
La empresa privada se vinculó al proyecto
Por una cultura viva
El apoyo de la empresa privada fue vital para el avance del nuevo
Museo de Antioquia. Medellín Cultura Viva: Ciudad de Botero, fue
la estrategia para que los colombianos se enteren del proyecto,
que tiene un carácter cultural y social.
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La
campaña cívica busca la apropiación de
la comunidad frente al nuevo escenario de cultura. Foto Hernry
Agudelo
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Es
probable que usted recuerde los comerciales de televisión en los
que el maestro Fernando Botero presenta la donación de pinturas,
dibujos y esculturas que hizo a su ciudad natal con la intención
de convertir a la capital antioqueña en el centro cultural más importante
de América Latina.
Esa es una de las piezas publicitarias que utilizó Bancolombia,
el Museo de Antioquia y la Alcaldía de Medellín, con el apoyo económico
del Ministerio de Cultura, para despertar el sentido de pertenencia
por el nuevo Museo de Antioquia que, después del Tren Metropolitano,
se constituyó en otro gran eje de integración ciudadana.
Lograr el entusiasmo con el que los usuarios del metro recibieron
la obra fue el propósito de la campaña educativa Medellín Cultura
Viva: Ciudad de Botero, para que la gente se apropiara de él y lo
viera como un esfuerzo decisivo para el progreso de la ciudad. En
eso trabajaron los creativos de la campaña porque, aunque parezca
increíble, habían ciudadanos que no lograban dimensionar
la importancia del proyecto para el futuro de los antioqueños.
Estrategias
Para el logro de semejante propósito, Bancolombia se basó en la
experiencia de la campaña “Quiere el metro desde ya”, que creó una
cultura cívica en torno al medio de transporte, hasta constituirlo
en punto de referencia, identificación y orgullo.
La idea que planearon los creativos tiene varias fases. En la primera,
la formativa, se preparó a la comunidad para la formación
de una nueva conducta ciudadana, a partir del reconocimiento de
una identidad cultural y de la apropiación del espacio público,
que permitiera la proyección a nuevos escenarios de convivencia.

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En
la etapa de la motivación, con vallas, comerciales y avisos publicitarios
en el metro, se buscaba crear un ambiente favorable, desde el reconocimiento
de una propuesta que contribuyera a transformar el centro de la
Ciudad, recuperando el espacio público para el disfrute de la cultura
como elemento integrador.
La
fase siguiente era el conocimiento, que consistía en informar
a los ciudadanos sobre el contenido y desarrollo del proyecto. Finalmente,
la divulgación es el último paso, que se constituirá en la oportunidad
de mostrar a Medellín en el exterior como una ciudad atractiva para
el turismo. Aquí se elaborarán videos, afiches y otras piezas de
comunicación a través de internet.
Aunque buena parte de la ciudadanía sostiene que “Quiere el metro
desde ya” tuvo mayor difusión, directivos de la agencia DDB Colombia,
que diseñó las piezas y Bancolombia, afirman que ha sido igual a
la anterior campaña: este es un proyecto de largo plazo y con el
desarrollo de las etapas se llegará a los diversos grupos de la
población para afianzar la propuesta cultural que se pretende.
La empresa también se engordó
Además de Bancolombia, otras organizaciones públicas y privadas
se han vinculado al proyecto del nuevo Museo de Antioquia y su plazoleta
de esculturas. Algunas de ellas son: Avianca, Suramericana, Aces,
el Metro de Medellín, Panalpina, Vestimundo, la Bolsa de Medellín,
la Dian, las cuales han servido de apoyo durante estos meses y han
atendido diferentes asuntos. El de los seguros, los impuestos, los
trámites de aduana y el transporte de las obras, son algunos de
ellos. |