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Elegancia urbana en la noche de Fab
Esta noche se realiza el Fab Color Show, una pasarela tradicional
en la Feria.
Beatriz camacho
y Judy Hazbún, diseñadoras invitadas.
Por
Gloria Edith
Gómez Londoño
Medellín
La sensualidad no está en mostrar la piel. Lo sabe perfectamente
Beatriz Camacho, una diseñadora cartagenera que pese a ser
muy joven, es ya una veterana en ferias como Colombiamoda.
Por su sentido del gusto y su sensibilidad para vestir el cuerpo
femenino, fue una de las invitadas por la firma Colgate Palmolive,
para realizar el Fab Color Show 2003, un desfile en el que presentará
su colección junto a los trajes de la barranquillera Judy
Hazbún.
Una "nómada urbana" fue la inspiración
de Beatriz para trabajar la colección en la que, por primera
vez, se aventuró con una gama de colores más amplia
de lo usual.
Ella, que se define como "muy monocromática",
se dejó llevar por las historias de ejecutivas modernas y,
de repente, se encontró trabajando con telas de colores sacados
de la naturaleza y materiales llenos de arrugas y texturas, para
vestir a esas mujeres que lejos de ser esclavas de la moda, la convierten
en un elemento a favor de su feminidad y sensualidad, incluso en
horarios laborales.
No hay sastres formales, no hay medias de seda ni tacones que dificulten
el andar. "Se trata de una nueva etiqueta. La mujer que yo
visto, va de un lado a otro durante todo el día y necesita
prendas que la hagan sentir cómoda, que no tenga que cuidar
demasiado", explica Beatriz. Por eso, se atrevió a proponer
vestidos de gala arrugados, que pueden llevarse doblados en la maleta,
"e incluso, lavarse en el lavamanos de un hotel", dice.
Así como telas superpuestas y trajes de varias piezas que
se pueden adaptar a las horas y actividades del día a día.
Como accesorios, bolsos muy grandes, en los que cabe de todo, sin
atentar contra el glamour y la armonía del conjunto; además
de zapatos de inspiración oriental, con suelas casi planas,
que permitan caminar sin sufrimientos. Fibras naturales como el
algodón y el lino, fueron las elegidas por Beatriz Camacho
para esta colección que pretende "mimar la piel",
generando sensaciones agradables al tacto.
El movimiento del agua
Judy Hazbún diseñó 34 vestidos de coctel, para
una colección que denominó Aquamood, porque se inspira
en la fluidez, transparencia y movimiento del agua. Por cuenta suya,
las sedas, organzas, chifones y tafetanes, saldrán a la pasarela,
convertidas en faldas largas y cortas, vestidos y blusas en tonos
refrescantes, que recuerdan los misterios del mar y le dan un aire
sofisticado a quien los viste. Hazbún acompañará
sus trajes con accesorios elaborados por ella misma. Anillos y pendientes
en pedrería, que combinan con los verdes y azules turquesa
de sus diseños. Sumado, el talento de estas dos diseñadoras
será en el mayor atractivo de una noche llena de alternativas
de seducción para vestir a la mujer.
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