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Javier
Velásquez, el presidente, fue fundamental en la disputa de dos finales
consecutivas por parte del rojo. | Ganancias
por doquier en el cuadro rojo
San Juan de Pasto La
tercera estrella ilumina con intensidad al Poderoso DIM que, como los caballos
pura sangre, vino de menos a más. Lejos de su fiel fanaticada hizo realidad
el sueño de cuatro décadas y media, a dos días de la Navidad.
Además
del título, que da prestigio y lo ubican entre los grandes del balompié
colombiano, las ganancias deportivas del conjunto escarlata tienen gran valor.
El regreso a la Copa Libertadores, después de ocho años, elevará
la cotización de sus jugadores gracias a la vitrina internacional que tendrán
cuando enfrenten al encopetado Boca Junior de Argentina y demás rivales
del sur del continente.
El Medellín, de acuerdo con el concepto
de los especialistas, debe aportar a la Selección de mayores un buen número
de integrantes, entre ellos Amaranto Perea, Andrés Orozco, Roberto Carlos
Cortés, John Javier Restrepo, Tressor Moreno, Mauricio Molina y hasta el
arquero David González, la gran revelación del segundo semestre
en Colombia. A propósito, el club acaba de comprar el 50% de su pase.
La
victoria permitirá que se mantenga la base, a la que podría unirse
Carlos Ortiz, Jorge Horacio Serna y José Mera, cuyos pases pertenecen al
club. Y seguramente los directivos iniciarán esta misma semana los trámites
para retener a Tressor Moreno, William Vásquez y Róbinson Muñoz,
quienes llegaron a préstamo y como refuerzos.
Los beneficios
deportivos no paran ahí. Tras el exitoso aporte de las divisiones inferiores
en esta temporada, el presupuesto para el año venidero será mayor
porque además de consolidar a Heriberto Velandia, Jaime Castrillón,
Juan David Moreno, Ricardo Steer, Bayron Gómez, Nicolás Torres,
César Valoyes y Andrés Acevedo, entre otros, quienes trabajaron
al lado del primer equipo, será necesario mantener una base fuerte.
Mirar
para atrás brinda seguridad, pues la labor que desempeñan Álvaro
Escobar, León Villa, Marcos Velásquez y demás compañeros
auguran un futuro halagüeño.
La estructura está montada
en todos los aspectos. Y si se piensa en la afición debe existir continuidad,
sin desconocer que se pueda presentar alguna venta importante que permita salir
de las afugias económicas actuales. Eso sí, el presidente Javier
Velásquez asegura que no se desmantelará el equipo y en caso de
un negocio, habrá remplazos de categoría.
El DIM completó
ayer 73 puntos en la reclasificación y se mantuvo entre los ocho mejores
del torneo. Su primer semestre es para olvidar, pero el segundo pasará
a la historia como uno de los mejores por la calidad humana y profesional de sus
integrantes.
A la hora de analizar figuras en el Medellín es bien
complicado porque se trata de un grupo homogéneo. Sin embargo, la temporada
empieza a generar ganancias cuando salen a colación los nombres de Jaime
Castrillón, el sub-19 con más regularidad el campeonato y que sin
un estuviera en la Selección Colombia Sub-20 sería titular del cuadro
rojo. Del arquero David González sobran los argumentos, al igual que de
Amaranto Perea (el de más elogios). Alexánder Jaramillo terminó
como revelación y Diego Álvarez mostró que tiene un gran
porvenir. Y, finalmente, la recuperación futbolística de Mauricio
Molina y David Montoya. Un año redondo. |