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Pasto quedó a una victoria
de la gran final
Los
nariñenses le ganaron ayer 3-1 al Unión Magdalena
en estadio Libertad.
El
cuadro pastuso es el único invicto de la semifinal del
rentado nacional.
Hernán Insuasti
Colaboración especial
Pasto

Dumar Rueda. Cortesía Diario del Sur,
Pasto |
Los seis minutos tarde que comenzó el partido permitieron
que los últimos aficionados que llegaron al estadio Libertad
no se perdieran el sorpresivo gol de camerino que le abrió
la victoria ayer al Deportivo Pasto.
Iban 50 segundos y en la primera acción ofensiva del elenco
que orienta Néstor Otero ya superaba al Unión Magdalena,
que tuvo una buena disposición pero no supo cómo
anular la contundencia del rival.
Fue Jairo Patiño el encargado de mostrarle el camino del
triunfo al Pasto, que sin aires de grandeza se mantiene en el
primer lugar del cuadrangular B gracias a su claro triunfo 3-1
sobre la escuadra samaria.
Con la complicidad de Pablo Jaramillo, quien le hizo el pase,
Jairo superó con facilidad a Luis Fernández, arquero
sacrificado por el buen momento del cuadro pastuso.
El marcador en contra no amilanó al Magdalena, que quemó
las tres variantes en el primer tiempo. Con Víctor Pacheco,
Carlos Vilarete y José Herrera inquietó los predios
de Andrés López, pero los pupilos de Eduardo Julián
Retat carecieron de claridad en el remate final y por eso tuvieron
que acudir en el remate a los factores extrafutbolísticos
para tratar de descontar.
La luz que no tuvo el rival sí iluminó al Pasto,
que con base en la sociedad Carlos Salazar-Jaramillo y Wálter
Escobar le metió miedo a la visita y generó la fiesta
que se vivió en las graderías. Gracias a ese entendimiento
en el terreno de juego llegaron las anotaciones de Jaramillo y
Escobar.
Era el minuto 35 ya el elenco nariñense ganaba 3-0 y se
consolidaba como el firme aspirante a la final de la Copa Mustang
II. Esa comodidad en el marcador generó un pequeño
relajamiento que fue aprovechado por Ancízar Valencia para
conseguir el descuento al cierre del primer tiempo con un golazo
de media distancia.
La presión visitante también se vivió en
la etapa complementaria, pero el onceno sureño supo manejar
los ritmos del compromiso, generó peligro con su contragolpe
y aguantó las llegadas samarias.
Pasto ratificó ayer que su gran momento no es casualidad,
pues ajustó ocho puntos, está invicto en los cuadrangulares
semifinales y si pasado mañana supera en casa al Atlético
Nacional, llegará a su primera final desde que llegó
a la máxima categoría en 1999.
Las anotaciones
El tanto tempranero nació en los pies de Carlos Salazar.
El joven volante vio bien ubicado a Jaramillo por el costado izquierdo
y de una le pasó el balón para que se la diera a
Patiño, quien de manera calmada superó al joven
portero Luis Fernández.
La segunda anotación la inició el lateral Julio
Tovar; lanzó la pelota para que la cabeceara Wálter
Escobar y se le dejara servida a Jaramillo, que con pierna derecha
la metió en el fondo a los 29 minutos.
El tercer tanto, con el cual Pasto se aseguró los tres
puntos y se convirtió en el único invicto de los
cuadrangulares, también fue originado por Carlos Salazar
a los 35. Éste aprovechó el desespero del Unión
en la búsqueda del descuento para habilitar a Wálter,
quien apareció solo para rematar al centro.
La goleada parecía aumentar, pero los visitantes reaccionaron
con los acertados cambios realizados por el técnico Eduardo
Julián Retat, aunque algunos hombres como Luis Zuleta no
rindieron lo esperado.
En una de sus claras llegadas se originó un entrevero
en el área pastusa; después de dos rebotes y varios
despejes infructuosos, apareció Ancízar Valencia
con un buen remate para establecer el 3-1 definitivo a los 45
minutos de la contienda. Pasada esta alegría, Pasto se
prepara para buscar su tercera victoria en casa en estos cuadrangulares.
El objetivo proximo es vencer a Nacional.
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