Señorita
Cartagena
Katya Victoria López Vélez
Es espontánea, alegre y segura. Tiene una muy buena
cultura general y se mantiene informada. Su altura le hará
sobresalir entre las otras niñas y está trabajando
en los puntos que considera débiles. Cartagena tiene
excelentes posibilidades a través de esta joven de
19 años.
La eligió la alcaldía de Cartagena por decreto,
después de estudiar docenas de hojas de vida. Aunque
a los 17 años ya había comenzado a rondar
por su cabeza el deseo de ser reina, y sus amigas le habían
propuesto medírsele al reto, ella se vio obligada
a esperar con paciencia hasta alcanzar la mayoría
de edad. Un año después se decidió
y hoy, a los 19, logró su propósito.
Katya es consciente de la fuerte competencia que tendrá
en la versión número 70 del Reinado Nacional
de la Belleza. “Las niñas que he visto están
a la altura de un certamen como el de Cartagena. Cada una
de ellas tiene tales atributos, que uno no puede dejar de
pensar ‘ella podría ser’. Por supuesto,
¡yo formo parte de ese grupo!”.
Así es la representante cartagenera. Tranquila, espontánea,
segura. Le saca partido a sus atributos y está trabajando
en sus debilidades. Le hace el quite a las tensiones con
el método Pilates, los ejercicios que están
de moda, y también se relaja practicando el spinning
y la gimnasia.
El único esfuerzo que le ha demandado su condición
de reina es reducir el número de dulces que se comía
al día, porque ya antes no consumía mucha
carne, ni grasas ni fritos.
Datos Reales
Lugar y fecha de nacimiento: Cartagena. 2 de abril de 1985.
Tiene 19 años.
Padres: Andrés López Marrugo y María
Vélez Castro.
Estudios: Cuarto semestre de Administración de Empresas
en la Universidad de los Andes, en Bogotá.
Idiomas: Domina el inglés.
Medidas: 86 – 63 – 95
Estatura: 1.75
Rasgos: Ojos café, cabello castaño oscuro
y piel blanca.
Punto fuerte
“En cuanto a personalidad, soy muy espontánea
y ese es un valor que pesa mucho en este tipo de concursos.
Además me mantengo informada de todo lo que sucede
en nuestro país y en el mundo, junto con una buena
cultura general. Y físicamente, considero que mi
altura, de 1.75, me ayuda mucho”.
Punto débil
“Soy consciente de que necesito trabajar más
el manejo de pasarela, no como modelo, sino como reina.
Por otro lado, está mi sonrisa que debe ser mejorada.
Ahí vamos solucionando ese pequeño problema”.
Belleza, moda y...
Un accesorio que no le puede faltar. Katya no es una fanática
de los collares, los anillos o las pulseras, pero sí
‘adicta’ a los aretes. “Tengo una verdadera
colección que incluyen todos los materiales, diseños
y colores. La tendencia que prefiero en accesorios en general
es de tipo artesanal. Pero nada pequeño, que sobresalgan
y especialmente que tengan brillo para llamar aún
más la atención”.
Bolsos. No le presta mucha atención a la moda en
este aspecto. Prefiere llevar siempre los colores clásicos
–negro, camel y beige-, en tamaños medianos.
“Por el contrario, mi hermana tiene docenas, así
que la mayoría de veces uso los de ella”.
Prenda preferida. Cada vez que los estudios universitarios
se lo permiten, Katya se escapa a su adorada Cartagena y
se pone un par de pantalones cortos y una camisita.
No le puede faltar. “Al contrario de muchas mujeres,
quienes no salen a la calle sin maquillaje, bolso o accesorios,
a mí que me falte todo menos el celular”.
Gimnasio. Ha sido una deportista consumada desde su niñez.
Desde hace tres años el gimnasio forma parte de su
rutina, así que las sesiones diarias, que forman
parte hoy de su preparación, no son constituyen un
esfuerzo para ella. Allí hace cardio, aeróbicos
y nunca se pierde las clases de rumba. Y aunque no le gustan
mucho, los abdominales son actividad obligada.
Ella aconseja
Un truco para el cabello. Se califica como una verdadera
maniática con respecto al cuidado de su pelo. “Mi
mamá se inventó un tratamiento que no falla
y que desde pequeña yo he utilizado: una mezcla de
ampolletas con vitamina E, un producto revitalizante y champú.
Se revuelve, se deja aplicado unos 20 minutos, se enjuaga
y listo.
Para el rostro. Nada mejor que las mascarillas. Yo prefiero
las comerciales, pero las naturales también dan buenos
resultados. Una vez al mes es el ideal.
Para las zonas ásperas. El aceite de almendras es
milagroso en rodillas y codos.
Lo IN en accesorios
Verdes, naranjas, rojos, fucsias, azules… todos los
colores alegres se valen en esta temporada para llevar en
bisutería. Aretes, collares, pulseras y relojes se
visten de fiesta y logran una explosión de versatilidad
que no se había visto hace tiempo.
La tendencia en cuanto a tamaño es, definitivamente,
grande, llamativa, con mucho volumen. Todo lo vistoso está
de moda, pero cuidando que sean accesorios muy livianos.
Las formas redondas u ovaladas se repiten constantemente.
Sin embargo, están compitiendo fuertemente con los
collares largos que caen dentro del escote.
La diseñadora Tatiana Apraez explica que lo étnico
interpretado con joyería contemporánea está
en auge. “Los diseños son simples, ligeros
y aéreos. La idea es traducir un lenguaje realista
a algo mucho más subjetivo.
En cuanto a materiales, se prefieren los metales preciosos
(plata y oro) mezclados con ébano (madera negra)
o con canutillos de colores fuertes. No obstante, también
se llevan los acrílicos, los metacrilatos y las resinas”.
Las pulseras y los anillos en acrílico se ven cada
vez más, lo mismo que los relojes transparentes,
con algo de color.
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