 Manuel
Saldarriaga
Ricardo Calle y Alexánder Jaramillo cargan a John Javier
Restrepo, después de la práctica de ayer. En el Medellín
todo es alegría y optimismo antes de la final con Pasto. | Los
titulares de hoy en el estadio | 8:30
p.m. Atanasio Girardot. Independiente Medellín David
González: joven, pero seguro. A sus 20 años se consolidó. Róbinson
Muñoz: en silencio y con disciplina se ganó el puesto. Guapo. Andrés
Orozco: fuerza, técnica y excelente trabajo aéreo. Amaranto Perea:
rapidez en el quite, calidad y fuerza. William Vásquez: velocidad y
sorpresa en ataque. Luchador. Roberto Cortés: liderazgo y calidad para
salir al ataque. Alexánder Jaramillo: marca y salida. Claridad en ataque. John
Javier Restrepo: contención, visión, lanzamientos. Capitán. Tresor
Moreno: se convirtió en el eje del equipo. Tiene gol y mucha técnica. Juan
D. Moreno: el sub-19 aporta buen manejo. Le dará paso a David Montoya,
quien ofrece gol, toque y entrega. Mauricio Molina: técnica, gol, dinámica
y media distancia.
Deportivo Pasto Andrés López:
aprovechó la oportunidad que le llegó. Julio Tovar: tiene casta
y se proyecta bien al ataque. Nelson Rivas: es el Sub-19, tiene hambre de triunfo
y es fuerte en la marca. Óscar Upegui: aporta liderazgo y le da presencia
a la defensa. Wílmer Díaz: con el perfil cambiado se destaca.
Entrega más marca que ataque. Dúmar Rueda: veterano y conocedor
de finales. Julio Valencia: agresivo en marca, entrega bien y se asocia con los
de arriba. Jairo Patiño: el todoterreno del equipo; jamás se
cansa. Carlos Salazar: técnico con el balón, sabe de sociedades. Wálter
Escobar: nunca baja los brazos y mete miedo. | ¡Delirio
rojo!
DIM Y Pasto disputan hoy el primer partido de la final colombiana.
Por segundo año consecutivo los antioqueños llegan a esta instancia.
Duelo escarlata en una
final inédita del torneo de la Dimayor.
Wilson Díaz
Sánchez wilsondi@elcolombiano.com.co Medellín El sentimiento
futbolero alcanzará hoy su máxima expresión. Es el día
de la verdad para el Independiente Medellín y Deportivo Pasto que, a partir
de las 8:30 p.m., darán su penúltimo paso hacia el título
del torneo colombiano en el estadio Atanasio Girardot.
Los rojos de Antioquia,
con 89 años de historia, han intentado, sin suerte, poner a brillar su
tercera estrella desde hace cuatro décadas y media, cuando obtuvieron la
última corona. Los escarlatas de Nariño, con apenas cinco participaciones
en los torneos de Primera división, tras su ascenso en 1999, debutan en
la final y también quieren el premio mayor.
Dos divisas, dos razas,
dos regiones en franca lid por un sueño que, de ñapa, entregará
un cupo para la Copa Libertadores de 2002.
"Es ahora o nunca, con
el respeto que nos merece el Pasto". Édgar Pánzer Carvajal
habla con seguridad. El experimentado volante de contención del Medellín
asegura que del grupo que el año pasado disputó el título
con el América, "hay una diferencia enorme. Los muchachos ahora tienen
más experiencia y pasan por un buen momento. Tenemos fe y confianza en
el triunfo".
Mauricio Molina, ídolo de la fanaticada, no se
cansa de recordar que van de menos a más y que la ilusión de una
vuelta olímpica no se las quita nadie. "Cuando estábamos en
el puesto 17 hicimos un alto en el camino e iniciamos la recuperación.
Aquí vamos, firmes en busca de la meta".
Todos los jugadores
del Poderoso DIM saben que el rival no será fácil, ni aquí
ni allá. La más clara demostración fue en las semifinales,
en las que el cuadro nariñense alcanzó el cupo de finalista con
una fecha de anticipación. En su estadio La Libertad ganó los partidos
con América, Nacional y Magdalena, como visitante empató con los
verdolagas y los samarios, y cayó con los Diablos Rojos pero con un equipo
de suplentes porque puso a descansar a los titulares.
De entrada y así
lo expresan en el sitio de prácticas, el objetivo de los dirigidos por
Víctor Luna es ganar, "ojalá por una ventaja de dos goles",
para luego viajar tranquilos al sur del país. La última vez que
actuaron allí, el 30 de octubre, igualaron 0-0 con destacada actuación
del arquero David González, de 20 años.
"No hay de duda
que respetamos al adversario, pero eso también nos permite no temerle".
Luna, el estratega local, a su manera, vive con intensidad las horas previas al
juego y tiene clara la estrategia para hoy.
El Medellín se fue ayer
todo el día para el sector de Llanogrande en busca de tranquilidad. Por
la tarde regresó al Hotel Poblado Plaza con una idea clara de la formación
que enfrentará a los pastusos.
Todo indica que repetirán
los hombres que el pasado domingo vencieron 3-1 al Tolima en el estadio Manuel
Murillo Toro, de Ibagué.
La única duda, que se despejará
hoy, es la presencia de Alexánder Jaramillo, quien tiene cansancio muscular.
Listo para remplazar al Conejo está Juan Fernando Leal.
La pasión
a flote La bandera rojiazul ondea en vehículos particulares y de
servicio público, en negocios y ventanas de residencias, y se confunden
con las luces y adornos navideños. Aquí y allá, en respuesta
a la pasión que despertó esta final inédita del balompié
criollo.
Y aunque la tradición y jerarquía pueden ser ventajas
a la hora de las definiciones, los pastusos no quieren "tragarse ese cuento
paisa" y llegaron con la motivación en el punto más alto.
El
técnico Néstor Otero, confía en su gente, en un grupo que,
contrario al Medellín, es más maduro en edad y encuentra en Wálter
Escobar, Pablo Jaramillo, Dúmar Rueda y Óscar Upegui a sus fichas
claves para resolver.
Todo está listo para el primer round de la
final: los equipos, el Atanasio Girardot con su aforo (52.000 hinchas), las mismas
medidas de seguridad de los últimos partidos (ver la siguiente página)
y el delirio de la fanaticada roja que aguarda, con alegría y pasión,
que aparezca el brillo de otra estrella. |