| DE
MAURICIO NAVARRO PARA IVÁN MEJÍA A.
No cabe la menor duda de que cuando se menciona el nombre
de Iván Mejía Álvarez nos referimos
a uno de los cinco periodistas deportivos más destacados
del país y sin duda, tal vez el único que
tiene el valor civil de ir siempre de frente y sin temores
para decir muchas verdades, aunque no comparto su forma
grosera e irrespetuosa de aprovechar el micrófono.
Comparto, como lo dice él "que es un periodista
que prende radios", porque está cerca del amor
o del odio de los oyentes. El término "doble
moral" tan utilizado por Iván, tiene varios
ejemplos que no quiero dejar pasar. Siempre ha sido enemigo
personal, no de los conceptos de Carlos Antonio Vélez
... edición... aunque en ocasiones le discute a Vélez,
a manera de estrategia. (Los Tenores).
El ser fanático a morir del América (aunque
públicamente no lo reconoce) e hincha en segunda
instancia de Millonarios (por conveniencia profesional y
económica) es un acto de doble moral. Eso por supuesto
hace que por lógica sea enemigo acérrimo del
Atlético Nacional. Lo curioso es que cuando se transmite
un partido de Nacional por Fox o RCN y el cuadro verde gana,
Iván dice: "no tuve la oportunidad de verlo"
(sabiendo que de esto vive), o "me quedé dormido"
(la perla con la que salió después de la eliminación
del Nacional al Cali en la Copa Nissan Suramericana), pero
si el cuadro verde pierde el partido televisado, Iván
te puede comentar desde el primer minuto hasta el tiempo
de descuento, haciendo énfasis en el arbitraje si
este favorece a Nacional. Ahora Iván, es lógico
que si "Los Reyes" (como él de manera burlona
los llama, ¿ será por lo de rey de copas ?)
son los dueños del canal, transmitan más partidos
de Nacional que de cualquier otro equipo, máxime
si Nacional tiene de lejos el mejor promedio de asistencia
en América Latina y "sostiene" con su hinchada
un alto número de equipos "quebrados" en
Colombia cuando los visita (taquillas). Ahora, la solución
a esto permanentemente se la da Iván a los oyentes
que lo critican (seguramente yo seré el próximo);
"es muy fácil, cambie de dial" o de canal.
Entiendo la estrategia de Iván: el ser enemigo de
Nacional, le garantiza audiencia en Bogotá, Cali
y por supuesto en Medellín (yo no me lo pierdo aunque
me regañe mi esposa). El único día
que no fui capaz de escucharlo fue hace poco cuando en ausencia
de Hernán Peláez, estuvo Marino Millán
con Iván "llenando" un espacio que podría
ser considerado la revista del América.
Aprovechando sus virtudes con el micrófono y la sintonía
de la cadena que representa, se ha dado a la tarea de iniciar
una campaña de desprestigio contra el Nacional y
por supuesto los jugadores que él nunca se ha "tragado"
(Aristizábal, Serna y Bedoya), aprovechando para
presionar y prevenir a los árbitros, entre ellos
Oscar Julián Ruíz. Nunca he estado ni estaré
de acuerdo que Iván utilice términos como
sicarios y matones contra Aristizábal y Serna, como
tampoco aprobé cuando Hernán Darío
Gómez se refirió a Iván como "periquero"
y "basuquero". Me imaginé que cuando Serna
estuvo invitado a Los Tenores, era el escenario propicio
para que Iván utilizara los términos sicario
y matón pero no, bien gracias y más bien esperó
el micrófono y que Serna estuviera lejos para lanzar
su arsenal. Pero después tuvo una segunda oportunidad
cuando invitaron a Santiago Escobar al programa y pensé:
"le debe preguntar porque siendo tan caballero, tiene
sicarios y matones en su equipo", pero de nuevo Iván
paso "agachado". Esta es una actitud cobarde y
carente de profesionalismo.
