Bienvenido a Terra
 
  
 Colombia, Inicio TerraAviso legal y privacidad

Inicio EL COLOMBIANO
Incio Copa Mustang 2001
Inicio Copa Mustang
Incio Copa Mustang 2001



Marino en tiempos de gol

Felipe marino, uno de los grandes anotadores del cuadro escarlata.
Fue campeón con el DIM en la excepcional campaña de 1955.
A los 77 años sueña con la tercera estrella de su equipo que lleva en el alma.



Jaime Pérez
El Felipe Marino de hoy. Uno de los goleadores de todos los tiempos del cuadro rojo de Antioquia. En 1955 hizo 29 tantos en 27 partidos
del rentado.

Jaime Pérez
Ahí están vivos los recuerdos en los álbumes que guarda de manera
desprolija; los que hablan de las hazañas del DIM campeón en el año 1955.
Vive siempre agradecido con Colombia
Felipe Marino llegó a Colombia en 1953, después de haber sido
uno de los goleadores de Chacarita Juniors. Del cuadro "funebrero", vino al Sporting de Barranquilla, donde estuvo hasta 1954 cuando se vinculó al Independiente Medellín. Con el cuadro rojo de Antioquia logró el título de 1955, el primero de los escarlatas, y al no arreglar en lo económico pasó al Atlético Nacional, volvió al elenco rojo, y después estuvo en el Bucaramanga y Cúcuta. Tras actuar en el DIM quedó prendado de la institución escarlata y se convirtió en ferviente seguidor. Marino está casado desde 1957 con Gloria Isaza. Es el padre del médico deportólogo Felipe Marino Isaza, vinculado a Indeportes Antioquia.

Marino hizo parte del Independiente Medellín de 1955, al lado de Efraín Caimán Sánchez, Lauro Rodríguez, Lidorio Soria, Francisco Pacheco, Lorenzo Calonga, Jorge "Chema" Méndez, Pedro Roque Retamozo, José Manuel Moreno (era técnico y jugador), Orlando Larraz, Valerio Delatour, Carlos Arango, Antonio Sacco, René Seghini, Luis Alfonso
Villegas y Luis Alfonso Niño. Este equipo se coronó campeón el 23 de octubre, en Cúcuta.

En esa campaña, el goleador argentino marcó 29 goles, tuvo una racha de 14 tantos de cabeza en 13 partidos. En buena parte de los encuentros que jugó hizo una o más anotaciones por cotejo.
Pablo Arbeláez Restrepo
pabloa@elcolombiano.com.co
Medellín

Fueron tantos los goles que marcó de cabeza, que sus compañeros llegaron a decir que convirtió hasta uno de tiro penalti, pero con la testa.

Ese fue parte del mito que se tejió alrededor de la vida goleadora de Felipe Marino, quien en 1955, año del primer título del DIM, convirtió 14 anotaciones, todas de cabezazo en 13 partidos, y 29 en la suma de la temporada que consagró al cuadro rojo de Antioquia.

"Tírensela a Marino para que él resuelva la situación, porque él solo es capaz de invertársela", siempre dijo José Manuel Moreno, quien era a la vez el alma en el campo y en el banco del elenco escarlata.

Larraz iba por la punta derecha, al centro estaban Seghini, Delatour y Antonio Sacco, pero la orden, en medio del guayabo y hasta de la borrachera del "Charro" José Manuel Moreno, era de que se la lanzaran al delgado y fuerte puntero izquierdo que tenía bien el número nueve o el diez a la espalda.

"Ese era un cuadro de fantasía. Todos jugábamos bien y lo hacíamos casi que de memoria. Moreno era quien llevaba el peso del equipo con su don de mando y presencia. Él venía de jugar en River Plate con los mejores del mundo y era mucho lo que aportaba".

Aún están vivos los recuerdos en Felipe Marino, el argentino nacido en San Antonio de Padua, provincia de Buenos Aires, quien el pasado 11 de octubre cumplió 77 años de vida y 45 de estar esperando el tercer título de su rojo pasionalmente amado.

"Seghini, Moreno y yo vivíamos a la vuelta de la Calle del Calzoncillo. Todos ganábamos bien para la época. Yo recibía $600, con lo que me alcanzaba para mercar, pagar la renta de la casa, darme un buen "morfi" (comida) y enviar algo de dinero a mi familia que vivía en Buenos Aires.

Doña Juana, una señora de su casa, era quien nos cuidaba. Ella cocinaba, nos daba consejos y hasta nos hacía el cuarto para que saliéramos con las novias o las amigas".

Eran otros tiempos, de otro Medellín, de unos ídolos argentinos que llegaron para darle nuevo impulso al DIM, después de haber tenido una desaparición transitoria a comienzos de los cincuentas.

Marino manejaba el talento innato del goleador, poseía el olfato de quienes avasallan a los porteros con sus repetidas anotaciones. En 1955 le hizo goles a todos los equipos del rentado colombiano, por lo que su fama llegó a romper los linderos nacionales.

"Convertí goles hasta en el partido final ante el Cúcuta (sic), al que le hice dos. Ese año le anoté tres en un mismo partido a Manolín Pacheco, arquero del Santa Fe. Ese Medellín fue un gran equipo que cobraba poco dinero -José Manuel Moreno ganaba $800 de la época-, que no ganó premios por el primer título de la historia, que sólo recibió una medalla y una comida como reconocimiento a esa gesta", recuerda el goleador gaucho.

Si los de adelante eran todos unos cracks, qué decir entonces de la base del fondo, con Efraín Caimán Sánchez, como encargado de custodiar los maderos del equipo que vestía camiseta roja, pantaloneta azul y medias del mismo color.

"Caimán era excelente arquero. Nos daba mucha confianza y seguridad. A veces le sucedían unas tan de buenas, que cuando se lanzaba para el lado opuesto del balón, lo sacaba con las espinillas o el pie".

Marino saltaba como ninguno, le ganaba a todos los defensores que le tenían pavor, porque la costumbre era hacer de a gol o más por partido. "Los zagueros me tenían respeto y fueron algunos los que prefirieron no marcarme para no meterse en el lío de que les hicieran reclamos".

Sus frentazos fueron famosos, poseía una especie de ariete por cabeza, que le imprimía notable fuerza al esférico.

"Mi esencia de goleador viene del más grande: Arsenio Erico, el paraguayo, con sus divinos goles de cabeza, que siempre marcó con Independiente de Buenos Aires".

Y esa es la misma fama, la de Felipe Marino, uno de los grandes goleadores y cabeceadores del DIM en toda la historia.
HISTÓRICO NOTICIAS: FASE II - FASE I


Inicio EL COLOMBIANO Inicio Copa Mustang


90 años EL COLOMBIANO Copyright © 2002 EL COLOMBIANO LTDA. & CIA. S.C.A.
Para visualizar nuestro sitio recomendamos utilizar navegador Internet Explorer 4.0 o superior y una resolución mínima de 800 x 600 - Correo electrónico - Aviso Legal

Inicio EL COLOMBIANO Inicio Copa Mustang