Notas
rojas
La
felicidad del "Pánzer"
Édgar Carvajal
lleva más de cinco años en el Medellín, tiempo en el que
no ha dejado de ser un líder dentro y fuera de la familia escarlata. Por
eso ayer su convencimiento era uno solo: estar en Pasto para darle una mano al
rojo en el último partido que le debe arrojar la tercera estrella.
Feliz
se vio cuando el técnico Víctor Luna lo confirmó en la lista
de viajeros para hoy. "Tengo la fe de que estaré en la capital nariñense",
le dijo a un compañero antes del entrenamiento.
Su presentiemiento
fue efectivo y este gladiador del medio campo también está preparado
para dar la vuelta olímpica en el sur.
El
profesionalismo de Villa
El preparador físicio William
Villa demostró una vez más que no sólo es un profesional
de su materia sino un hombre de buenos modales y respetuoso de la labor de los
demás.
Los periodistas se sorprendieron cuando llegaron a la sede
de Pilsen y la orden era de esperar un poco hasta que autorizaran el ingreso.
Más se demoró el portero en hacer público el mensaje que
en aparecer el preparador físico del DIM, William Villa, ofreciendo las
disculpas pero que "apenas nos ubiquemos atenderemos a toda la prensa con
todo el gusto del mundo".
Así fue, a los cinco minutos ingresó
la prensa y empezó el contacto con el onceno escarlata. Parte del cuerpo
técnico ofreció entrevistas, mientras que los jugadores lo hicieron
de una manera amable al final de la práctica.
Molina
piensa en la vuelta
Mauricio Molina está convencido de
que el mejor aguinaldo quele dará el Medellín a sus hinchas será
la tercera estrella. De ahí que ya la haya empezado a visualizar y esté
pensando en lo que será la vuelta olímpica de su equipo en territorio
nariñense.
"Primero que todo hay que superar los 90 minutos
que nos faltan, pero me imagino una gran locura por la pista del estadio Libertad.
En lo que más pienso es en el pitazo final para iniciar una vuelta en la
que voy a descargar todo la energía que tengo adentro, la presión
que he aguantado durante este semestre y lo bueno que sería cambiar los
momentos tristes por una jornada de historia y alegría", comentó
Mao, el delirio de los niños ayer. |