Ahora, Iván que lleva bastantes años viendo
fútbol porqué no se ha referido así
a jugadores como González Aquino, Cabañas,
Banguero, Pimentel, Vanemerack, Juárez y Luis Eduardo
Reyes, que pegaba más que Serna pero era "el
hombre de hierro". No quisiera pensar que influye el
color de la camisa para que Iván los considere monjas
de la caridad. Para no olvidar el término de doble
moral, como podemos considerar la opinión de Iván
sobre la sanción de la plaza de Bogotá para
Santa Fe en la reciente final, diciendo: "que Nacional
tenía que aceptar jugar en Bogotá porque hacerlo
en Tunja era un peligro". ¿ Acaso no existían
más plazas ?. Hubiera querido conocer la opinión
de Iván si la plaza suspendida fuera Medellín
(¿doble moral?).
Critica las indemnizaciones de Maturana y no hace lo mismo
con las del Chiqui? (doble m….). Si Aristizábal
se corona goleador del primer torneo sin jugar todos los
partidos y sobrepasa la cifra de 300 goles, ¿no merecía
ningún comentario de Iván?, como sí
los hacía cuando el goleador anotaba en Brasil diciendo
que: "el rival era muy pobre y anotaba el cuarto o
quinto cuando el partido estaba definido". Nunca escuché
esto de Iván al referirse a los goles de De Avila,
Checho Angulo, Rubencho, Valenciano e Iguarán (recuerdo
que este último le anotó una noche cinco goles
al pobre Cúcuta), que sólo anotaron en el
torneo local y también a equipos "chicos"
en partidos seguramente ya definidos. (pesaría el
color de la camisa?).
Después del partido de sus dos amores Millos-América
escuché a Iván solicitando a Bermúdez
para la selección porque estaba pasando por un buen
momento. Me pregunto: ¿por qué no hizo lo
propio cuando Aristizábal salió goleador del
torneo (la bendita camiseta). Mi opinión es que ambos
cumplieron su ciclo en la selección.
Hoy en día Iván presiona árbitros,
oyentes, directivos y periodistas contra Nacional, como
si el cuadro verdefuera perjudicado por árbitros
pícaros y resentidos como Jorge H. Hoyos, Wilson
Ramírez, Alberto Duque y Fernando Panesso (tiene
el récord de él solito haber expulsado 20
jugadores de Nacional en su "lucrativa" carrera
"profesional"), pero nunca escuché a Iván
criticando los penales de Armando Pérez a favor de
Víctor Lugo y compañeros(América),
el gol de Garecca al "Gato" Fernández en
un clásico frente al Cali que definía título
y demás "milagros de los Rodríguez Orejuela".
Y qué decir del famoso penal "entregado"
por Taverna (Santa Fe de Umaña) a Rubén Cousillas
(Millos 87 del Chiqui). Nunca en la historia del fútbol
colombiano hubo episodios más oscuros en la definición
de un título que estos. Ah y no olvidar los cinco
títulos en seguidilla del América de Ochoa
(82-86) con alta dosis de antifútbol de Ochoa y de
extra fútbol del club.
No en vano, Nacional y Cali son los equipos con más
subtítulos en Colombia (si hubiesen tenido "patrocinio"
tendrían más estrellas) Estoy de acuerdo con
Iván cuando dice que en la Copa Libertadores de 1989
Nacional recibió la ayuda del árbitro chileno
Hernán Silva en el partido decisivo frente a Millos
cuando dejó de sancionar un claro penal, pero Iván;
no ignore la forma como Millos ganó el título
del 88 al Nacional (por gol diferencia) y con estas "ayuditas":
Penal inexistente (3 mts. fuera del área) sobre Rubencho
en el minuto 93 contra Santa Fe (Millos ganó 2-1).
En estos días escuché a un reconocido periodista
catalogar esta jugada "como un penal por etapas que
comenzó desde el centro del campo" y lo más
"curioso" es que el ejecutante Mario Vanemerack
patea el penal, la pelota golpea el paral y de nuevo el
mismo jugador remata, para la victoria azul (jugada irreglamentaría).
Recientemente escuché al técnico Umaña
referirse a esta jugada y además expresó:
"siempre que llegábamos a los clásicos
contra el Millos de Chiqui sabíamos que teníamos
que perder".
