| Nacional
se comió los dulces
Con los
goles de Grisales y Benálcazar venció 2-0 a Santa
Fe.
Hubo magia
colectiva e indivual en el Estadio Atanasio Girardot.
Nacional
está otra vez en el grupo de los ocho que disputará
la final.
Por
Jaime Herrera Correa
Medellín
Hacía mucho rato que la afición no se ponía
de pie y despedía con aplausos al Atlético Nacional
en su entrada al camerino.
Es que con lo mostrado en el gramado del Estadio Atanasio Girardot,
todos los dulces en la noche del halloween tenían que ser
para conjunto verdolaga, porque se puso un disfraz que le sirvió
para mostrar el potencial de su fútbol.
Con dos "brujitos" de nombres Fredy Totono Grisales
y Néider Morantes, quienes se la pasaron haciendo "Triqui,
triqui" con el balón, el elenco montañero superó
2-0 a Independiente Santa Fe y se metió de nuevo en el
octogonal de la Copa Mustang II.
Como una especie de homenaje para esos dos pequeños que
ingresaron disfrazados de payaso y enfermero a la tribuna occidental,
los "magos" sacaron en la cancha toda su magía
del baúl de los recuerdos.
Los encargados de animar la noche de los niños, escasos
en el escenario, fueron Néider, Totono, Hurtado y Castillo.
Pero el Triqui triqui final estuvo en la cabeza de Felipe Benálcazar
y las manos de Prono Velásquez, quienes trajeron la tranquilidad
y la alegría que se vivió en el camerino y en las
afueras del estadio en la tradicional noche de brujas.
Todo bien, todo bien
La motivación previa por la clasificación a la semifinal
de la Copa Suramericana no fue cuento. Desde el minuto inicial
la escuadra de Alexis García buscó el arco rival
con argumentos, toque y salida rápida por las puntas. Producto
de eso fueron los dos balones que le devolvieron los palos a Rafael
Castillo.
Sin desesperarse por el buen planteamiento del elenco cardenal
con Aldo Leao Ramírez, Jorge Herrera y Lucas Jaramillo,
con una propuesta colectiva y un cambio posicional Nacional empezó
a buscar los tres puntos. El paso de Grisales a jugar al lado
de Morantes fue clave. A partir de ahí llegó la
profundidad que hizo figura al portero Ramírez.
Cuando Santa Fe sorprendía por meter a Orlando Maturana
y sacarlo a los 17 minutos, apareció la magia de Morantes,
quien al recibir un balón de Chará se la puso a
Grisales para que generara la locura con la primera anotación
a los 54.
En el 77 derribaron a Totono y apareció el penalti que
el mismo Grisales desperdició. Eso no amilanó a
los antioqueños, que buscaron el segundo que lo clasificara
con claridad y más llegadas. Fue Benálcazar el encargado
de conseguir el 2-0 con un cabezazo, que además de los
oles puso a los hinchas a gritar a la salida "Triqui triqui
quiero más fútbol para mí".
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