Salvó campo y banca
Saneamiento de la banca pública, uno de los mayores logros.
La bandeja paisa ya no es importada, por la salvación del
agro.
La pequeña industria ganó más espacio con
la Ley de Pymes.
La economía muestra un nuevo semblante, sin que sea el
esperado.
Por
Francisco Javier
Arias R.
Medellín
Decía el Presidente Pastrana el pasado 16 de julio, cuando
presentó los resultados de su gestión ante el sector
privado antioqueño, que con las 350.000 hectáreas
adicionales que entraron en producción en los últimos
4 años, con créditos globales por $4.9 billones,
que permitieron la producción adicional de 2.9 millones
de toneladas de alimentos, prácticamente "se acabó
la bandeja paisa importada".
En parte, tenía razón el Presidente cuando, con
base en este símil, hacía referencia al apoyo que
recibió el sector agropecuario para frenar las importaciones
que amenazaban con llevarlo a la ruina.
El Presidente destacaba que el área sembrada creció
el 9% durante su gobierno, lo cual ya es meritorio, sí
se tiene en cuenta el grado de postración del sector en
la última década y, decía que el sector "fue
uno de los motores de la recuperación económica".
Pero, si nos atenemos a un examen más riguroso del contenido
de una buena bandeja paisa, por lo menos de los alimentos más
importantes que la conforman, el fríjol y el arroz, el
Presidente empleó bien el símil, pero no dijo toda
la verdad.
"Eso es parcialmente cierto", dijo el analista Carlos
Augusto del Valle, director de Estudios Económicos de la
Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC). "Infortunadamente,
todavía contamos con altos niveles de importación
de fríjol, aunque la producción nacional es importante".
¿Y el arroz? "Continúa siendo de producción
nacional en su mayoría, pero con grandes costos, por la
escasa disponibilidad de tierras y de agua. Y también se
siguen haciendo importaciones".
El gremio no sólo reconoció las 350.000 hectáreas
recuperadas para la producción de alimentos, sino que el
gobierno sí hizo los esfuerzos para compensar las áreas
que se perdieron en la década de los 90. "El gobierno
hizo todo lo que estuvo en sus manos para cumplirle al sector
agropecuario, que en medio de la crisis de la economía,
siguió cumpliendo con la responsabilidad de ofrecer seguridad
alimentaria para el país", afirmó el experto.
¿Industria? Bien, gracias
El Presidente Pastrana también destacaba el apoyo ofrecido
al financiamiento empresarial de las grandes, medianas y pequeñas
empresas, con créditos por $20.000 millones anuales a través
del Fomipyme, creado en virtud de la Ley 590 de 2000 para la competitividad
del sector y con una capitalización de $100.000 millones
al Fondo Nacional de Garantías, al que ha accedido 121.500
empresas, con garantías por $765.600 millones.
"Creamos el Fondo de Capitalización Empresarial con
un capital de $300.000 millones (su utilización ha sido
lenta: sólo se han colocado $45.000 millones), expedimos
la Ley 550 para recuperar las empresas en dificultades (se han
acogido 329 empresas que generan 30.300 empleos) y apoyamos la
cultura exportadora", decía el Presidente Pastrana.
Luis Carlos Villegas, presidente de la Andi, y Manuel Arbeláez,
director de Acopi, aplaudieron su gestión porque no sólo
logró mantener una inflación controlada, una devaluación
acorde con las metas inicialmente establecidas por el Banco de
la República, unas tasas de interés las más
bajas de los últimos años (bajaron de niveles del
50% al 16%), sino darle estabilidad del sistema financiero y estimular
la recuperación de la construcción.
"El sector está muy reconocido con el Presidente
y su gobierno porque cumplió con la promesa de campaña
de dejarle a la micro, pequeña y mediana empresa una política
de Estado de atención a esta actividad, plasmada en la
Ley 590 de 2000", afirmó Arbeláez.
Adicionalmente, reconoció la capitalización efectiva
del Fondo Nacional de Garantías, en cuantía de $100.000
millones, como apoyo a las operaciones financieras de las pequeñas.
Así mismo recuperó la banca de una manera rápida
y evitó una masiva retirada de depósitos, "que
habría sido fatal para la economía", según
lo afirmó un analista.
Implicaciones
Un gran avance
Para recuperar la banca pública, el gobierno destinó
$5.7 billones (el 90% del costo de la crisis financiera), desembolsó
$1.4 billones para capitalizar la banca privada y apoyó
a los deudores de la banca hipotecaria con $1.8 billones. El costo
fiscal se estima entre el 4.2% del PIB (según Pastrana)
y el 7% del PIB, según analistas.
Pastrana acogió el informe de la Comisión de la
Verdad y unificó varios bancos. Además, saneó
la banca cooperativa, con un seguro de depósitos (a través
del Fogacoop), por $115.000 millones. Lo que hizo el gobierno
fue rescatar la confianza del público en el sector financiero,
el principal activo del sistema.