
Un proyecto con visión de futuro
Arte y ciudad unidos
La
inauguración del nuevo Museo de Antioquia se cumplió el 14
de octubre de 2000. Seis salas albergan la colección del Museo,
así como las obras que el maestro Fernando Botero ha donado a Medellín
en estos últimos 26 años. La plazoleta de las esculturas complementa
el tesoro cultural de la capital antioqueña. Arte que transforma
la ciudad.
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La
última donación que hizo Fernando Botero a Medellín de sus esculturas,
pinturas y dibujos, así como de su colección de arte internacional
fue el motor que provocó un proyecto de transformación urbana que
cambiará el centro de la ciudad.
La rehabilitación y adecuación del antiguo Palacio Municipal, que
desde el pasado 14 de octubre es el nuevo Museo de Antioquia y la
plazoleta de esculturas, que alberga catorce obras monumentales,
implican una intervención a gran escala con proyección cultural,
económica, social y turística.
El trabajo mancomunado entre el maestro antioqueño, el Museo, el
sector público y privado, y la comunidad, permitió hacer
de este proyecto un evento colectivo, construido desde la cultura
para Medellín, el país, América Latina y el mundo.
El proyecto Ciudad Botero fue realizado por el Municipio de Medellín,
a través de la Promotora Inmobiliaria. Participaeon el Museo de
Antioquia, los Gobiernos Nacional y Departamental y la empresa privada,
además de Fernando Botero, quien siguió paso a paso las obras
que convirtieron el antiguo edificio en museo. Sin embargo, aunque
hubo apoyo al proyecto de gran parte de la comunidad, no todos estuvieron
de acuerdo con él, por el costo social que tuvo. Vecinos del sector
lamentaron tener que irse de allí, cuando llevaban años teniéndolo
como sede. Así lo advirtieron en algunas protestas en las cuales
se pidió indemnización a la Administración o a los dueños
de los inmuebles que compró el Municipio para construir la
plazoleta.
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Fernando
Botero estaba impresionado con el avance de las obras del
Museo y de la Plazoleta de las Esculturas. El artista se quedará
en la ciudad varios días para montar su obra. Foto Jesús Abad
Colorado
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De
otro lado, algunos gestores culturales, se preocuparon porque
el apoyo de la municipalidad en el año 2000 fue nulo, pues
todos los dineros se fueron para Ciudad Botero.
El proyecto por tanto, dividió a la ciudad en dos, en los
que apoyan y en los que critican. Y para la muestra es que al
lado de aquellos que ven afectadas sus finanzas, hay otros que
sienten que a partir de los nuevos usos del sector, con su vocación
cultural, la imagen de sus negocios mejorará y por tanto, sus
ingresos.
Obras para la memoria
El costo del proyecto, incluido el avalúo de las obras donadas
por el artista antioqueño y los aportes de organismos nacionales
fue de $192.716 millones, pero el monto real es de $38.000 millones.
La donación de Fernando Botero incluye 21 obras de su colección
de arte internacional, entre ellas las realizadas por los artistas
Frank Stella, Roberto Matta, Robert Rauchemberg y Antoni Tapies.
La donación del maestro Botero incluye catorce esculturas, catorce
dibujos y 56 pinturas, que se suman a las obras que el museo ya
tenía del maestro, así como a las otras ubicadas en los parques
de Berrío y San Antonio, lo que hace pensar que quien desee conocer
la obra del maestro, necesariamente deberá venir a Medellín.
Con este proyecto, decía el ex alcalde Juan Gómez Martínez,
se tiene una base fundamental para hacer de Medellín una ciudad
cultural y turística. Son 30.365 metros cuadrados dedicados a
la cultura en un proyecto eminentemente urbano y eso también fue
lo que sedujo al maestro Fernando Botero.
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