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Henry Agudelo
El éxtasis colectivo se apoderó ayer de los
jugadores rojos tras la conquista del título del torneo colombiano. La
esquiva copa ya es de Roberto Carlos Cortés, Róbinson Muñoz.
John Javier Restrepo y Mauricio Molina, enre otros, quienes se dejaron tentar
por el trofeo con un profundo beso, al estilo mundial. La delegación escarlata
regresa hoy a Medellín, a las 9:00 a.m. por el Olaya Herrera. | ¡Este
año sí, Medallo!
El dim campeón, y no es un chiste ni una burla, es verdad y con mucho
mérito.
En el acumulado, el Medellín hizo cuatro puntos, contra sólo uno
del Pasto.
En la campaña de Víctor Luna, el Poderoso apenas perdió dos
partidos.
Mao molina consiguió el gol del empate. Luego salió expulsado.
Wilson
Díaz Sánchez Jaime Herrera Correa redaccion@elcolombiano.com.co San
Juan de Pasto Con dolor en el pecho, la respiración entercortada,
temblor en las piernas y sudor frío, los hinchas del Medellín aguardaban
los últimos minutos del partido de ayer ante Pasto.
El 1-1 dejaba
campeón al Poderoso, pero Óscar Julián Ruiz nada que pitaba
el final del encuentro. Por eso, la taquicardia avanzaba y el balón rodaba
sin parar, el tiempo era eterno.
Entonces, el silbato de Ruiz sonó
como música de ángeles: DIM campeón, locura y emoción
sin fin.
Era tanta la dicha y tan grande la satisfacción, que muchos
de los hinchas lo único que pudieron hacer fue abrazarse entre ellos y
romper a llorar. Ni gritos ni aspavientos, primero el desahogo, el llanto, el
deliro por dentro del cuerpo.
Después sí, después
todo fue alegría, y festejo y gritos y más llanto, pero de felicidad.
La historia del DIM comenzaba de nuevo después de 45 años.
El
tiro libre que cobró Mauricio Molina en el primer tiempo, fue el punto
de partida para una celebración que todavía hoy está viva.
Allí se selló la tercera estrella para el Independiente Medellín,
allí se concretó el sueño que la afición y el equipo
tenían aplazado durante cuatro décadas y media y que los agobiaba
porque el tiempo fue haciendo de esa sequía de títulos, un chiste
odioso, una burla constante.
Pero esta vez sí, este año sí,
el DIM es campeón y sin dudas, con méritos, con suficientes argumentos
tácticos, técnicos y organizativos.
Primero, el equipo ganó
su grupo en semifinal, aunque sin jugar brillantemente, sí con la certeza
de que sabía a dónde quería llegar. Luego, en la final ante
Pasto, no dejó dudas en los dos compromisos. Primero le ganó al
conjunto nariñense en Medellín por 2-0 en un partido claro, aunque
no bonito. Y ayer, en el propio territorio pastuso, el DIM ratificó que
estaba para algo grande.
Por eso hoy es el ¡Campeón! |