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| Jaime Pérez | El escritor peruano
Fernando Ampuero se dirige al público que se hizo
presente ayer en el auditorio del Museo de Antioquia, para
escucharlo a él, a Jorge Franco y que contó
con la moderación del escritor Juan Diego Mejía
(derecha). El tema de la charla fue la hispanidad, el cine
y la literatura. |
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Jaime Pérez | El auditorio le quedó pequeño
al publico que quiso escuchar a los escritores Fernando
Ampuero y Jorge Franco. |
Una palabra vale más que mil imágenes
La conclusión general de la charla es que la palabra
debe revalorarse.
Para
Ampuero, el cine no debe ser opuesto a la lectura y a la narrativa.
Para
Franco el cine fue el principio de su carrera de escritor.
El
peruano Fernando Ampuero y Jorge Franco hablaron de cine y literatura.
Por
Alejandro
Millán Valencia
Medellín
La imagen fue la misma para los dos: la violenta persecución
y el brutal choque que da inicio a una de las películas
que renovó el ambiente del cine en Latinoamérica:
Amores Perros.
Es curioso, en las imágenes es muy poco el castellano
que se habla. Es más, para el escritor peruano Fernando
Ampuero, la secuencia de la bella modelo maquillándose
y después recibiendo el feroz impacto del otro automóvil,
es la imagen que más le ha conmovido del cine hablado
en el idioma de moda en Medellín durante esta semana:
el español.
Ampuero junto a Jorge Franco, el escritor antioqueño
de Rosario Tijeras, estuvieron ayer al mediodía en el
Museo de Antioquia, hablando sobre hispanidad, cine y, por supuesto,
literatura.
Palabras por imágenes
Al inicio de la charla, el peruano Ampuero confesó que
no comprendía muy bien porque lo habían incluido
en una charla sobre cine y literatura, pero también admitió
su pasión por la pantalla grande y en especial, por las
salas de cine.
"En una sala de cine conocí ese contacto íntimo
con la mano de una mujer, lo que fue el principio de mi literatura"
dijo.
Entonces la charla tomó su curso. El más experimentado
en el tema era Franco, una de sus novelas (Rosario Tijeras),
ya fue llevada al cine y otra obra suya (Paraíso Travel),
se encuentra en producción.
"Yo llegué a la literatura a través del
cine -dijo-. Mientras estudiaba en Londres, caí en la
cuenta de que no era capaz de llevar la vida de nómada
que tienen los realizadores, soy un sedentario".
Y explicó, lo que para él es la diferencia entre
las dos expresiones: "el cine es colectivo, todos meten
la mano a una película, mientras que una obra literaria
es individual, es el escritor quien lleva toda la responsabilidad
de lo que se narra".
Trucos para el fomento
En medio de la charla surgió un cuestionamiento: ¿Cómo
fomentar la lectura con una generación donde las imágenes,
en especial el cine, llenan las formas narrativas?
Fernando Ampuero tomó la palabra y relató cómo
su abuelo lo internó en el mundo de la lectura.
"Él me contaba cuentos muy interesantes, pero algunos
de ellos los dejaba en la mitad. Yo por supuesto le pedía
el final de la historia, pero él me decía que
fuera hasta la biblioteca buscara tal libro y allí encontraba
el final de la historia", relató Ampuero.
Añadió que hay que buscar trucos que seduzcan
a los niños para que lean, porque un país que
lee puede alcanzar mejores niveles de desarrollo.
Finalmente, los dos escritores aceptaron que muchas de sus
historias y relatos están influenciados por las películas
que han visto, pero que la palabra debe prevalecer.
"Hay que cambiar esa frase tan pesada que una imagen vale
por mil palabras, debemos comenzar a decir que una palabra vale
por dos mil imágenes", concluyó Ampuero.
A solas con Jorge Franco
Jorge Franco se hizo famoso por su novela Rosario Tijeras, que
fue llevada al cine.
¿Cree usted que la película dañó
la imagen que los lectores tenían de Rosario Tijeras?
“Al adaptar Rosario sabía que se corría
un riesgo, porque esos personajes ya tendrían un cuerpo
y una cara. Pero creo que se logró una buena realización,
que se acercó a lo que yo quería en la novela”.
¿Cómo es posible que el cine represente
los sentimientos que usted expresa en sus textos?
“Yo creo que es perfectamente traducible. Por ejemplo,
en Rosario, Unax Ugalde que representa a Antonio logra con sus
silencios mostrar ese amor silencioso que siente por Rosario
y lo hace muy bien”.
¿Los personajes en papel o en la pantalla?
“Yo por supuesto me quedo con los de papel, porque puedo
dosificar más de mí en esos personajes, mientras
que en la pantalla es más difícil”. |