Iván; quisiera conocer su opinión al respecto.
Millos 5 - Cúcuta 0 (se necesitaba la diferencia
de gol). Cúcuta "curiosamente" terminó
con 6 jugadores (sustracción de materia), árbitro
Jorge Zuluaga. Millos 1 - Pereira 1 en Bogotá y Pereira
terminó con 8 hombres, árbitro Rubén
D. Sánchez. Pereira 0 - Millos 5 en Pereira (extraña
goleada). Millos 2 - América 2 (el amado por Iván)
en Bogotá, gol legítimo de Ceferino Peña
(América) anulado por fuera de lugar pasivo de Garecca
(Iván no se manifestó en Nuevo Estadio, "por
conveniencia profesional y económica", recuerdan
este término). Millos 1 - Nacional 0 en Bogotá,
gol de Wilman Conde en el minuto 93, después de una
falta sobre Tréllez en la mitad del campo que el
árbitro Lorenzo López (el mismo que andaba
en un Renault 4 y su esposa exhibía un flamante BMW
y nacido cerca de Pacho-Cundinamarca). Me pregunto: si Lorenzo
era tan joven y tan buen árbitro, porqué no
volvió a pitar desde la muerte de Rodríguez
Gacha (que épocas aquellas). Después de ese
"prontuario", Millos y Nacional llegaron igualados
a la última fecha y miren lo que pasó: a mitad
de semana la Dimayor sacó un comunicado exigiendo
que Santa Fe (rival de Nacional) "tenía"
que actuar con su nómina titular (Balbis, Checho
Angulo, Rincón, Cabrera) para darle "pulcritud"
al torneo. En Barranquilla Junior y Millos empataron 1-1
y el juez José Joaquín Torres (muy limpio
en el exterior, pero sucio en el torneo local) anuló
dos goles legítimos al Junior (Kiko Barrios y Didi
Valderrama) y para cerrar la faena Santa Fe empató
a un gol con Nacional en Bogotá, con una anotación
en claro fuera de lugar del "reaparecido" por
la Dimayor, Sergio "Checho" Angulo (árbitro
Jesús Díaz).
Qué injusticia: Y todos nosotros desconfiando del
"Pobre" Chiqui. Y todavía me pregunto:
¿Por qué Iván nunca denunció
estas irregularidades y hoy en día (16 años
después) todavía lo "descompone"
el arbitraje de Hernán Silva; y los "regalos"
de Lorenzo López y otros, pasan nuevamente "agachados"
(la doble moral que Iván le critica a Alvaro González
Alzate y demás directivos del fútbol, pero
que él no reconoce). No cree Iván, que fueron
evidencias suficientes para que Nacional al año siguiente
estuviera prevenido contra Millos y su "corte"
y le metiera la mano a la Copa, como efectivamente estoy
de acuerdo con usted, lo hizo. Hubiese querido ser menos
extenso, pero lo contundente de las pruebas me obligaron
a ello. Seguramente seré considerado por Iván
como un imbécil, como acostumbra hacerlo con quien
se atreve a censurar sus comentarios acomodados y amañados
a favor de su equipo (América) y en contra de su
fortuito archirival, Atlético Nacional y la región.
Pero me tiene sin cuidado, sólo deseo denunciar en
manos de quién está el poder de los medios
y su manejo poco profesional, ético y fanático.
Iván, muchos le pedimos que no siga ejerciendo "presión
externa" sobre Nacional, jugadores, directivos, dueños
e hinchada y agradeceríamos de corazón que
borre nuestro equipo de su mente y vocabulario para bien
o para mal y que continúe "quedándose
dormido" como usted lo dice cada que Nacional gana
un partido televisado. ¡Ah y no se preocupe, que yo
decido si cambio de dial¡. Sé que algunos periodistas
no estarán de acuerdo con lo aquí expresado
por simple colegaje, pero muchos si lo estarán aunque
guarden silencio, quizás para evitar problemas o
insultos en el micrófono y se configurará
la manida frase: "el que calla, otorga".
Cordialmente, Mauricio Navarro De Bedout
[mauronavarrodeb@hotmail.com]
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