| La
fiesta viajó en carrozas
La Batalla de Flores regresó este año a Cartagena
después del invierno.
La gente salió a las calles a saludar y a animar
a sus favoritas.
El baile, la música y la belleza fueron protagonistas
de la fiesta.
Por
Juliana
Correa H.
Quien va al desfile de carrozas en Cartagena corre el riesgo
de contagiarse de una alegría que se quiere salir
del cuerpo.
Los tambores resuenan por todas partes, se oyen decenas
de músicas diferentes a la vez, hay un alto porcentaje
de posibilidades de terminar pintado con betún, cubierto
de maizena, de pintura o de espuma. No es una fiesta apta
para amargados.
Cada año, Cartagena se paraliza con el desfile de
carrozas o Batalla de Flores. La única oportunidad
que tiene el pueblo de ver a las reinas de cerca. Una fiesta
que se convierte en excusa para celebrar.
Y este año no fue la excepción, después
de un 2004 sin fiestas populares, la energía quedó
represada y se desbocó ayer en la tarde, cuando la
música y la fiesta se instalaron en la avenida Santander,
esa calle amplia que bordea el mar de Cartagena.
La gente comenzó a llegar después del almuerzo.
Muchos se ubicaron en los palcos habilitados por las empresas
patrocinadoras, un privilegio para los que obtuvieron boleta.
El resto se acomodó, como pudo, detrás de
las vallas de seguridad para esperar el paso de las 21 candidatas.
Había una chirimía, banda, papayera o conjunto
musical en cada palco. La gente gozaba y bailaba y las carrozas
ni siquiera se veían a lo lejos. La primera carroza
llevaba a la actual señorita Colombia, Adriana Tarud,
quien con su gracia y belleza levantó aún
más los ánimos.
Le siguieron Atlántico, Valerie Domínguez,
y Antioquia, Dayanna González, quien iba disfrazada
de India Catalina, un atuendo perfecto para resaltar su
exótica belleza.
Los gritos de los cartageneros no se hicieron esperar.
"Mami, la vuelta", vociferó alguien del
público, "¡paisa!", le ripostó
otro. Dayanna respondía con besos y sonrisas, mientras
bailaba sobre unos tacones de 15 centímetros.
Llega el Carnaval
Al paso de cada carroza seguía un desfile interminable
de comparsas, grupos de danzas, músicos, disfrazados,
una diversidad de colores, sonidos y formas que saturaban
los sentidos.
El carnaval de Barranquilla, infaltable en los eventos
culturales del país, se hizo presente con marimondas
en todas sus versiones, edades y tamaños. También
estuvo la banda infantil de Baranoa, con sus llamativos
vestidos. Más adelante apareció una Shakira
con 10 kilos más y el cuerpo untado de betún.
Por más que intentó no pudo cogerle el movimiento
de cadera a la original, pero eso no importaba, la gente
gozó y aplaudió a la imitadora.
Las carrozas finalizaron su recorrido en el Parque de la
Marina, allí esperaban pacientemente las hermanas
Deny y Judith Mercado. En este lugar los ánimos son
más reposados los ánimos, pues el desfile
llega a su fin. Por eso las Mercado prefieren quedarse allí,
para poder ver a las candidatas en detalle con su "ojo
clínico", que rara vez falla. Ellas ya le apuntan
a Atlántico como su favorita. "Ya la vimos y
es la más bonita".
El desfile terminó. Las reinas se subieron al bus
y regresaron al Hotel, pero la fiesta siguió en las
calles y se nota que hay cuerda para rato.
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