Señorita
Bolívar: Lía Patricia Correal Lopera
Va confiada a Cartagena porque su fuerte es la preparación.
Tres años trabajó duro para alcanzar el primer
objetivo: representar a su departamento en el Reinado Nacional.
Ahora enfoca su atención en la segunda meta. Ella nos
presenta la tendencia que se impone en bolsos para esta temporada.
Hace tres años decidió que iba a ser candidata
por su departamento al Reinado Nacional de Belleza, se armó
de disciplina, acondicionó una férrea voluntad
a sus deseos y se matriculó en todos los talleres
y cursos que sobre pasarela, expresión corporal y
oratoria podían ayudarle a llegar a la meta.
Hoy, esta cartagenera de 22 años, que estudia quinto
semestre de Derecho en la Universidad de la Sabana de Bogotá,
observa a sus competidoras y se contempla satisfecha. “Me
doy cuenta de que todo lo que he aprendido para ser reina
me va a servir, no sólo en Cartagena, sino en mi
carrera y en mi vida diaria. Y por eso vale la pena”.
El sueño de ser reina toma forma. Ahora es un objetivo
tangible no sólo para Lía Patricia sino para
doña Lía Lopera, su mamá, y para su
hermana, Clara Milena, quienes también tuvieron su
parte en el proceso, el cual incluyó la competencia
con cinco aspirantes más.
Un proceso que aunque tomado en serio, también le
da tiempo para bajarle a los niveles de estrés a
través de la lectura de novelas históricas,
el cine, el baile, natación, patinaje y ciclismo.
Datos reales
- Lugar y fecha de nacimiento: Cartagena, 16 de diciembre
de 1981
- Padres: Miguel Correal (fallecido) y Lía Lopera
- Estudios: Quinto semestre de Derecho
- Idiomas: Domina el inglés y el italiano
- Medidas: 87-60-94
- Estatura: 1:73
- Rasgos: Ojos café, cabello castaño y piel
trigueña
- Punto fuerte: “Tengo absoluta confianza en mi preparación
de tres años”. Y evidentemente la irradia en
las sesiones fotográficas.
- Punto débil: “Debo pulir la expresión
oral y el manejo de pasarela”.
Belleza, moda y….
- Prendas preferidas: Lía es clásica en el
vestir. Le gustan los pantalones que forman la figura sin
apretarla, y las blusas y camisas que dejan ver su silueta.
- Un accesorio que no puede faltar. Jamás sale a
la calle sin aretes. Prefiere aquellos de tipo étnico
y ese gusto se extiende a las pulseras, collares, gargantillas
y bolsos, los cuales deben tener diseños que se salgan
de lo común. “Por ejemplo, tejidos en cañaflecha
o en hamaca y de colores muy brillantes”.
- Zapatos. Le encantan los tipo puntilla. Usa de 9 cm y
son sus preferidos cuando va a la universidad a presentar
parciales.
- Gimnasio: todos los días, durante dos horas, para
fortalecer piernas.
- Color que mejor le va: el azul turquesa, indiscutiblemente.
El negro, el que menos.
- Perfume: Happy.
Ella aconseja:
- Un truco para el cabello: hacerse un tratamiento intensivo
completo una vez a la semana.
- Para la piel: desmaquillarse siempre antes de acostarse
y ponerse, una vez a la semana, una mascarilla elaborada
con miel de abejas y azúcar.
- Para rodillas y codos ásperos: diariamente, durante
el baño, darse masajes vigorosos con bálsamo
para el cabello.
Tendencias en bolsos
“Aunque la tendencia de lo colorido ya había
llegado a nuestro país, fue la visita de Agatha Ruiz
de la Prada la que logró imponer definitivamente
los tonos ácidos y vibrantes. Y por supuesto, bolsos
y carteras no se escapan de su influencia”, explica
la diseñadora Yurani Salazar, de Prune Bolsos y accesorios.
Así que, durante algún buen tiempo, usted
deberá guardar en el ropero aquellos bolsos clásicos
en colores planos como el blanco, el negro y los marrones.
Lo in son los étnicos, los de influencia Caribe,
en mezclas contrastantes, tipo arco iris y quizá
con apliques en las mismas tonalidades, cuyo resultado es
muy casual. Y en materiales que nunca pasan de moda: tela,
cuero y fibras naturales, que también pueden ser
combinados.
En cuanto a los tamaños, aunque se llevan los pequeños
para la noche, definitivamente los grandes son los protagonistas
de la temporada. Pero eso sí, siempre con uno o dos
bolsillos escondidos, que siempre vienen bien. Y si son
hechos a mano, mucho mejor. Para la noche, el charol y las
telas brillantes. Se impone el estilo de los años
ochenta, donde impera el metal, las cadenas, los aros y
los estampados.
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