 Manuel
Saldarriaga
El repunte de Tressor Moreno fue fundamental en la recuperación
del Independiente Medellín. Este jugador tiene al servicio del equipo su
experiencia internacional en Perú y Francia, además de lo hecho
con Nacional y América. | Son
los mejores después del Cali | Así
algunos digan que es la final más pobre y que los equipos no merecieron
llegar a esta instancia, Independendiente Medellín y Deportivo Pasto son
los mejores equipos del segundo semestre después del Deportivo Cali.
En
el torneo finalización los nariñenses ocuparon el segundo lugar
con 36 puntos, a once de los azucareos pero por encima del América,
Nacional, Santa Fe y Millonarios.
En dicho campeonato el DIM vino de menos
a más y fue tercero por su gran campaña como visitante.Acumuló
35 puntos, doblando lo conseguido en el primer semestre.
Incluidos los
cuadrangulares, Medellín llega con un rendimiento del 55% gracias a
los 46 puntos que sumó por doce victorias y diez paridades. La media del
Pasto está en el 56% debido a las 47 puntos, 14 triunfos y cinco empates. | Se
destacan por lo bueno
Lo mejor del Medellín y Pasto está en la portería y la defensa.
El nivel de los dos finalistas es muy similar en el segundo semestre.
Jaime
Herrera Correa jaimeh@elcolombiano.com.co Medellín Si el
análisis de los los equipos finalistas del campeonato colombiano se fundamentara
sólo en la parte estadística, en los números, hay que decir
que Pasto supera al Medellín, aunque la diferencia es estrecha.
Si
se mira el remate y el desarrollo de los cuadrangulares semifinales se puede asegurar
que el onceno escarlata llega mejor al primer partido que definirá el dueño
de la corona que hoy ostenta el América.
En el segundo semestre
los dos equipos han disputado 28 partidos, 22 del torneo todos contra todos y
seis de la semifinal. El rendimiento es muy parejo, pero los pastusos aventajan
a los escarlatas con un 56% contra el 55% del rival.
Por los puntos alcanzados,
los partidos ganados, los empates y los partidos perdidos lo bueno y lo malo de
las dos escuadras es un asunto parejo y da pie para asegurar que los equipos tienen
más cosas positivas que negativas en su funcionamiento.
Sin embargo,
lo mejor del Medellín es su actuación como visitante, mientras que
lo del Pasto es su poderío de local. Otra fortaleza del Poderoso es el
proceso que trae con su grupo hace tres años, a diferencia de los pastusos
que sólo cuentan con un jugador de su propiedad en la formación
titular.
Virtudes rojas La recuperación del Medellín
en este semestre partió de David González, arquero revelación
de este torneo. Con 20 años de edad, González batió el récord
de 632 minutos que tenía de invicto el arco rojo con Marco Tulio Duque;
el nuevo lo dejó en 675 minutos.
La zaga escarlata es una de las
más solidas, debido a que está conformada por hombres de Selección
de Colombia como Andrés Orozco y Amaranto Perea. Su juventud fue complementada
con la experiencia de Róbinson Muñoz.
Por los costados William
Vásquez Chacón le dio más agresividad y presencia a la derecha,
mientras que Roberto Carlos Cortés se mantiene como un delantero más,
ya que con regularidad se le ve en el área.
En la recuperación
Alexánder Jaramillo es agresivo y sorprende con remates de media distancia.
Lo de John Javier Restrepo es caso aparte, además de contener, es un hombre
pase gol con sus cambios de frente y jugadas a espacio libre.
En la creación
están los lunares, porque Montoya tiene poca continuidad y carece de regularidad,
aunque ha mejorado mucho. La presencia en ese puesto de Tressor Moreno contagió
de claridad a sus compañeros. Otro de los lunares del rojo es la zona ofensiva;
de no ser por Mauricio Molina, el DIM estaría sin gol, porque Agostinho
y Diego Álvarez son muy irregulares.
Efectividad pastusa En
Pasto la experiencia de los veteranos Óscar Galvis y Óscar Upegui
contagió de seguridad a los novatos Julio Tovar, Nelson Rivas y Wílmer
Díaz.
Una de las fortalezas de los nariñenses es la primera
línea de volantes. Allí Dúmar Rueda impone las condiciones
y pone a prueba todos los conocimientos que adquirió con Nacional. Y Julio
Valencia le pone a la zona agresividad, técnica y vocación ofensiva,
porque regularmente se asocia con los más avanzados en el campo.
En
la creación Jairo Patiño es el todo terreno del equipo, jamás
se cansa, genera opciones y tiene gol. Ese potencial es complementado con la técnica
y fogosidad de Carlos Salazar, quien anda tan bien que le quitó la titular
al veterano Carlos Rendón. Arriba está la principal fortaleza del
Pasto; Wálter Escobar mete miedo con las diagonales y la potencia para
pelear los balones. Y Pablo Jaramillo se caracteriza por el olfato y la efectividad
para anotar que lo tienen como el goleador del plantel con once tantos en este
semestre.
 |