| Dagoberto, como un rey
El niño colombiano Dagoberto Ospina hizo el saque de honor
en el partido Real Madrid, en España.
El equipo madridista ganó por 4-0 y Raúl, autor
de uno de ellos, se lo dedicó al "Gordito".
Ahora, el pequeño "Dago" es el socio número
96.405 del Real Madrid, uno de los clubes más importantes
del mundo.

El
niño colombiano Dagoberto Ospina acompañado
por Hierro, capitán del club Real Madrid. "Dago"
hizo el saque de honor en el partido que el Madrid le ganó
a la Real Sociedad ayer. |
Madrid
Dagoberto
Ospina, "Dago" o "el Gordito" para sus amigos,
que tiene 10 años, es de Cali y que se confiesa un hincha
del Real Madrid, hizo realidad su sueño, ayer.
Fue al estadio Santiago Bernabeu, vio ganar al Real Madrid por
goleada (4-0 sobre la Real Sociedad), Raúl, máxima
figura del club madridista le dedicó su anotación
y le regaló la camiseta.
Así, con todo esto y cargado de regalos que le dieron los
jugadores y los directivos y portando el carné que lo acredita
como socio, el pequeño salió el campo rebosante
de alegría.
Su sonrisa hizo olvidar que un grupo guerrillero colombiano lo
tuvo secuestrado durante nueve meses sin considerar que apenas
es un niño.
La historia
Las fotos de la liberación de "Dago", publicadas
el 3 de febrero, lo mostraron vestido con la camiseta blanca del
Real Madrid con el número 7, la de Raúl, y tocado
con una gorra y el escudo del equipo. Esas imágenes dieron
la vuelta al mundo y se quedaron grabadas en la cabeza de los
periodistas del diario deportivo español "Marca",
que decidieron rendirle un homenaje por su valentía y arrojo
cumpliendo uno de sus mayores deseos: conocer a su ídolo
Raúl (su otro futbolista favorito es Mayer Candela, ex
jugador del Deportivo Cali) y pisar el césped del Santiago
Bernabeu.
Ayer, finalmente, esa historia se hizo realidad. Tras diversas
gestiones, "Marca" consiguió que "Dago"
llegara a Madrid el miércoles pasado y que ayer hiciera
el saque de honor en el partido.
No fue la primera vez que Dagoberto vio el Santiago Bernabeu,
pues tiene familia en Madrid y ya estuvo una vez en España.
Durante aquel viaje le pidió a su padre que le llevara
a ver un partido del equipo de sus amores y tuvo suerte. Vio un
Madrid-Barcelona, encuentro de la Supercopa de España.
Y para mayor júbilo, los blancos ganaron por cuatro a uno.
Ayer sucedió igual, ganó el Madrid, Raúl
hizo gol y para completar, fue hasta la baranda y se lo dedicó
con un gesto increíble de cariño.
Su narración
El orgullo que siente Dagoberto es inmenso, como él mismo
lo narró en Radio Madrid Marca: "que un equipo tan
reconocido como el Real Madrid me haga un homenaje es como un
sueño. Estoy muy contento".
"Dago" dijo que le gusta mucho el fútbol y que
él juega de delantero, como Raúl, "aunque le
pego con la derecha".
También explicó por qué vestía la
camiseta blanca cuando fue liberado: "Mi mamá fue
a España, cuando me tenían secuestrado, me compró
todo el uniforme. Cuando me liberaron me lo puse, me gustó
mucho y por eso salí con él. Y la camiseta de Raúl,
con el 7, aunque a mi me pusieron el nombre con el que me llaman
mis amigos, Daguiño, como si fuera brasileño".
Antecedentes
Un gestor de paz
Hace poco menos de un año, más concretamente
el 26 de abril de 2000, Dagoberto Ospina, de nueve años
de edad, iba rumbo a su colegio, el Alférez Real, en el
bus oficial junto a 32 compañeros, en la ciudad de Cali.
De repente, tres hombres armados con pistolas y granadas de fragmentación
asaltaron el vehículo. Intimidaron al conductor, no se
inmutaron por los gritos y protestas de los menores y de inmediato
se llevaron a Dagoberto.
Durante el tiempo que estuvo en cautiverio los padres del menor
sólo recibieron tres pruebas de supervivencia, una de ellas
tres meses después del secuestro, un video en el que el
menor le suplicaba, llorando, a su papá que lo llevara
a la casa.
Finalmente, la liberación se produjo el 2 de febrero de
este año, nueve meses después del secuestro, es
decir, luego de 285 días de cautiverio.
Antes de perder su libertad, Dagoberto se caracterizó por
ser un niño inquieto por los temas de la paz, inclusive
formó parte de grupos estudiantiles enfocados hacia ese
objetivo.
De acuerdo con cifras de la Fundación País Libre,
en Colombia cada dos días un menor de edad es secuestrado.
Las estadísticas indican que de un total de 2.754 personas
secuestradas el año pasado, 231 fueron niños.
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