Choque esa Copa
Entre este miércoles 11 de julio y el próximo 29
de julio, Colombia-2001 estará en boca de todos.
Doce selecciones buscan el título en poder de los brasileños,
quienes ganaron en Paraguay-99.
El país invierte US$80 millones en la organización
del certamen.
Contra viento y marea, Colombia inaugurará este miércoles
la Copa que hasta el pasado 30 de junio estaba embolatada. La
indecisión de la dirigencia suramericana por poco acaba
con un derecho ganado con méritos.
Por
Jaime
Herrera Correa
Barranquilla
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Seguro que ningún colombiano olvidará la fecha
de hoy. Porque después de esperar 14 años desde
que le otorgaron la sede y de padecer las verdes y las maduras
para que le devolvieran un derecho adquirido, el país le
dará rienda suelta al espectáculo con la Copa América-2001.
A partir de las 6:00 p.m. con los partidos Ecuador-Chile y Colombia-Venezuela,
en el Estadio Metropolitano de Barranquilla, la nación
traspasará fronteras para quedar en la historia como la
organizadora de la edición 40 del torneo más antiguo
de selecciones en el mundo.
Pese a los aplazamientos por la falta de carácter de los
dirigentes suramericanos, a los problemas de violencia, a la deserción
de la delegación canadiense y a la improvisación,
los 40 millones de compatriotas tendrán 19 días
para olvidar los malos ratos.
El torneo siempre contó con el respaldo del presidente
Andrés Pastrana y de los dirigentes del fútbol nacional,
quienes hicieron hasta lo imposible para salvar de la quiebra
a muchos comerciantes y reunir en suelo colombiano a las naciones
hemanas, entre ellas Brasil, Uruguay, Paraguay, México,
Costa Rica, Ecuador, Perú, Bolivia, Perú y Venezuela.
Después de decirle no al Mundial de 1986, no podíamos
desaprovechar el torneo de selecciones más antiguo del
planeta para mostrar nuestras fortalezas y la capacidad para organizar
eventos de gran envergadura. Defendimos un derecho ganado en 1987
y gracias al respaldo de todos los estamentos, le demostraremos
al mundo que sabemos ser anfitriones y somos capaces de afrontar
los grandes retos, dijo Jorge Correa Pastrana, presidente
del Comité Organizador.
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Sin figuras, pero con ganas
A diferencia de Paraguay-99, cuando Brasil resultó campeón
con el destello de sus figuras, en Colombia-2001 no estarán
jugadores como Rivaldo, Roberto Carlos, Romario, Batistuta, Verón,
Crespo, Salas, Zamorano, Chilavert o Recoba.
Sin embargo, los habitantes de Barranquilla, Cali, Medellín,
Manizales, Pereira, Armenia y Bogotá, que desde ayer esperan
ansiosos el pitazo inicial del campeonato, tendrán la oportunidad
de apreciar los progresos de los ecuatorianos, el buen momento
de Costa Rica, la entrega de los mexicanos, los deseos de reivindicación
de los auriverdes y el inicio del nuevo proceso en la mayoría
de selecciones que afrontarán el campeonato.
Así como Barranquilla hará realidad uno de
sus sueños cuando ruede hoy el balón en el Estadio
Metropolitano, el Atanasio Girardot, el Pascual Guerrero, el Palogrande,
el Hernán Ramírez, El Centenario y El Campín
pasarán a la historia como los epicentros de la máxima
alegría de los colombianos que, después de muchos
años de sufrimiento, sacaron adelante la ilusión
de ser los anfitriones de la Copa América", dijo Humberto
Caiffa, alcalde de Barranquilla, ciudad en la que habrá
día cívico con motivo de la inauguración.
La fiesta ya empezó, los hinchas están uniformados
y todo está servido para que la Copa sea el motivo de orgullo
para los colombianos y la oportunidad para que el mundo vea la
otra cara de un país que mediante el deporte siempre ha
escrito páginas de gloria, como ésta, la Copa de
la Paz.
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