 Julio
Avelino Comesaña Ex manager del DIM |
Valió
esperar tanto; la gente lo merece, felicitaciones
"Finalmente
se rompió el hechizo. La brujería, o como lo quieran llamar, tocó
a su final.
Más allá de los errores, las afugias económicas,
las noches sin dormir, el título conseguido por el Independiente Medellín
lo borra todo. Creo que valió la pena esperar. Así se vive con más
intensidad lo que se consigue. La gente lo merece. A esta institución
la llevo en el alma, por eso también siento y vivo la conquista de la estrella.
En este momento, como partícipe del inicio de ese proceso que culminó
con el título, sólo tengo palabras de agradecimiento para los dirigentes,
en especial para quienes creyeron en ésto: don Rodrigo Tamayo y Mario de
Jota Valderrama, quienes me fueron a buscar, en noviembre de 1998, para iniciar
algo grande, conjuntamente con Octavio Rivera, en las divisiones menores. Y si
bien no conseguimos muchas cosas, en su momento, porque hasta estuvimos peleando,
en el 2000, el descenso con el Pasto, el tiempo dio la razón, primero,
como punto de partida, con la contratación de Juan José Peláez,
quien le dio identidad al equipo y fue símbolo de credibilidad.
Recuerdo
que el año pasado el equipo generó expectativas por encima de lo
pensado, con una impecable campaña de local. Jugaba bien, tenía
estilo e identidad, y clasificó, al igual que este año, en Ibagué,
ganando 2-1. Sin embargo, el sueño terminó con una final lógica
ante un América más ducho. Así se fue confeccionando este
maravilloso presente hasta llegar, más maduro, a un 2002 que, no obstante,
abrió con un primer semestre con grandes inconvenientes. El grupo, como
los buenos, se repuso en el segundo semestre porque ya tenía clara la idea.
Y se demostró que por encima de los contratiempos, la capacidad humana
es inmensa. Fue así como se conquistó un muy merecido título
aprovechando una excelente curva ascendente. Felicitaciones a Víctor (Luna),
porque fue el artífice, a los muchachos por su disciplina, a los dirigentes
por la constancia, y a los hinchas y a la empresa privada por ese gran apoyo.
También a los empleados, y a quienes participaron en todos estos años,
todos tienen un poquito de victoria porque aportaron, por encima de las dificultades. |