Conductor
de reinas
Por
Gloria
Edith Gómez
Enviada Especial
Cartagena
Acostumbrados como están a la presencia de las candidatas
en cada lugar donde se reúna el pueblo, los habitantes
del Barrio de Las Reinas esperaban que su jornada de vacunación
estuviera marcada por una nutrida visita real.
Sin embargo, la maquinaria del certamen que, año
tras año, funciona y se repite con la precisión
de un reloj suizo, esta vez presentó una pequeña
falla, pues a la cita sólo acudió la actual
Señorita Colombia, Vanesa Mendoza, quien durante
una hora ayudó a vacunar a los primeros niños
que llegaron al Centro Comunitario Teresa Pizarro de Angulo.
Aunque muchos se quedaron con las ganas de ver de cerca
a las participantes, que estaban ocupadas a esa hora en
ensayos de coreografías y espectáculos, Félix
Zárate, el conductor más antiguo del concurso,
aseguró que la presencia de la reina chocoana fue
suficiente para hacer felices a quienes estuvieron con ella.
"Había muchísima gente en el Centro
Comunitario Teresa Pizarro de Angulo, todos felices con
la reina", señaló con la autoridad que
le confieren los 38 años que lleva al servicio del
certamen y que lo convierten en uno de los personajes más
pintorescos del evento y en una voz digna de escucharse
cuando de belleza se trata.
"La reina que más me ha gustado es Susana Caldas,
por su belleza y carisma. La que menos me gustó fue
Doris Gil Santamaría, que ganó la corona el
año 57, cuando yo empecé a trabajar con el
reinado. No merecía ganar, no era muy simpática
y tampoco la más bonita". Es el concepto de
este samario de 72 años, que vive en Cartagena desde
hace más de seis décadas.
Mientras le saca brillo al Mazda Allegro modelo 2003 en
el que se transporta la soberana en Cartagena, hace algunos
apuntes sobre la máquina que cuida como si fuera
propia. "Este carro no es blindado, pero si tiene aire
acondicionado y "full" equipo", agrega. Al
preguntarle su impresión sobre Vanesa Mendoza, Félix
dice que es una mujer linda y cálida, a la que nunca
le pone música mientras la lleva de un lado a otro.
"Ella sólo va ahí hablando de sus temas",
comenta y hace una pausa, pues sabe que la prudencia es
la principal virtud de un buen conductor.
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