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Archivo, Diego González
Para inForma, que tiene una alta participación
de sus modelos en Colombiamoda, la reglamentación
fue un insulto a la profesión y a su credibilidad.
Una de sus fundadoras, Chacha Posada, señaló
que delgadez no es igual a enfermedad. |
El peso de la polémica
Por
Juliana
Correa H.
Medellín
Las modelos desnutridas no subirán a las pasarelas,
así a los medios de comunicación en una
rueda de prensa ofrecida por las directivas de Inexmoda
y la primera mujer de la ciudad Lucrecia Ramírez,
quien lidera la Red de prevención de anorexibulimia.
El anuncio fue claro, 120 modelos de varias agencias
del país serían sometidas a una evaluación
nutricional por parte de la escuela de Nutrición
y dietética de la Universidad de Antioquia.
El indicador antropométrico elegido para evaluar
a las modelos fue el del Índice de masa corporal
(IMC.
También se explicó que esta iniciativa
era el resultado de un proceso que comenzó hace
tres años, cuando Inexmoda y la Red comenzaron
a reflexionar sobre el riesgo que representan los trastornos
alimenticios para las modelos.
Se informó que esta reglamentación había
sido concertada con las agencias y los diseñadores.
Sin embargo, EL COLOMBIANO quiso conocer la opinión
de agencias y diseñadores, frente a esta decisión.
¿Por qué ningún representante
de las agencias acudió a la rueda de prensa,
ni los diseñadores? La respuesta la dio Chacha
Posada, directora de inForma Models. Ella aseguró
que en ningún momento se les tuvo en cuenta en
esta decisión y ni siquiera se les invitó
a la rueda de prensa.
Chacha criticó la intervención de la
Red de Anorexia Bulimia en un evento de carácter
privado como Colombiamoda y comparó el caso con
la pasarela Cibeles de Madrid, donde surgió la
iniciativa de exigir a las modelos un IMC superior a
18 para poder desfilar.
La diferencia, según la directiva de la agencia,
radica en que en Cibeles las pasarelas son financiadas
por el ayuntamiento. "En Colombia, en ninguna profesión
hay que desvestirse para pasar un examen y tener un
contrato de trabajo", aseguró.
Chacha insistió en que en la agencia se ha venido
trabajando en la prevención de los trastornos
alimentarios y que cuentan con la asesoría de
especialistas que controlan el estado de salud de las
modelos. Incluso, por iniciativa de la misma agencia,
a todas se les había practicado la misma prueba
del IMC, pero los certificados fueron desestimados por
Inexmoda y la Red.
Con la seguridad de que el que nada debe nada teme,
la agencia acató esta reglamentación.
Chacha ratificó que en ningún momento
se opuso al requisito de la medición, aunque
rechazó la medida y señaló que
no hubo concertación para aplicarla. "La
Red ni siquiera está autorizada a emitir ninguna
cifra que resulte de la evaluación porque nos
sentimos totalmente utilizadas", expresó.
Lucrecia Ramírez insistió en que en ningún
momento se daría a conocer la identidad de las
modelos que eventualmente resultaran con un IMC inferior
a los estándares saludables y que esta iniciativa
apunta a que los referentes de belleza y éxito
de las jóvenes de la ciudad, sean mujeres poco
saludables y de delgadez extrema.
La Primera Mujer puntualizó que se encargó
la evaluación a la Escuela de Nutrición
y Dietética de la U. de A. para garantizar el
rigor y la validez científica de las pruebas.
Sin embargo, para inForma, la Red ha juzgado a la agencia
sin motivos y han calificado a las modelos de flacuchentas,
esqueléticas y desnutridas.
"Ellos tienen el concepto de que cualquier persona
que sea flaca es enferma. Ninguna de mis modelos tiene
un trastorno alimenticio y esto puede ser comprobado
por médicos y nutricionistas". |