| Tolima
cedió puntos ante Bucaramanga
Édgar Antonio Valderrama
Colaboración especial
Ibagué

Herly Alcázar, anotó el empate
del Tolima. Cortesía Nuevo Día, Ibagué |
Con un estadio semilleno, una cancha húmeda y una enorme
expectativa saltaron al Manuel Murillo Toro Deportes Tolima y
Atletico Bucaramanga para un marcador final de 1-1.
El técnico Luis Fernando Suárez suplió las
ausencias de Edson Becerra y Giovanni García con César
Rivas y Antonio Sams y la verdad fue que el andamiaje pijao no
se resintió y antes, podríamos asegurar que ganó
en agresividad.
Su ataque fue más contundente y la no victoria fue producto
de los errores en la puntada final de hombres de experiencia como
Siciliano y Alcázar, amén de César Rivas,
que desperdiciaron oportunidades claras y sobre todo solitarios
frente al pórtico defendido por Daniel Velez, quien además
tambien se lució.
Los visitantes mostraron una clara definición del fútbol
que ponían en práctica por orden de Orlando Restrepo.
Cuatro hombres sólidos, rápidos y decididos en el
fondo, un medio campo con verdaderos guerreros y la inspiración
a cargo de Néstor Cuadros, mientras que adelante la rapidez,
la sorpresa y la definición corrió por cuenta de
Ballesteros y Carpintero.
Y ello dio resultados efectivos, pues cuando transcurrían
30 minutos de juego Cuadros suelta un balón cruzado, vuela
Escouto a la última línea y saca un violento centro
para que aparezca Ballesteros, como un verdadero fantasma, para
meter el cabezazo.
Camino al empate
Bucaramanga acusó el estado de la cancha y sus hombres
importantes no soportaron la rudeza que empezó a desarrollar
el juego como consecuencia del pésimo trabajo del central
Panesso, que no sólo puso en peligro el espectáculo
sino la integridad de los mismos jugadores calentando la tribuna.
Para el segundo tiempo, el técnico Suárez arriesga
más, saca al juvenil Arango e ingresa un tercer delantero
y carbura con insistencia. Esa mentalidad ofensiva dio sus resultados
en el minuto 59 cuando Siciliano logró un centro que capitalizó
Alcázar para el empate.
Con eso volvió la tranquilidad al estadio y creció
el juego en emociones. Las jugadas fueron rápidas y de
arco a arco. Panesso se quedó colgado en más de
una oportunidad y por ello no vio un claro penalti a favor del
Tolima y luego otro que favorecía al Bucaramanga.
El estratega del cuadro tolimense se juega la última carta
al ingresar un cuarto atacante, sacando a Sams del cuatro defensivo
para darle paso a Diego Salazar, mientras que el onceno santandereano
se ve mermado por la expulsión de Bélmer Aguilar,
por doble tarjeta amarilla, lo que obliga a Restrepo a reforzar
sus sistema defensivo sacrificando a Ballesteros.
Partido bravo, partido de final, con tácticas bien claras
en el terreno y una disposición de ánimo que no
deja duda de la entrega de todos los hombres en la cancha.
Al final Luis Fernando Suárez fue claro: "no ganamos
por esas cosas del fútbol, pues pusimos todo lo que teníamos
y no se dio el resultado. Nos falló la puntería".
El orientador Orlando Restrepo, por su parte, dijo que "jugamos
un buen partido en el Murillo Toro ante un gran rival; el balompié
es entrega, trabajo, resultados y creo que logramos lo presupuestado".
Lástima que los aficionados salieron tristes, pues ven
complicada la situación del Tolima, porque todavía
tienen vida el mismo Bucaramanga, Independiente Medellín
y Cali.
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