 Foto
Juan Antonio Sánchez La titular del Independiente Medellín. Sólo
falta en la foto el arquero David González, quien trabajaba aparte con
el entrenador Luis Ormeño Gómez. El técnico Víctor
Luna imparte instrucciones, mucha moral, con altas dosis de fe. | Laura
es toda fuerza roja
El equipo antioqueño tiene en ella a un fuerte bastión de moral
y fe.
Es la compañía del técnico Víctor Luna, dentro y fuera
de la cancha.
Es de las pocas mujeres que tiene permiso de ingresar al vestidor escarlata.
Pablo
Arbeláez Restrepo pabloa@elcolombiano.com.co Medellín Cuando
Víctor Luna en medio de los partidos se pone la mano derecha en el pecho,
en lo primero que piensa es en Laura, uno de los impulsos de fe y moral del cuadro
antioqueño.
Ella es poco habitual dentro del camerino del equipo
paisa, pero en el primer juego de los cuadrangulares bajó hasta el punto
de encuentro en el estadio Atanasio Girardot, para dejar en manos de su padre
un símbolo que el técnico lleva colgado en el cuello y que guardaba
como verdadero secreto.
"Esto es para que te acompañe cuando
enfrentes a equipos con mayores necesidades que el tuyo", le dijo al que
es hoy el técnico del elenco antioqueño que mañana buscará
la corona en el estadio La Libertad de Pasto ante el Deportivo de la capital nariñense.
"Hace
poco que se le murió a Laura la que era su tía preferida. Tuvo un
lupus que le duró 16 años y con el que sufrió mucho. Marta
Nelly le leía cuentos de Cortázar a ella. Era una mujer muy especial
que estudió filosofía y quien se encargó de sembrar la parte
intelectual en mi hija.
Antes de morir le dejó una conchita dentro
de algunas de las cosas que le dio a manera de herencia", cuenta un emocionado
Víctor Luna, quien muestra con orgullo, no un talismán ni un fetiche,
sino el símbolo de la fuerza que le ha regalado su muchacha de 14 años
de edad, que es hincha del América, pero que hoy tiene depositada toda
su energía alrededor de la victoria del elenco escarlata, que es también
la de su papá Víctor.
Y a la par del pequeño objeto,
Laura le entregó a Víctor una esquela que tenía este escrito:
"Si
la muerte nos lleva hasta aquí, y lo único que tuvieras es esto,
el éxito consistiría en agarrar con todas tus fuerzas lo que llevas
en la mano".
Cada vez que Luna se para del banco, cruza sus brazos
en actitud de espera y a veces como reproche, él siente la conchita a la
altura de los pectorales, la toca y es como si le dijera de forma virtual a su
Laura, que la fuerza está con él.
"Cuando lo hago, siento
que ella está ahí con su presencia como lo hace cuando me acompaña
en los hoteles y en los lugares de concentración, donde Laura comienza
a ser reconocida y querida por los integrantes de la plantilla del elenco escarlata
de Antioquia".
Laura y sus detalles de dulzura, los mismos que le
han servido a su papá, para ser fuerte, pero no rígido y la vez
muy humano en el manejo del elenco a lo largo de estos tres meses que han sabido,
primero a tragos amargos, pero después a largos sorbos de elíxir
de vida, porque el Medellín llegó a la final del segundo torneo,
lo que no estaba en los planes de muchos.
No son los fetiches los que llevan
a estas instancias al cuadro rojo, sino toda la fuerza puesta alrededor de una
causa, esa que Laura, en un pequeño detalle, hace que su progenitor tenga
la sangre caliente y la cabeza fría, para llevar por aguas seguras a ese
barco escarlata que partió desde hace tres meses con rumbo hacia un
puerto llamado tercera estrella.
La
Tribuna Caliente, otro de los secretos | El
técnico Víctor Luna ha roto muchos esquemas en el manejo interior
del Deportivo Independiente Medellín, en el que se respira ambiente de
camaradería y compañerismo.
Hay detalles que eran prácticamente
desconocidos y que se sabían únicamente al interior de la formación.
Después
de los partidos más duros, los jugadores se toman tres ó cuatro
cervezas, cada uno. Esto no se hace para festejar, sino para darle mejor rehidratación
a los jugadores, a la vez que esto se emplea como forma de cerrar los círculos
de la amistad y el colegaje.
La Tribuna Caliente, es otro de los puntos
fuertes del elenco. Cada jugador es llamado a cuentas de la mejor manera. Se sienta
frente al computador o ante los cuadros de vídeo, para compartir las fallas,
especialmente. El asumir los desaciertos deportivos ha sido algo muy positivo
dentro del papel que juegan el siquiatra Carlos A. Palacio, la sicóloga
Adriana Velásquez, Diana Cecilia Palacio y Angélica María
Tamayo.
Otro de los aciertos al interior de la estructura roja, es el "calentamiento
mental", como aporte fundamental, al igual que el proceso de visualizaciones,
acompañadas de sesiones de relajamiento previos los partidos, que se complementan
con música como la Canción de la Alegría, de Mercedes Sosa
y el Descubrimiento, de Vangelis.
A los jugadores se les dan permisos por
igual. La idea del entrenador-policía se terminó con el actual manejo
del cuerpo técnico. |
|