05-11-2007
Clásico El Colombiano
Con
caída, Élmer celebró cumpleaños
Accidentado
cuenta su aventura y un portugués dice que volverá el
2008
Por
Pablo Arbeláez Restrepo
La Ceja
Parado a un lado de la vía, con una de las ruedas en la
mano y lacerado en brazos y piernas, Élmer Villegas pedía
auxilio para llegar a la meta en La Ceja.
El corredor recreativo de la senior máster A, se acababa
de caer, una curva después de haber pasado el premio de montaña
de la ruta disputada entre Guarne y la Ceja.
Por sus codos rodaban pequeños hilillos de sangre y al dedo
pequeño de la mano derecha le faltaba la uña, que
en ese momento era pura carne viva.
"Bueno, esto es el ciclismo", contaba el pedalista del
equipo de las Empresas Públicas de Medellín, que antes
del percance trataba de llegar al lote puntero de su categoría.
"Lo peor es llegar así a la casa. Lacerado, con una
uña menos y preciso en el día de mi cumpleaños.
Hoy son 37 abriles, pero como que esto de las caídas es una
cuota por cumplir una vez al año", relataba con profundo
sentimiento al tener que abandonar la que se ha convertido para
él en la exigencia de final del año.
"Duele la caída, molestan los raspones, pero lo importante
era estar en esta fiesta del pedal que es todo un mensaje de diversión",
resaltó el pedalista que se desempeña como auxiliar
administrativo en EPM.
"Por fortuna, en el momento del accidente fui atendido de
forma inmediata por la Cruz Roja, con el servicio de moto que estaba
con cada grupo. El que tuvo esta idea pensó en lo mejor para
la atención del participante", dijo antes de perderse
en la meta dentro del grupo de 614 participantes que compartían
sus experiencias de esta edición 34 del Clásico EL
COLOMBIANO.
Portugueses, felices
En la multitudinaria llegada, por aquello de la gente, los participantes
y familiares, el punto en común eran las voces de felicitación,
incluso de corredores de diferentes categorías.
El ¿cómo te fue? se convirtió en la expresión
más familiar, la que también tuvieron los pedalistas
del cuadro Lusoamericano que le dieron tinte internacional a la
competencia.
"Maravilloso, esto es sencillamante maravilloso. Qué
hermoso recorrido por estas carreteras tan bellas. Medellín
y Antioquia son muy bonitos y más cuando se va en bicicleta",
dijo en medio de la emoción el portugués Antonio Pinto,
al que le faltaban palabras para contar cómo había
afrontado el reto de la altitud del Oriente antioqueño.
"Falta oxígeno y se hace complicado pedalear aquí.
Me fascinó la competencia, porque se trata de una competencia
bien organizada y que congrega a muchos corredores", aseguró
el pedalista lusitano que hizo notables esfuerzos para terminar
en La Ceja, pero como decenas de participantes pusieron lo mejor
de sí para llegar a esa meta anhelada, después de
esforzados 62 kilómetros.
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