
Foto Róbinson Sáenz
Oportuna salida del arquero Eddy Villarraga, ante el ingreso
de Jaime Castrillón. Ambos tuvieron tres duelos y en
todos salió ganador el meta visitante. El DIM de ayer
perdió el libreto, ante un adversario ordenado que
abusó simulando lesiones en el campo de juego. Buen
balance para el árbitro Panesso. |
DIM, nada que rueda
El equipo rojo perdió 1-2 ayer con Tolima en el Atanasio
Girardot.
Jugó bien el primer tiempo, pero muy regular la etapa complementaria.
Los pijaos ganaron con un juego inteligente y la seguridad de
Eddy.
Por Wilson Díaz
Sánchez
Medellín
Elson Becerra recibió el pase casi en la mitad de la cancha,
prendió motores, dejó regados a los jugadores del
Medellín y cuando estaba cerca de la raya, cruzó
el centro para que César Rivas, quien venía acompañando,
sólo tuviera que pegarle suave al balón para celebrar
el segundo tanto del conjunto tolimense,
ayer en el estadio Atanasio Girardot.
Mientras Andrés Orozco y Leonel Rocco se levantaban del
piso, muchos de los 12.162 aficionados que asistieron al partido,
como si hubieran escuchado una orden perentoria, abandonaron el
escenario y se fueron decepcionados con el rendimiento del equipo
amado.
En esa acción se desvanecieron las esperanzas de lograr,
por lo menos, un empate.
La fanaticada, enfurecida, la emprendió contra algunos
jugadores por la falta de compromiso y, obviamente, contra el
técnio Reinaldo Rueda, quien había escuchado una
fuerte silbatina cuando sacó
a Mauricio Molina por Jair Benítez.
El gol de la honrilla de Diego Álvarez, a los 93 minutos,
calmó un poco los ánimos, pero no la tristeza que,
una vez más, debió soportar la más fiel de
las hinchadas del país, que se desahogó frente a
la puerta del camerino del Medellín. "Y dónde
están, y dónde están, los jugadores que estuvieron
en la final...".
Hasta el nombre de Juan José Peláez, a quien en
los momentos críticos le piden su regreso, sirvió
como inspiración para los aficionados.
Voz de alerta
La pesadilla del elenco escarlata comenzó a los ocho minutos,
cuando Ricardo Ciciliano, de tiro libre, marcó el primer
gol del partido. A su mejor estilo, el volante número 10
de los visitantes, le pegó por debajo al balón,
éste superó la barrera y picó antes de la
raya, para dejar sin reacción a Rocco. Silencio en las
graderías.
Era muy temprano y, a pesar del susto, el deseo de triunfo se
mantenía firme en las tribunas, pues tres minutos antes
Mauricio Molina, de media chalaca, había estrellado un
remate en el horizontal, tras una bonita acción colectiva
que inició John Javier Restrepo, continuaron Roberto Carlos
Cortés y Agostinho, y concluyó Mao.
Y llegó la reacción roja, con los tiros libres de
Molina que encontraron bien ubicado al arquero Eddy Villarraga.
Y con las incursiones del sub-19 Jaime Castrillón, quien
tuvo dos mano a mano y no pudo definir.
Otro lujo de Cortés que, después de eludir a varios
rivales, disparó al arco y se encontró al arquero
pijao en lo más alto de su inspiración.
La entrega y los argumentos del Poderoso en los primeros 45 minutos
daban tranquilidad a la afición, a pesar del resultado
en contra. Quedaba un período para saludar el triunfo,
pero éste no llegó.
Diego Álvarez ingresó por Agostinho y el DIM mantuvo
su actitud ofensiva, sin la claridad necesaria para superar el
férreo y ordenado bloque defensivo que montó Luis
Fernando Suárez.
Mao volvió a intentar y salvó la defensa. Y ante
el asombro de los asistentes, el cuarto juez levantó la
paleta que ordenaba la salida de Molina por Benítez. Silbatinas
contra Rueda y la rabia que no pudo disimular el volante escarlata
mientras iba hacia el banco.
Castrillón de nuevo se encontró de frente con Villarraga,
pero pudo más la experiencia del guardamenta capitalino
al servicio de los pijaos.
Sin orden y desesperados los anfitriones continuaron la búsqueda
del gol. Pero vino la expulsión de Amaranto Perea y un
frío recorrió el estómago de los hinchas.
Hasta que llegó la puntada final de Rivas, para certificar
la victoria y dejar al Medellín en el puesto 12 de la Copa
Mustang II con once puntos, y a la afición triste y decepcionada
luego de los triunfos ante Real Cartagena y Magdalena y el empate
en el clásico frente al Atlético Nacional.
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