

Adiós
a los ídolos Carepa y Córdoba
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Foto Juan Antonio Sánchez, Jardín
El marco es ideal para la celebración del gol por parte
de David Montoya, casi volando y a rabiar, en un costado del
estadio de Jardín. La montaña antioqueña
fue testigo del primer partido profesional jugado en el suroeste.
Ganó el DIM. |

Foto Juan Antonio Sánchez
La afición roja se hizo sentir, este fin de semana,
en Jardín hasta donde viajó con la ilusión
de ver ganador al equipo de sus amores. |
Floreció el DIM, en Jardín
Los rojos vencieron 1-0 al Unión con gol de David Montoya.
Segunda victoria consecutiva y esta vez en el exilio.
Tressor Moreno, Jair Benítez y Choronta Restrepo, las claves.
Por Wilson Díaz
Sánchez
Jardín
El grito de gol de David Montoya, a los 74 minutos, se escuchó
en todo el Suroeste de Antioquia. Fue tanta la emoción de
volante creativo del DIM, que corrió hasta la malla y en
lo más alto levantó la mano para ofrecer su logro
a los 4.500 aficionados que hasta ese momento habían soportado
el calor y la angustia por una victoria
que no llegaba.
Jair Benítez, el Chigüiro, se lanzó al ataque
por el costado izquierdo y contrario a otros intentos en los que
no alcanzó su cometido, esta vez hizo el pase a ras de piso
para que Montoya, quien venía acompañando la jugada
por el centro del área chica, venciera al arquero Luis Fernández,
figura del partido hasta el instante. Así llegó el
único tanto del compromiso realizado ayer en el estadio Citará,
de Jardín, suficiente para la victoria escarlata sobre Unión
Magdalena, la segunda en línea en el que parece ser el resurgir
del técnico Reinaldo Rueda y sus muchachos.
Premio para la fiel fanaticada que se tomó a este municipio
y convirtió en fiesta el castigo que le impuso la Dimayor
al Poderoso por su mal comportamiento en el Atanasio Girardot. Los
rostros quemados por el sol y fatigados tras el viaje de 130 kilómetros,
abandonaron el escenario sonrientes y recorrieron las calles de
Jardín con sus estribillos de amor por la divisa y alegría
por el triunfo.
El rojo de Antioquia fue más con Molina (cuando entró),
Tressor y Montoya, quienes hicieron méritos para la celebración,
pero ésta sólo apareció cuando los nervios
empezaron a notase en las graderías y en los techos de las
casas que algunos aficionados acondicionaron para no perderse detalle
del primer partido profesional
jugado en Jardín. El gol de la victoria del 10 rojo apareció
como todo lo del DIM, en forma sufrida. Fue una jornada que no olvidarán
los jardineños por todo lo que la rodeó. Tampoco el
DIM porque aquí jugó como en casa, lo hizo bien y
mereció los tres puntos.
En campo extraño se demostró ambición
El DIM de ayer fue ambicioso y lo demostró desde que pisó
la grama del Citará. Tanto que desde al primer minuto el
debutante Tressor Moreno hizo levantar la tribuna con un remate
que controló bien el arquero Fernández. Era el toque
de alerta del equipo que más hizo por el espectáculo,
ante un rival que no pudo simular su intención defensiva.
Tressor, venido de Francia para reforzar las toldas rojas, se arrimó
otras veces y estuvo cerca de estrenarse con gol.
En una ocasiones no atinó en la puntería y en otras
aparecieron como salvadores de zagueros visitantes. Todas las jugadas
por cuenta del local, mientras que la visita apenas se arrimó
tímidamente al arco defendido por Agustín Julio, demostrando
capacidad y deseos de superar la racha que los aquejaba. |
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