| Feminidad:
el acento de la moda de Orbitel
Por
Beatriz Arango Sepúlveda
Medellín
Movimiento y fiesta. María Luisa Ortiz abre su participación
en la Pasarela Orbitel con un traje que evoca los kimonos orientales.
La sobriedad se asoma en unas prendas en tonos grises y otras en
plateados, mientras la música invita a la fiesta.
Las modelos sorprenden a los asistentes, cuando se levantan de
sus asientos y se dirigen a la pasarela. Integración.
Comienza el paseo de los diseños de María Luisa,
que se inventó un juego con sillas, a manera de parque,
para que esas mujeres, vestidas de feminidad y dueñas de
una coquetería juguetona, pasaran un buen rato.
El color también sale de paseo. Una sucesión de
trajes en flores color cereza, malva y rosa convierten la pasarela
en una divertida pasarela primaveral.
El parque, inventado en medio de una glamorosa carpa negra con
cojines dorados y enormes lámparas de cristal, traslada
a los asistentes a París y los trajes transmiten el encanto
de esas primaveras que María Luisa no olvida.
Una novia encantadora, de blanco y malva, que se atreve a lanzar
besos a los hombres cierra una colección emocionante.
El brasileño Walter Rodrigues llamó a su presentación
Sexy, very sexy, que sorprendió por el predominio del uso
de la lycra y otras fibras en los trajes de lujo, los cuales mostró en
bloques de colores amarillo, lila, blanco y guayaba.
Para el final dejó una pieza con trazos de obra de arte,
un traje corto elaborado en cristales Swarovski, para cerrar con
brillo una noche que vistió de gala la ciudad.
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