Época de transición hacia el profesionalismo (1935-1949)
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Mientras que las últimas ediciones de la Copa América correspondientes a la década de los años veinte, dejan entrever una corriente que busca la profesionalización de este deporte, el inicio de los años treinta desata una fiebre casi que imposible de detener: el fútbol rentado en los países del sur y la disputa del Primer Campeonato Mundial.
En esa época la Copa se interrumpe seis años porque argentinos y uruguayos rompen relaciones a raíz de las denuncias de los primeros sobre presiones indebidas que recibieron en Montevideo antes de la final de la primera Copa del Mundo; a los charrúas no les sonaron bien las protestas argentinas. Y el ya tradicional clásico del Río de La Plata dejó de jugarse cinco años: desde la final de la Fifa del 30 hasta la final de la Copa América que realizó Perú, como extra, para celebrar los 400 años de fundación de Lima.
Los dirigentes peruanos revivieron el certamen al convencer a los dos importantes países enemistados. Mientras tanto Brasil había vuelto a la Conmebol, en 1931, tras haberse retirado desde 1926 por criterios discrepantes.
Acierto
Y entre 1931 y 1933 llegó en cadena el fútbol rentado: Argentina, Uruguay, Brasil y Chile (Paraguay y Bolivia se mantuvieron en el profesionalismo marrón; tan sólo se reglamentó el profesionalismo cuarenta años más tarde, mucho después que lo hicieran Ecuador y Colombia). Se gestó desde comienzos de los años 20, y tenía que llegar pues el seudoamaterismo era evidentemente un profesionalismo encubierto que dificultaba el manejo de la actividad y la frenaba. El profesionalismo era un hecho cumplido; había que aceptarlo y reglamentarlo.
El pase internacional fue tratado de inmediato y sólo hubo problemas con el cisma del
fútbol colombiano (1949-1951). La aparente falta de libertad de un jugador, es su defensa y la de los clubes; los campeonatos tienen orden y hay identidad durante lapsos sensatos.
La decisión de los dirigentes argentinos al crear el profesionalismo en mayo de 1931, repercutió en la Fifa que en su congreso de Estocolmo en 1932 dejó la calificación de sus jugadores a libertad de cada asociación nacional. Otra pauta del fútbol sudamericano para el mundial.
Durante la Segunda Guerra Mundial se juegan tres Sudamericanos o Copas América, que fueron los torneo más importantes del fútbol mundial, no sólo por la parálisis europea sino por el nivel de los países de la Conmebol, especialmente Brasil, Argentina y Uruguay.
En esta época debutaron Ecuador y Colombia, restando sólo Venezuela. Y la reanudación de la Copa Fifa en 1950 marca el corte de época, lo mismo que el pleno afianzamiento del profesionalismo - del que se apartaban los dirigentes colombianos afiliados a la Conmebol y a la Fifa, causa del cisma pues los dueños de los clubes y de la Dimayor eran claros en que el fútbol tenía que ser profesional.
Grave diferencia que se sintió en todo el mundo y fue sufrida principalmente por clubes argentinos, peruanos, paraguayos y uruguayos, pues muchos de sus jugadores se fueron a jugar a Colombia sin que los clubes recibieran pago alguno. Había pasado con México entre 1944 y 1945, pero en menor medida.
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