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Foto
Juan Antonio Sánchez | Oswaldo Kappler (izquierda)
y Carlos Ramírez, trabajan para terminar los stands
de Texeli y Fulef. En el caso de esta última empresa,
el diseñador industrial Ricardo Cárdenas
atendió las sugerencias de la diseñadora
de la compañía, que mencionó el fucsia
y aguamarina como los colores de la temporada.
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Colombiatex, entre clavos,
arte y color
A un día del comienzo, los montajistas son los dueños
del espacio.
En el Palacio de Exposiciones, el rostro del empleo y empuje empresarial.
La feria de los insumos abre mañana sus puertas. Finaliza
el jueves.
Por
Beatriz Arango Sepúlveda
Medellín
Escaleras, cintas y taladros. Paneles, pegantes y equipos de soldadura.
Ninguno de los anteriores elementos tiene que ver con la elaboración
de una prenda de vestir, que tampoco sería posibles sin éstos.
El montaje de Colombiatex, la feria donde se hacen los negocios
de los insumos y la maquinaria para el sector textil-confección,
era ayer la feria del montaje.
En el Palacio de Exposiciones y Convenciones, que está estrenando
acceso, los dueños de la jugada eran los montajistas, asistentes,
técnicos de luces y diseñadores.
Cientos de personas martillaban, pegaban y taladraban para darle
forma al espacio que entre mañana y el jueves espera recibir
8.000 visitantes y abrir la puerta de los negocios internacionales
en 2004.
Oswaldo Kappler, un joven menudo y moreno con apellido alemán,
viajó desde Bogotá con la firma Faccto para realizar
el montaje de tres stands. En uno de ellos se encargaba de pulir
una pieza de guadua para mimetizar una manguera de agua, pues la
idea del diseñador y de los ejecutivos de Texeli es ofrecerles
a sus clientes un ambiente natural, en medio de unas paredes que
parecen de piedra.
Junto a él trabajaba a un ritmo constante Carlos Ramírez.
Todo debía estar listo hoy al mediodía y ellos eran
los encargados de transformar la frialdad gris de los pabellones
del Palacio en pasarelas coloridas, salas con muebles de colores,
escenarios de dos pisos con plantas naturales o chorros de agua
que caen para dar tranquilidad.
Proporciones
En el pabellón de maquinaria, uno de los siete que tiene
Colombiatex, el ingeniero mecánico Juan Carlos Lara tomaba
fotografías con su celular al stand de Máquinas y
Máquinas, una compañía bogotana que ofrece
cortadoras, planchadoras y fusionadoras, entre otras máquinas
para la confección.
Lara sostiene que el éxito de la feria se le debe al entusiasmo
de los clientes y a los buenos contactos que se puede lograr en
este escenario. Tan valiosos son los resultados obtenidos en Colombiatex,
que los ejecutivos de Máquinas y Máquinas no dudaron
en ocupar el espacio de siete stands para hacerse notar. Son 22
metros en los que se genera empleo para unas 10 personas.
Una voz optimista de la que hace eco Mauricio Posada, de Concuero,
empresa que se dedica a la elaboración de accesorios para
confección.
Las dos diseñadoras de Concuero crearon un espacio con piso
cubierto de metal y enormes fotografías. Ellas y Posada saben
que otro secreto en Colombiatex, además de la calidad del
producto, es saber llamar la atención.
"La feria ha sido muy buena para nosotros y este año
las expectativas son similares", anotó Posada.
Allí también estaban las empresas que les ayudan
a los expositores para que todo luzca mejor. A un lado del pabellón
rojo se podían alquilar plantas naturales, mesas, sillas,
exhibidores y maniquíes. Colombiatex estuvo este fin de semana
en pruebas de maquillaje, vestuario y color.
El instante definitivo comienza a vivirse esta noche en el Museo
de Antioquia con la apertura oficial de la feria y la muestra Pierre
Balmain: arquitecto de la moda.
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