Fue
un papelón el que hizo Colombia en su debut
Roque Santacruz anotó tres goles y Cabañas dos
más para la selección paraguaya.
Álvaro Domínguez erró el cobro de un
tiro penalti a los 28 minutos del compromiso.
Colombia cayó por 5-0 ante Paraguay en su primer partido
en la Copa América 2007.
El próximo partido será el lunes ante Argentina,
a las 7:45 p.m.
Nada le dio resultado a Colombia, que pareció un equipo
inocente y débil.
Al equipo de Jorge Luis Pinto le quedó grande la responsabilidad.
Por
Jaime
Herrera Correa
Enviado especial Venezuela
Análisis: Para
un país triste, una derrota humillante
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Marcos Brindicci, Reuters-Maracaibo,
Venezuela | Panorama desolador el de los jugadores colombianos
y se refleja en Luis Gabriel Rey, John Viáfara,
David Ferreira y Gerardo Vallejo. Mal comienzo de Colombia
en la Copa.

Reinaldo D´santiago, AP-Maracaibo, Venezuela |
Tristeza en la cara del técnico colombiano Jorge
Luis Pinto. Por su cabeza nunca pasó perder por
5-0, un marcador que deja a Colombia mal parado.

Alexis García, técnico de Seguros La Equidad.

Pedro Sarmiento, director técnico del Independiente
Santa Fe.

Gerardo Martino, técnico de la Selección
de Paraguay.

Marcos Brindicci, AP-Maracaibo, Venezuela | Una verdadera
pesadilla fue para Colombia el paraguayo Roque Santacruz,
quien le convirtió una tripleta al elenco dirigido
por Jorge Luis Pinto.

