 Cortesía
El País de Cali Se forma la pirámide roja en la verde gramilla
del estadio Pascual Guerrero, después de la anotación de Tressor
Moreno, con fuerte disparo desde fuera del área chica. Los jugadores del
Medellín hicieron la montonera para celebrar con el goleador chocoano,
quien anoche se convirtió en la figura del partido y fue clave en la victoria
del DIM sobre el Deportivo Cali, para recuperar la confianza perdida. Este clásico
se repite el domingo. | DIM
dejó verde al Cali
Golazo de Tressor Moreno fue suficiente para la meritoria victoria de anoche en
La Sultana.
A pesar de la victoria, el Medellín sigue "colgando de la brocha"
en la tabla de posiciones.
Por Marco Antonio Garcés Colaboración
especial Cali Medellín se ha convertido en el "coco"
del Deportivo Cali. Lo venció 3-0 en el cierre del Torneo Finalización
y anoche volvió a derrotarlo 1-0 en el Estadio Pascual Guerrero, ante más
de 40.000 aficionados que salieron desilusionados con la presentación de
su equipo.
Para quienes piensan que defenderse en el fútbol no es
rentable, los paisas les demostraron todo lo contrario. Claro, porque lo hicieron
con orden y con mucho criterio cuando poseían la pelota. En ese
factor fue fundamental la presencia de Tressor Moreno. El chocoano inició
como atacante, pero con el paso de los minutos intercambió la posición
con Mauricio Molina, creando incertidumbre en una pareja de volantes que como
la de Felipe Arce y Abel Aguilar (y posteriormente Hernando Patiño) nunca
tuvo la fórmula para contener ese circuito. Suena paradójico,
pero el equipo más goleador del año anoche no propició una
sola llegada clara al pórtico de David González. Es más,
no necesitó cambiarse su uniforme blanco para la etapa complementaria,
pese a que la cancha estaba mojada. Fue Medellín el que más
cerca estuvo de celebrar. Muñoz cabeceó al piso a pocos metros de
Salas y Molina trató de concretar de zurda, pero Vallejo envió al
tiro de esquina. Los rojos de la Montaña dominaban a su antojo,
mientras Murillo y Giovanni deambulaban sin rumbo por la cancha. Está claro
que en ellos reposa el potencial ofensivo de los verdiblancos y si no funcionan,
era difícil esperar que Preciado y Castillo pudieran meterle miedo a la
bien plantada zaga escarlata. Para colmo de males, el árbitro atlanticense
Wilson Ramírez se cansó de equivocarse, dejando de sancionar faltas
claras y señalando otras donde no había mala intención. Pese
a todo, los fieles pero impacientes hinchas locales esperaban que en cualquier
momento despertaran los genios. Pero no fue así, a los 34 minutos Tressor
Moreno se animó a rematar al arco de Sala, y el argentino no alcanzó
a sacar la pelota sobre el palo derecho. Gol del visitante y compromiso del arquero
extranjero en el esta anotación. Ni siquiera la expulsión
de "Choronta" Restrepo al cierre de la etapa inicial le sirvió
al Cali, porque el técnico Víctor Luna rearmó su figura e
incluyó al volante Juan Fernando Leal por el delantero brasileño
Agostinho, el hombre de menos figuración en su equipo, pero a la postre
batallador.
¿Por qué triunfó el Medellín
en Cali?
Fue un equipo disciplinado en marca y con criterio cuando tuvo la pelota, nunca
se desesperó y definió en el momento justo.
Jugadores como Tressor Moreno y Mauricio Molina supieron manejar los ritmos de
su equipo, rotaron de manera inteligente la creación del conjunto antioqueño
y cuando se dio la oportunidad, fueron claros en la llegada al pórtico
verde.
Tressor Moreno fue, lejos, la figura de la cancha. El jugador chocoano sacó
a relucir toda la capacidad que lo tuvo mucho tiempo fuera del país, y
además concretó con potente derechazo el único gol de su
equipo a los 34 minutos del primer tiempo.
El planteamiento correcto de Víctor Luna. Montó cinco defensores
y dos volantes de contención que nunca les permitieron a los de casa encontrar
la brújula del encuentro.
¿Por qué perdió
el Cali?
Los volantes ofensivos, Giovanni Hernández y Elkin Murillo fueron convidados
de piedra anoche.
El primero intentó en algunos momentos de maniobrar en espacio reducido,
pero naufragó, mientras Murillo cumplió una de las flojas presentaciones
con la camiseta verde.
Léider Preciado y Carlos Castillo tampoco aportaron su característica
cuota goleadora, sencillamente porque no recibieron una habilitación para
romper el cerrojo del Medellín.
En las pocas acciones en que llegó al arco rival, el Cali lo hizo con un
insulso pelotazo que encontró bien parados a los defensas antioqueños.
Pocas veces se manejó la pelota a ras de piso, precisamente uno de los
argumentos del conjunto de Oscar Quintabani para desequilibrar en el último
cuarto de la cancha.
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