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11-S
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¿Usted cree que los atentados terroristas del 11 de septiembre
en Estados Unidos partieron en dos la historia de la humanidad?
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El
estigma contra el Islam
Los abuelos de tata abisaad janna son libaneses. Ella, que nunca ha
viajado a esa tierra, pero que se la imagina tan bella como medellín,
gracias a los relatos de la abuela, recuperó la tradición
familiar en un restaurante de comida árabe, donde da a conocer
su cultura envuelta en wraps, adobada con crema de garbanzo y salpicada
con tahine.
Qué
tanto, realmente, cambió la relación entre los musulmanes
y Occidente después de los ataques a E.U.
Muchos
consideran que simplemente se hizo visible sólo una parte del
universo. No todos son como Osama Bin Laden.
Por
Beatriz Arango Sepúlveda
Medellín

Archivo, AFP
El Ramadán es la fiesta sagrada de los musulmanes en
noviembre. Consiste en un mes de oración sin beber, comer,
fumar ni tener sexo en horas diurnas. Aspecto de una jornada
de oración en Afganistán. |
Sólo bastaron unas pocas horas para que el mundo supiera, de
parte de Estados Unidos, que los atentados de la mañana del
martes 11 de septiembre habían sido perpetrados por hombres
con aspecto árabe. Luego, un nombre y un culpable: Osama BinLaden.
La telaraña de la culpa se extendió hasta Afganistán,
donde se escondía el terrorista. Pero, ¿qué tanto
cambió la percepción sobre el mundo islámico
a partir de entonces?
Para el Iman Julián Arturo Zapata, líder del Centro
Cultural Islámico con sede en Bogotá, el interés
por las culturas musulmanes no es nuevo. Se siente con fuerza
desde hace décadas, especialmente en los medios académicos.
La diferencia la percibe en tanto que desde hace un año, el
embolador, el policía, el ascensorista son parte del boom y
les importa saber más sobre nuestra cultura, lamentablemente,
a raíz de un escándalo. Por citar un ejemplo,
Zapata menciona que ha visto exhibidos para la venta en librerías
jurídicas ejemplares del Corán.
Y ese es un efecto circunstancial sobre los atentados. El Imán
Zapata va más allá y dice que está claro que
el mundo no necesita empresas grandes, ejércitos buscando
terroristas por todo el mundo; necesita algo importante: el diálogo
entre civilizaciones. Presentar el 11 de septiembre como el inicio
de una guerra entre civilizaciones no es justo. ¿Por qué
otra vez Oriente? Sigue vigente la tesis de que ´hay moros en
la costa´, hay amenazas...
Zapata resume así su posición: el mundo está
cambiando y hay gente que le tiene miedo a los cambios. No es que
la historia haya cambiado hace un año, pienso que lo ocurrido
se pudo convertir, entonces, en el florero de Llorente de ciertos
acontecimientos posteriores, anotó el líder y
estudioso de ciencias políticas y derecho islámico.
El secretario adjunto estadounidense del departamento de Defensa,
Paul Wolfowitz, también parece tener clara la necesidad del
diálogo. Declaró a las agencias de noticias que hay
que llenar con urgencia la brecha peligrosa entre Occidente
y el mundo musulmán.
En Nueva York y Washington, los terroristas no tomaron como
blanco solamente a Estados Unidos, sino también a los musulmanes
y al Islam, buscando destruir las ideas de tolerancia, de la justicia
y la apertura que respetan los musulmanes en el mundo, dijo
Wolfowitz.
Choque de civilizaciones
El politólogo estadounidense Samuel Huntington, autor de la
tesis del choque de civilizaciones y del libro homónimo
en el que la expuso, cree que ya empezó la era de las
guerras musulmanas. En una entrevista concedida en exclusiva
al semanario alemán Die Zeit, que reprodujo la agencia EFE,
Huntington considera que el conflicto entre el mundo islámico
y el occidental judeo-cristiano que definió en ese libro se
está ampliando y que el mundo está en una era de guerras
musulmanas que sucede a las guerras mundiales y a la Guerra Fría.
El profesor de la Universidad de Harvard, de 75 años, recuerda
que algunas de esas guerras musulmanas ya se están
desarrollando. Entre ellas, cita el conflicto de los musulmanes contra
los hindúes en Cachemira, contra los cristianos en Nigeria,
contra los judíos en Oriente Medio y otros focos de violencia
militarizada como Chechenia, Azerbaiyán, Afganistán,
Asia Central, Filipinas y Sudán.
Comunidad abierta
Tata Abisaad Janna tiene ascendencia libanesa. De esa tierra lejana,
le quedan sus abuelos, unos inconfundibles rasgos árabes en
su rostro y una sazón que comparte en su restaurante Shawarma.
Ella no siente que las cosas hayan cambiado mucho. Es que siempre
hemos sido muy sociables. La cultura árabe es como la de Medellín:
abierta y familiar.
Tata recuerda con especial afecto una página de este diario
que, en medio de la paranoia del año pasado, publicó
los grandes legados de los árabes a la humanidad La pegué
con orgullo en mi restaurante para que los clientes vieran quiénes
somos, dijo Tata Abisaad.
Un diálogo necesario
Julián Zapata considera que entre la masa, el pueblo, los académicos
se produjo una suerte de acercamiento solidario, porque los pueblos
del Tercer Mundo se dieron cuenta de que son susceptibles de sufrir
esa clase de antipatías. Su balance concreto al respecto es
que se necesita un mecanismo para un mejor conocimiento entre culturas.
Se habla de globalización económica, pero no de
las culturas ni de las civilizaciones. Requerimos una cátedra
de diálogo entre civilizaciones, pienso que ahora están
dadas las condiciones para lograrlo. Además, es que cualquier
enemigo por pequeño que sea puede hacer daño, cuando
no se resuelven los problemas fundamentales. |
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