Natacha Pisarenko, AP-Maracaibo, Venezuela | Dolor de
cabeza para Córdoba fue Santacruz. |
Lo que comenzó como una fiesta terminó como
una pesadilla y eso que a los jugadores no se les preguntó
por la impotencia que produce saber que once de los ex diputados
secuestrados hace cinco años por la guerrilla fueron
asesinados. Después de sentir la alegría de
recibir a sus compatriotas en el estadio Pachencho Romero,
los más de 20.000 colombianos que acompañaron
ayer a la Selección salieron cabizbajos, impotentes
y asombrados por la tarde gris y los desaciertos que les regaló
el onceno nacional en el estreno oficial del equipo en la
Copa y del técnico Pinto.
Un humillante 5-0 fue el injusto premio que recibieron
aquellos que se atrevieron a recorrer cinco y hasta ocho
horas desde Barranquilla, Valledupar, Cúcuta, Bucaramanga
y Santa Marta para animar a sus compatriotas, esos que evidenciaron
que les quedó grande la responsabilidad de traerle
alegría a su gente.
"Esto no puede ser, qué nos pasó si
en el amistoso le habíamos ganado en Bogotá",
decía Alegrina Romero, que sin tener la culpa debió
llamarse Tristeza Romero porque eso vivió cuando
Paraguay apabulló con cinco goles al combinado patrio.
Así como Alegrina, fueron muchos los que salieron
madreando a Miguel Calero, Iván Ramiro Córdoba
y Mario Alberto Yepes, quienes pese a ser los de la experiencia
en este nuevo proceso, fueron también los que lucieron
peor y tuvieron una noche fatal ante Roque Santacruz (autor
de tres goles) y Salvador Cabañas (logró los
otros dos).
En los planes de los "caliches" como llaman a
los colombianos que residen en la calurosa Maracaibo y de
los marabinos, estaban tres puntos para empezar a soñar
con una mejor actuación al cuarto lugar conseguido
hace tres años en Perú, pero el fútbol
que mostró el equipo nacional se basó en un
libreto enredado en el que fueron más los desaciertos
que las cosas buenas.
Reacciones
Alexis García, “Fue un mal partido, un accidente,
una salida en falso. Es difícil que un equipo presente
tan bajo nivel de todos sus jugadores en un compromiso.
Ahora hay que corregir, echar para adelante y tratar de
motivar a los muchachos tras este accidente”.
Pedro Sarmiento, “El equipo no funcionó en
defensa, en el medio ni en el ataque. Esto nos tiene que
aterrizar porque esa no es la realidad del fútbol
nuestro. Es posible que haya mejores jugadores. Colombia
tiene que jugar distinto y no pensar que le debe ganar a
todos”.
Gerardo Martino, “Creo que el hecho clave fue el
penal que atajó Justo Villar. Aprovechamos el momento
y la caída de ánimo del equipo colombiano.
El gol del comienzo del segundo tiempo nos imprimió
más ánimo y acabó con las aspiraciones
de Colombia”.
Santacruz, el verdugo
Las piezas no encajaban, nada funcionaba, el equipo era
un mar de nervios, los errores iban y venían mientras
Paraguay jugaba a su antojo, con la ventaja de tener dos
goleadores que no fallaron cuando llegaron a predios de
Calero.
La música
La Fruta Fresca de Carlos Vives, que retumbó en las
gradas del Pachencho Romero en el entretiempo, la ola y
los olés que sonaron desde las cuatro graderías
que tuvieron manchas amarillas no cumplieron con el propósito
de levantarle el ánimo a un equipo que se vino al
piso cuando Álvaro Domínguez desperdició
el penalti en el minuto 28.
No surtieron el efecto que Juan Pablo Cáceres, Oevier
Pérez, Gilberto Mejía y Jamerson Navarro querían
y soñaban. Ellos también se habían
vestido de gala para ser protagonistas de la fiesta en la
que los guaraníes terminaron bailando cumbia y Colombia
llorando y humillado.
Alegrina terminó bañada en lágrimas
y su rostro pintado de amarillo, azul y rojo acabó
en una mancha gris pálido, el color que resumía
un desastre futbolístico que también se vivía
en el país.
La Selección de Colombia que llegó de última
a la Copa América de Venezuela-2007, puede convertirse
en la primera que se vaya porque recuperarse de un 5-0 en
el debut será tan difícil como recuperar la
paz en el país que hoy amaneció de luto porque
los ex diputados vallecaucanos están muertos y su
Selección quedó al borde del abismo.
La humillación se dio porque el equipo de Pinto
no tuvo argumentos para jugar al fútbol.
Jugó a la desesperación, como si apostaran
a ver cuál se equivocaba más. Era un caos.
La pesadilla
La pesadilla colombiana en el arranque de la Copa América
tuvo cuatro momentos definitivos.
Minuto 28: la triste historia comenzó
cuando el volante Álvaro Domínguez dilapidó
un penalti por ponerse de sobrador y displicente ante Justo
Villar. Hasta ahí el partido iba equilibrado.
Minuto 29: cuando el grupo intentaba recuperarse
del error individual de Domínguez, un pase largo
que capitalizó Santacruz sirvió para abrir
el marcador y eso derrumbó anímicamente al
equipo colombiano porque sin jugar bien intentaba con Ferreira,
Viáfara y Perea.
Minuto 46: apenas comenzaba la etapa complementaria,
había alegría en las graderías, pero
no hubo tiempo de respirar porque de nuevo fallaron Iván
Córdoba y Miguel Calero, quienes se confundieron
con Roque Santacruz quien les metió el balón
en la red a los 26 segundos del arranque. Ahí se
cayó la estantería porque los intentos de
recuperación con el ingreso de Torres, Marín
y Rey siempre fueron anulados.
Minuto 80: El tercer tanto paraguayo fue
el acabose para Colombia. A partir de ahí se soltaron
las pocas marcas que quedaban y entonces Paraguay metió
otros dos goles, esta vez de la mano de Salvador Cabañas
(84 y 87). Increíble pero cierto, Colombia perdía
5-0 y parecía un equipo sin alma.
Los paraguayos habían dicho que Colombia era el
rival más débil de la llave C, Pinto se enojó,
pero con lo que hicieron ayer, se demuestra que tenían
razón.
Magia guaraní
El jugador más destacado del partido fue el delantero
Roque Santacruz, que había pronosticado que este
era el juego clave para los guaraníes.
A Roque todo le salió ayer en Maracaibo porque sus
tres remates claros terminaron en goles. Sus socios fueron
Cardozo y el mismo Salvador Cabañas, quien necesitó
de pocos minutos para ratificar por qué fue el máximo
artillero de la pasada Copa Libertadores. Por derecha, izquierda
y el centro siempre hizo daño Santacruz. Anotó
goles como quiso y Colombia, inocente, se lo permitió.
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