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REINOTAS

Hernán Vanegas, Cartagena
Dayanna González, de Antioquia, se vistió de India Catalina y empezó a mostrar porque debe ser tenida en cuenta como posible finalista.


Hernán Vanegas, Cartagena
La morena de Chocó, Karina Guerra, con un traje de Jaime Arango, que resalta su belleza morena.


Hernán Vanegas, Cartagena
La reina de Valle, María Alejandra Peña, despertó muy buenos comentarios con su cuerpo tonificado.


Hernán Vanegas | Meta, una de las grandes favoritas, sigue pisando fuerte.
 
La fiesta viajó en carrozas

La Batalla de Flores regresó este año a Cartagena después del invierno.
La gente salió a las calles a saludar y a animar a sus favoritas.
El baile, la música y la belleza fueron protagonistas de la fiesta.


Por
Juliana Correa H.

Quien va al desfile de carrozas en Cartagena corre el riesgo de contagiarse de una alegría que se quiere salir del cuerpo.

Los tambores resuenan por todas partes, se oyen decenas de músicas diferentes a la vez, hay un alto porcentaje de posibilidades de terminar pintado con betún, cubierto de maizena, de pintura o de espuma. No es una fiesta apta para amargados.

Cada año, Cartagena se paraliza con el desfile de carrozas o Batalla de Flores. La única oportunidad que tiene el pueblo de ver a las reinas de cerca. Una fiesta que se convierte en excusa para celebrar.

Y este año no fue la excepción, después de un 2004 sin fiestas populares, la energía quedó represada y se desbocó ayer en la tarde, cuando la música y la fiesta se instalaron en la avenida Santander, esa calle amplia que bordea el mar de Cartagena.

La gente comenzó a llegar después del almuerzo. Muchos se ubicaron en los palcos habilitados por las empresas patrocinadoras, un privilegio para los que obtuvieron boleta. El resto se acomodó, como pudo, detrás de las vallas de seguridad para esperar el paso de las 21 candidatas.

Había una chirimía, banda, papayera o conjunto musical en cada palco. La gente gozaba y bailaba y las carrozas ni siquiera se veían a lo lejos. La primera carroza llevaba a la actual señorita Colombia, Adriana Tarud, quien con su gracia y belleza levantó aún más los ánimos.

Le siguieron Atlántico, Valerie Domínguez, y Antioquia, Dayanna González, quien iba disfrazada de India Catalina, un atuendo perfecto para resaltar su exótica belleza.

Los gritos de los cartageneros no se hicieron esperar. "Mami, la vuelta", vociferó alguien del público, "¡paisa!", le ripostó otro. Dayanna respondía con besos y sonrisas, mientras bailaba sobre unos tacones de 15 centímetros.

Llega el Carnaval
Al paso de cada carroza seguía un desfile interminable de comparsas, grupos de danzas, músicos, disfrazados, una diversidad de colores, sonidos y formas que saturaban los sentidos.

El carnaval de Barranquilla, infaltable en los eventos culturales del país, se hizo presente con marimondas en todas sus versiones, edades y tamaños. También estuvo la banda infantil de Baranoa, con sus llamativos vestidos. Más adelante apareció una Shakira con 10 kilos más y el cuerpo untado de betún. Por más que intentó no pudo cogerle el movimiento de cadera a la original, pero eso no importaba, la gente gozó y aplaudió a la imitadora.

Las carrozas finalizaron su recorrido en el Parque de la Marina, allí esperaban pacientemente las hermanas Deny y Judith Mercado. En este lugar los ánimos son más reposados los ánimos, pues el desfile llega a su fin. Por eso las Mercado prefieren quedarse allí, para poder ver a las candidatas en detalle con su "ojo clínico", que rara vez falla. Ellas ya le apuntan a Atlántico como su favorita. "Ya la vimos y es la más bonita".

El desfile terminó. Las reinas se subieron al bus y regresaron al Hotel, pero la fiesta siguió en las calles y se nota que hay cuerda para rato.



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