Los
apodos de la Copa América
Caracas,
Venezuela
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| AP | Carlos Tévez de Argentina,
conocido como el Apache. |
Ponga un mote en su vida. Este bien podría ser el eslogan
del fútbol latinoamericano, una fuente de imaginación
a la que contribuyen periodistas, hinchas, técnicos
y jugadores.
La Copa América reúne a los mejores futbolistas
del continente y es la gran ocasión de difundir los
apodos de los más conocidos, de los más extravagantes
y de los que se ganan el sobrenombre por sus características
de juego, su fisonomía o su forma de celebrar el
gol.
En este desfile diario de motes hay de todo: apaches y
panteras, pájaros y pulgas, mazas y chaparritos,
cebollas y pájaros, bestias y venados, emperadores
y bombarderos. Y hasta un tal Kalule y un Ken (por el novio
de la muñeca "Barbie").
Los más frecuentes son los referidos a animales,
como es el caso del delantero mexicano Alberto Venado Medina,
porque una vez que toma la pelota corre como ese animal
por la banda derecha, o el del defensa colombiano Jair Chigüiro
Benítez, apodo que tiene desde su infancia y que
le compara con los dientes de ese roedor.
Al acecho del Venado está el delantero peruano Andrés
la Pantera Mendoza, mientras pía en los árboles
el capitán venezolano Luis el Pájaro Vera
y para regatearlos a todos, sin posibilidad de cazarlo salvo
de forma violenta, está el argentino Lionel la Pulga
Messi, remoquete ganado por la escasa estatura que tenía
de niño.
En este "zoológico" del fútbol,
están también los peruanos Miguel Oso Villalta,
Jefferson Foquita Farfán y Juan Carlos Burro Mariño,
el venezolano Alejandro Lobito Guerra, el argentino Roberto
Ratón Ayala, que heredó el mote de su compatriota
Rubén Ayala, que ganó con el Atlético
de Madrid la Intercontinental en 1975, y el centrocampista
uruguayo Maximiliano Mono Pereira.
Juan Román Riquelme convive con el apodo de Topo
Gigio, el ratoncito de la televisión, porque celebra
los goles llevándose las manos a las orejas como
ese personaje infantil, que sin duda se asustaría
si se encontrara con el delantero brasileño Julio
La Bestia Baptista.
No le va a la zaga en contundencia el defensa mexicano
Francisco Javier Rodríguez, que lleva el sobrenombre
de El Maza por su corpulencia y tiene como contrapartida
en su selección a Ramón Morales, alias Ramoncito,
que con sus 1,68 metros de estatura es uno de los más
pequeños ("chaparros") del equipo de Hugo
Sánchez.
En la Copa juegan un Chino, el uruguayo Álvaro Recoba;
un Gringo, el mexicano José Antonio Castro, y un
Ruso, el centrocampista uruguayo Diego Pérez.
Aparece por los campos venezolanos algún que otro
Apache como el argentino Oscar Tévez y el peruano
Wálter Vílchez, un Depredador, el delantero
peruano Paolo Guerrero, y hasta el novio de la Barbie, Ken,
como se le conoce a George Forsyth, del equipo de Julio
César Uribe.
Otros apodos
Se dejan ver los atractivos, como el portero uruguayo Fabián
Carini, conocido como Facha por su buen porte, y el peruano
Claudio El conquistador Pizarro. Sin mote pero en esta categoría,
están el uruguayo Diego Forlán y el paraguayo
Roque Santa Cruz, que en el Mundial de 2006 fue elegido
en una encuesta por Internet el más guapo de la competición.
En el terreno de las conquistas nadie como el delantero
brasileño Vágner Love, un apodo que nació
en 2004 cuando fue sorprendido después de abandonar
la habitación de una aficionada en el hotel donde
estaba concentrado su equipo.
Para quien necesite condimentar el juego, está el
centrocampista uruguayo Cristian Rodríguez, apodado
el Cebolla en alusión a la forma de su cabeza, a
la que ha añadido una coleta que parece asemejarse
a un tallo.
Los que tienen fama de anotadores suelen llevar añadido
a su nombre o apellido la palabra gol, como es el caso del
chileno Matías Matigol Fernández o el del
venezolano Juan Arangol Arango.
No falta un Loco como el uruguayo Sebastián Abreu,
por sus excentricidades en el terreno de juego, y un Coco,
el seleccionador argentino Alfio Basile.
La Copa América cobra empaque con el mexicano Rafael
Márquez, conocido como El Káiser de Michoacán,
un Príncipe, el brasileño Robinho, y un Emperador,
el peruano Santiago Acasiete, que para demoler al rival
tiene a su compatriota Claudio Pizarro, el Bombardero de
los Andes.
También están los que tienen apodos indescifrables
como el Mota del uruguayo Walter Gargano, el Bofo del mexicano
Adolfo Bautista, el Nago del chileno Jorge Valdivia y el
Kalule del chileno Rodrigo Meléndez, que ni él
mismo sabe de donde viene.
Efe
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