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| La nueva Gramática tendrá
como características: su accesibilidad al público
y la descripción de variables |
La nueva gramática de la lengua española
Medellín,
sede este año de un encuentro fundamental...
Por
Gildardo
Lotero Orozco
La nueva gramática se dará a conocer en Medellín
y tendrá un principio fundamental, la integración
lingüística.
En abril de 1973 la Real Academia -hace ya treinta y tres años-
publicó un anticipo provisional de la que debería
ser después una nueva Gramática de la Lengua Española.
El texto se llamó Esbozo de una nueva gramática
y tuvo como finalidad, y así lo expresa la corporación
en su prólogo, reunir los materiales que la Comisión
de Gramática de la Academia había preparado como
base de la futura Gramática y conocer las opiniones de
las Academias de la Lengua asociadas a la Española para
establecer en su momento el texto definitivo de la que vendría
a ser la gramática oficial de nuestro idioma.
Señalaban los académicos que, por su carácter
de simple proyecto, el Esbozo carecía de toda validez
normativa y reconocía algunas de sus limitaciones, pero
por algunas de sus características había llegado
para cumplir una función muy importante en la modernización
de nuestra lengua.
La Gramática anterior, la de 1931, por ejemplo, estaba
dividida en cuatro partes (Analogía, Sintaxis, Prosodia
y Ortografía); el Esbozo, atendiendo a la evolución
que tuvieron las ciencias del lenguaje en la primera mitad del
siglo XX, redujo las partes de la Gramática a tres: Fonología,
Morfología y Sintaxis.
Sin embargo, esto llevó a que el texto de la Gramática,
en vez de simplificar los temas, se complicara para el lector
común adoptando en sus dos primeras partes (Fonología
y Morfología) un lenguaje especializado. La Academia
prometió entonces la redacción de un texto definitivo
más universal y accesible a todos los lectores.
El Esbozo de 1973 también presentaba una limitación
muy importante en su concepción: no era una propuesta
de gramática panhispánica, es decir, no atendía
a las variedades lingüísticas de diverso tipo propias
de los países americanos, a pesar de que como innovación
se citen algunos ejemplos extraídos de las obras de Borges
o de García Márquez.
Además, no era un texto refrendado por las 22 Academias
de la Lengua Española y, por consiguiente, como gramática
universal del español, no era un instrumento de integración
lingüística.
El XIII Congreso de la Asociación de Academias de la
Lengua Española, que tendrá lugar en Medellín
del 21 al 24 de marzo de 2007, llega para colmar esas expectativas:
su acto central será el de la presentación y aprobación
de la nueva Gramática. La Asociación, integrada
por las veintiuna Academias de la Lengua Española de
América y Filipinas, se reúne cada cuatro años
y sus congresos son la máxima autoridad oficial en materia
idiomática. Su fin esencial es proteger la "unidad,
integridad y crecimiento del idioma común".
Para subrayar el carácter panhispánico de la
nueva Gramática, la Real Academia Española y la
Asociación de Academias han decidido realizar su aprobación
oficial en América y específicamente en Colombia,
país que creó la primera academia de la lengua
distinta de la Real Academia Española.
La nueva Gramática va a presentar un mapa de la unidad
y de la variedad gramaticales del español, con ejemplos,
y, lo que es esencial, con la valoración en cada caso
de la corrección o incorrección de usos.
Es decir, pondrá de manifiesto que la norma del español
no es la del español usado en España, sino que
tiene un carácter panhispánico. Se propone describir
las opciones gramaticales que se consideran cultas en el español
europeo y en el americano, así como reflejar adecuadamente
las variantes sintácticas y morfológicas que una
determinada comunidad puede interpretar como propias de la lengua
culta, aun cuando no coincidan enteramente con las opciones
favorecidas por otras áreas geográficas.
Registrar aquellas variantes conversacionales propias de la
lengua no estándar o media culta, atestiguadas en el
mundo panhispánico, que estén bien documentadas
y tengan interés para la descripción de las estructuras
gramaticales.
Proporcionar respuesta a posibles dudas sobre cuestiones normativas,
pero haciendo compatibles las referencias necesarias a los registros
lingüísticos, las variantes dialectales y las normas
locales con la descripción de la lengua culta común
del español general.
También la nueva Gramática tendrá como
características: su accesibilidad al público general,
la descripción minuciosa de muchas variables de carácter
regional y dialectal, especialmente de las hispanoamericanas.
Sin embargo, enfatizará aquellos aspectos que refuerzan
la lengua culta común y, más que ejemplos de usos
muy particulares, hará una selección de aquellos
modelos que conforman la tradición gramatical hispánica.
Siguiendo la pauta de las gramáticas académicas
anteriores y de la mayor parte de las obras gramaticales clásicas
de la tradición hispánica, la nueva Gramática
combinará los ejemplos extraídos de los textos
y algunos construidos expresamente para ilustrar alguna norma.
La obra constará de cincuenta y cinco capítulos,
articulados en cuatro apartados fundamentales: I. Cuestiones
generales, donde se describirán las partes de la gramática.
II. Fonética y Fonología, que mostrará
las principales variantes de pronunciación del mundo
hispanohablante, ilustradas en un DVD complementario del texto.
III. Morfología, y IV. Sintaxis.
La nueva Gramática tendrá igualmente una doble
versión: I. La completa, de referencia, que atenderá
con amplitud y detalle cuestiones especializadas y II. Un Compendio
de la anterior, destinado al público en general y, por
tanto, simplificado, conciso y didáctico. Por lo tanto,
podrá usarse como obra de consulta y como texto de estudio.
De hecho, la combinación de descripción y norma
la hace particularmente idónea en sus dos versiones -completa
y de compendio- para ser utilizada en los diversos niveles de
enseñanza.
El propósito de la nueva Gramática es, pues,
presentar nuestra lengua como un instrumento estandarizado de
intercambio cultural, como un idioma de consenso y de diálogo
para afrontar los desafíos que, en todos los órdenes,
nos depara el milenio que recién ha comenzado.
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