 Foto
Jaime Pérez Ni el técnico Alexis García, el asistente
Humberto Sierra y el mismo Fredy Grisales entendieron el por qué de las
expulsiones y la nefasta actuación de la terna arbitral que encabezó
el atlanticense Wilson Ramírez. | Ficha
técnica de Nacional 2-Cortuluá 1 | Árbitro:
Wilson Ramírez (Atlántico, con 1-0 de calificación). Asistentes
arbitrales: Dember Perdomo y Eduardo Díaz. Asistencia: 16.540
personas ($77.718.500). Nacional: Édigson Velásquez; Julio
César Rentería (Restrepo, 78´), Samuel Vanegas, Aquivaldo
Mosquera, Felipe Benálcazar; Luis Felipe Chará (Castillo, 46´),
Juan Carlos Ramírez, Fredy Grisales, Néider Morantes; Martín
Echeverría y Cristian Marrugo (Ricaurte, 28´). D.T.: Alexis García.
Cortuluá: Carlos Barahona; Pablo Trespalacios, Julián
Hurtado, Edwin Ortiz, Luis Sinisterra, Frank Torres; Emir Mina, Jairo Martínez
(Hurtado, 87´), Juan Carlos Martínez (Barahona, 72´); Mauricio
Villegas (Sacramento, 25´) y Óscar Londoño. D.T.: Pompilio
Páez. Goles: Julián Barahona (75´), Néider Morantes
(80´) y Óscar Restrepo (86´). Figura: Carlos Barahona. Expulsados:
Morantes, Grisales y Sacramento. | Nacional
está muy vivo
Los goles de Morantes y Restrepo tienen clasificado al verde en octogonal.
El juez Wilson Ramírez quiso ser más protagonista que los jugadores.
América le ganó ayer 3-1 al Unión Magdalena en Santa Marta.
Por Jaime Herrera Correa Medellín Cada que
el atlanticense Wilson Ramírez le pita a un equipo antioqueño da
de qué hablar negativamente. Con decir que ayer pudo generar una verdadera
tragedia en el Estadio Atanasio Girardot.
No se lo dijo a nadie, pero dejó
la sensación de que en su libreta de apuntes había una nota subrayada
con rojo que decía "hay que perjudicar a Nacional, como sea, para
que no se clasifique para el octogonal semifinal". Sólo que
en sus planes ayer no estaba que el conjunto verdolaga resurgiera de las cenizas
y en sólo seis minutos cambiara su condición de eliminado por la
de clasificado parcial, gracias a su triunfo agónico 2-1 sobre Cortuluá.
Las expulsiones inexplicables de Fredy Grisales y de Néider Morantes,
el dejar en la cancha al zaguero Edwin Ortiz con dos tarjetas amarillas y el gran
operativo de seguridad que tuvo que montar la Policía para su salida de
la cancha dan fe de que fue más protagonista que los mismos jugadores.
Lo de Ramírez, que fue respaldado con las constantes equivocaciones
de sus líneas Dember Perdomo y Eduardo Díaz, no es nuevo. Que lo
diga la fanaticada del Independiente Medellín, que también sufrió
el rigor de sus irregularidades en la final del año pasado entre América
y el DIM. La metamorfosis Dejando a un lado la mano que le metió
el árbitro al compromiso, lo de Nacional ayer fue una demostración
de verdadera casta y de equipo de jerarquía. La ansiedad rondaba
desde el minuto inicial, porque había la obligación de ganar. Eso
lo tenía tan presente que hizo figura al arquero Carlos Barahona con sus
16 llegadas claras a su predios. Pasaban los minutos, los goles no llegaban,
la afición se desesperaba y el Cortuluá se tomaba confianza con
el fútbol de sus laterales Frank Torres y Pablo Trespalacios. Al
minuto 75 las cosas se pusieron color de hormiga porque Tuluá aprovechó
su única llegada clara para anotar el gol por intermedio de Julián
Barahona. La hinchada la emprendió contra el equipo y el juez siguió
con su protagonismo, pero Nacional se sobrepuso a todo eso y en un rebote Morantes
consiguió el 1-1 parcial (80´); la hazaña finalizó
con el golazo de media distancia de Óscar Restrepo para el 2-1 final (86´)
que dejó al verde con vida y cayó a aquellos que no confiaron en
la casta de su equipo.
|