Argentina
"mató" siempre a sus rivales en las segundas
partes
Puerto
Ordaz, Venezuela
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| AP | El delantero argentino Hernán
Crespo se lesionó después de anotar ante
Colombia en la fase de grupos. |
Argentina se ha plantado en la final de la Copa América
como el equipo que mejor impresión ha causado hasta
el momento y con un pleno de cinco victorias, coincidentes
todas ellas con la capacidad de los albicelestes de “matar”
a sus rivales en las segundas partes de los partidos.
Brasil, oponente de los argentinos el próximo domingo
en el estadio Pachencho Romero de Maracaibo, llega al último
encuentro después de perder en la primera fase ante
México (2-0) y de sólo superar a Uruguay en
la tanda de lanzamientos desde el punto de penalti tras
un empate a dos en su semifinal.
Una carrera ésta muy diferente a la del equipo que
entrena Alfio Basile, que en sus cinco victorias tiene 16
goles a favor por sólo 3 en contra.
De estos goles, los argentinos han marcado en las segundas
partes once, dato esclarecedor de que el equipo prepara
a su rival desde el inicio para “matarlo” tras
la reanudación.
Así, en el partido inaugural, un gol de penalti
del estadounidense Eddie Johnson fue contrarrestado por
Hernán Crespo antes del descanso, pero fue en la
segunda parte cuando Argentina borró a su rival y
dejó el marcador en un 4-1.
Victoria ante Colombia
El segundo envite, ante Colombia, quizá fue el más
atípico de todos, aunque sus inicios fueron parecidos
al jugado frente a los norteamericanos con el 0-1 logrado
por los cafeteros.
La selección de Jorge Luis Pinto fue la única
que jugó al ataque desde el pitido inicial, e incluso
se puso con un 0-1 con el tanto de Edixon Perea, pero en
esta ocasión antes de irse a los vestuarios los de
Basile ya habían puesto en el marcador el 3-1. La
segunda parte tuvo ya poca historia con un gol para cada
equipo (4-2).
En el último partido de la fase de grupos, Argentina
se encontró con una ordenada y defensiva Paraguay
a la que le valía el empate para pasar a los cuartos
como primera.
Ahí se vio el trabajo de desgaste de los albicelestes,
porque fueron los que movieron el balón y los que
dispusieron de las oportunidades sin desesperarse hasta
que el volante defensivo Javier Mascherano, a poco menos
de un cuarto de hora para la conclusión del choque,
puso con calidad el 1-0 definitivo.
En cuartos de final fue Perú el equipo que volvió
a plantear un sistema de juego conservador ante el que Argentina
le puso paciencia y control.
Los de Julio César Uribe aguantaron el primer tiempo,
pero el tempranero tanto de Juan Román Riquelme en
la segunda desbarató lo planificado por la selección
inca, que fue desbordada posteriormente por un rival que
logró un claro 4-1.
En la semifinal
Argentina se encontró con la otra selección
que había dado mejores sensaciones en el campeonato,
México, y en la primera parte se pudo comprobar las
buenas maneras del equipo que entrena Hugo Sánchez.
Pese a ello, la clase de Riquelme con un balón templado
en jugada parada y la cantidad de recursos de su equipo,
que utilizó en esta ocasión al lateral izquierdo
Gabriel Heinze para poner el 1-0 al borde del descanso.
En la segunda parte, los aztecas se tuvieron que rendir
a la evidencia de un rival que maneja la situación
a la perfección y que tiene jugadores, como el propio
Riquelme, Carlos Tévez o el joven Lionel Messi, quienes
sin que te des cuenta te pueden formar un lío en
cualquier momento.
Basile, no obstante, tiene claro que la selección
es un bloque y no una sucesión de estrellas, y lo
demuestra con el dato de que los tres únicos imprescindibles
en las alineaciones titulares en los cinco partidos disputados
han sido el portero Roberto Abbondanzieri, el lateral Javier
Zanetti y el centrocampista defensivo Sebastián Cambiasso.
De estos tres, el meta del Getafe español y el defensa
del Inter de Milán italiano son los únicos
que han disputado todos los minutos de juego.
Con todo ello, el equipo de Alfio Basile busca levantar
la copa de la competición de selecciones más
antigua del mundo catorce años después de
hacerlo por última vez, precisamente también
con el veterano técnico nacido en Bahía Blanca
como director técnico de la albiceleste.
Efe
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