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Juan Antonio Sánchez, Ibagué
David González, el arquero
del DIM, con sus 20 años es la gran revelación del cuadro rojo en
este 2002. En sus manos estará buena parte de la responsabilidad para conseguir
la tercera estrella, que está más cerca que nunca. |
Medellín está en la final del torneo colombiano
junto con el Pasto.
Será el próximo miércoles cuando empezará a tejer
el tercer título.
Buscará la tercera estrella en su historia, después de 45 años
sin gozarla.
Wilson Díaz Sánchez wilsondi@elcolombiano.com.co Ibagué "Aguanta
corazón, aguanta". El cansancio acumulado después de una travesía
de once horas desde Medellín hasta Ibagué, sin dormir y con el estómago
"pitando", desapareció como por arte de magia.
El árbitro
Jorge Hernán Hoyos dio la orden de iniciar las acciones y este hincha,
de rojo hasta las medias, se persignó y encomendó a su Medallo al
Todopoderoso. Al final, después del 3-1, y de obtener la clasificación
para disputar el título ante el Pasto, lanzó un grito que se unió
al de los 5.000 hinchas escarlatas, del cuerpo técnico y de los jugadores
que, abrazados en la cancha, daban el parte de victoria en un juego que tenían
que ganar.
"Si no es este año, no será nunca",
se repetía un aficionado mientras degustaba una cerveza en las graderías
del estadio Murillo Toro, al que asistieron unas 20.000 personas, así el
dato oficial hable sólo de 9.000.
Ni el conjuro del Indio Pijao,
que con bandera en mano y besando la grama antes de comenzarlas acciones recorrió
todo el campo, pudo evitar el triunfo escarlata ante un rival que dio muestras
de estar vencido desde el comienzo.
"Un minuto de silencio para el
Tolima que está muerto...", cantaba la fanaticada roja apostada en
la tribuna norte, mientras al sur la revolución Vinotinto respondía
con fuerza.
El cuadro que dirige Víctor Luna impuso su jerarquía
y motivación desde que pisó el campo. A los cinco minutos Mauricio
Molina ya se estaba tomando la cabeza con las manos ante el desperdicio frente
al arquero Eddy Villarraga. La cancha pesada, por causa de la lluvia, no detuvo
el ímpetu escarlata. Hasta que apareció el gol en la cabeza de
Tressor Moreno, tras un centro de William Vásquez, el mejor hombre ayer
en Ibagué. Y llegó el segundo en los pies de Mao, luego de aprovechar
un error defensivo para poner , a los 26 minutos, el 2-0 parcial. La afición
roja, acostumbrada al sufrimiento, se dejó llevar por el delirio y aunque
al comienzo se conformaba con el 1-0, quería más goles. "Olé,olé,olé,
te quiero rojo", cantaba sin cesar.
La emoción bajó
con el descuento de César Rivas a los 28 minutos, pero jamás la
esperanza de clasificación.
En el segundo tiempo, como en el comienzo,
el DIM salió a arrollar. El 3-1 de la tranquilidad llegó a los 63
minutos, con golazo de Vásquez Y como dijo un hincha emocionado
antes de emprender el regreso a Medellín, "este DIM es como los pura
sangre. Va de menos a más". Llegó gateando a las semifinales
y ahora, como sucedió un año atrás, está cerca de
su tercera estrella. Ahora, le queda Pasto para poder soñar.
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