualidad siempre ha existido en esta corriente, aunque los nóveles rockeros suelen ser más transigentes a diferencia de algunos de vieja data. El sonido, la indumentaria, la forma de ejecutar el instrumento, el diseño de los discos, la visión del mundo, la Medellín actual, la internet, el quemador de Cd's, los DVD's, la experiencia del arte, el imaginario del género, son variables que han mutado de la mano del rock en Medellín.

La demarcación de territorio en el 'movimiento' también se ha modificado: Mónica Moreno, en I.R.A -punk-; Magaly Alzate, en El Colectivo -trip trop-; las hermanas Piedad y Vicky, en Fértil Miseria -punk hard core- y Lilith -rock alternativo-, este último integrado exclusivamente por mujeres, son propuestas modélicas que izan la bandera femenina en la actual incidencia que ejercen, en el género, como un bálsamo del 'gen' único de rock para hombres.

Una peculiaridad que no ha cambiado es la constante autogestión -distribución de discos, materialización de conciertos, souvenir de los grupos- que han liderado históricamente los grupos de metal y punk. Un caso ilustrativo es Athanator, grupo de metal que en mayo de 2004 lanzó su segundo disco Earth of blood, el cual fue distribuido en Alemania.

Según Jaime Ocampo, su vocalista, "gracias al trabajo del sello alemán Metal Blast Records, la banda se hizo conocer a nivel mundial (pasamos de 15 páginas relacionadas con la banda a 266, utilizando Google como motor de búsqueda) a pesar de que nos piratearon demasiado, eso nos favoreció en la difusión del material. Ese trabajo también nos valió la nominación en los London Music Awards en la categoría de hardcore/metal para este año".

La dinámica de hasta cuatro o seis conciertos en un fin de semana en 2004, quizás se multiplique en el ciclo 2005. Esto, ligado al proceso de profesionalización y de investigación, a la autogestión como una de las claves para armar su cuerpo artístico -el 90 por ciento de los músicos han inferido que el Mesías de la disquera multinacional es sólo una alternativa, no la única- y claro, el compromiso de los músicos asistiendo a los conciertos de los otros grupos, comprando los discos locales; aunado ésto al respaldo de los medios de gran circulación e impacto social.

Iniciando este 2005, se fortalece el aspecto académico. El libro Medellín en vivo: la historia del rock, donde se recoge su historia en la ciudad desde sus inicios hasta 1996, fue respaldado por la Secretaría de Cultura Ciudadana y a mediados de este año, circulará la segunda edición, ampliada y corregida y abordando los hechos hasta el primer trimestre de 2005.

Medellín no busca ser un centro comercial del rock, sin embargo, se están gestando procesos relevantes para encontrar ese equilibrio entre la escena, el público, los músicos y los medios. Una aventura donde debe primar el arte, según la noción de cada 'artista'.

Los rockeros han reconocido en sus regímenes naturales con su huella de sonido-dactilar, el mensaje de Nietzsche: "Lo más grande del hombre es que es un puente y no una meta".

Contexto del rock local

Hay en Medellín un movimiento. Y sus olas llegan con los sonidos del rock en sus diferentes tendencias y sueños. Algunos grupos se han consolidado con relativa fuerza y se proyectan dentro y fuera del país. Otros apenas comienzan a salir del cascarón para enfrentarse al público, que en la ciudad, también, poco a poco ha crecido.

Faltan espacios, estudio e investigación. Sin embargo, es un proceso que bien vale tener en cuenta y una actividad que se ha convertido en la posibilidad de encuentro, de expresar sentimientos, maneras de ver el mundo.

Este es un informe especial preparado por el periodista Santiago Arango, que con su proyecto Haga la U, con espacios en radio y televisión, ha logrado convocar y difundir el trabajo de algunas de estas agrupaciones, muchas de ellas sin mayores posibilidades de darse a conocer en un medio que no es nada fácil, a pesar de los pasos adelante que se han dado.
Se habla aquí de grupos que siguen líneas diversas.

El punk, el metal, el power, el neo, el punk rock, el trash, el death, el funk, el emo, el rock electrónico, el gótico, el new wave, el pop y el rock. Una mirada general y un llamado a alcanzar el profesionalismo y la calidad.


 




 
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