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Robinson Sáenz, Rionegro |
Los Reyes dijeron al presidente Álvaro Uribe, luego
del saludo, que están contentos de haber venido y
que la suya es una visita que expresa la amistad de España
con Colombia. El mandatario añadió que esa
presencia expresa que entre muchas personas del mundo hay
confianza en el país. |
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| Robinson Sáenz, Rionegro | Vestidos
de forma apropiada para el frío, la reina Sofía
y el rey Juan Carlos llegaron a Rionegro antes de las 8:00
p.m. con decenas de acompañantes. |
Los Reyes ofrecen su voto de confianza a
la ciudad
En un Airbus
de la Fuerza Aérea Española llegaron los Reyes anoche.
Hoy, a las
10:00 a.m., inauguran la Biblioteca España, en Santo Domingo.
Por
John
Saldarriaga
Medellín
Cuando el Airbus 45-51 de la Fuerza Aérea Española,
que trajo a los reyes Sofía de Grecia y Juan Carlos de
Borbón, tocó la pista de la base aérea
de Rionegro eran las 7:39 de la noche.
El retraso de nueve minutos había aumentado la ansiedad
entre los encargados del protocolo.
Sólo en ese momento, el presidente Álvaro Uribe,
su esposa Lina Moreno, el gobernador Aníbal Gaviria,
el alcalde Sergio Fajardo, el canciller Fernando Araújo
y los demás integrantes del comité de recepción
aparecieron de algún lado, donde habían esperado
a salvo de los periodistas.
"Muchachos, buenas noches, dijo Uribe a los periodistas,
reporteros gráficos, camarógrafos, quienes, con
los policías, los militares y los dirigentes recién
llegados, eran todos los que esperaban a los visitantes. "Los
saludo con mucho cariño a todos".
Los guías del terminal daban instrucciones a los aviadores
del Airbus para que pudieran carretear la aeronave hasta el
lugar del recibimiento oficial.
En las ventanas laterales de la cabina, con los vidrios abiertos,
ondeaba la bandera española, roja, amarilla y roja, a
modo de saludo. Sería el único gesto que los visitantes
harían al público en general.
Como el avión se estacionó más adelante
de lo esperado, todo se trastocó: los integrantes de
la Policía Militar Aérea debieron deshacer su
calle de honor, enrollar la alfombra en un santiamén
y correr con ella hasta el lugar de la pista que quedara derecho
a la puerta de la nave.
Y la turba de periodistas debió abandonar la tarima
donde mal que bien estaba situada desde las siete; donde los
camarógrafos y reporteros gráficos habían
medido las luces y las sombras, para salir corriendo hasta el
nuevo lugar.
Uno de los guías puso cuñas a las ruedas delanteras
del aparato, como si corriera riesgo de rodarse en una superficie
tan plana.
De las ventanas de la cabina de la aeronave, algunas personas
miraban las maniobras que en tierra adelantaban con la alfombra.
Veían cómo la torcían para la derecha,
luego para la izquierda; posteriormente, cómo la templaban
para que no quedara pliegue alguno.
También estuvieron atentos al auto que acomodó
la escalerilla, justo en la punta de la alfombra y hasta la
alta puerta. Y sólo cuando percibieron que todo estaba
listo, la abrieron.
La reina fue la primera en salir. El rey, dos o tres cuerpos
detrás de ella.
El Presidente y la Primera Dama los esperaron en la base de
la escalera. Se saludaron amables.
El rey y la reina tuvieron sencillos y breves honores civiles
y militares -ella recibió un ramo de flores de un niño
y se agachó para darle un beso.
Y avanzaron sin mirar. Algunos periodistas trataban de llamar
su atención. "¡Su majestad! ¡Unas palabras
para Colombia!"
Abordaron sin pausa un automóvil Peugeot 607 azul que
los defendería de los 11 grados centígrados del
aire de Rionegro y se fueron.
Sin demora, del aeropuerto al hotel
La llegada de los Reyes de España
fue sencilla
Tanto, que dio la impresión de haber sido resumida.
Desde las 6:00 p.m. los miembros de la Policía Militar
Aérea formó la calle de honor. Y hacía
movimientos de calentamiento para no entiesarse en ese frío.
Los del protocolo habían anticipado que habría
honores militares, aunque no habría declaraciones de
los recién llegados.
Antes de las 8:30 p.m., todo había terminado.
Los Reyes fueron por tierra al Intercontinental, donde cenarían
y descansarían para la agenda de hoy.
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