Dos parpadeos del DIM y Millos se fue ganador
Colprensa-Bogotá
Dos pestañeos de la sólida defensa del Independiente Medellín, aprovechados por Johan Viáfara y Ómar Guerra en el comienzo del segundo tiempo, le regalaron tres puntos importantes a Millonarios.
En partido disputado el sábado por la noche, los dirigidos por Luis Augusto García tuvieron mejor suerte a la hora de anidar la esférica en el arco contrario, y ganaron en un juego que en el primer período fue complicado.
Medellín salió con tres defensas y dos carrileros, pero cuando los atacantes "embajadores" se acercaban, Juan José Peláez ordenaba hacer una línea de cinco.
El planteamiento le ayudó para irse a los camerinos con el cero en la pizarra, pero también hay que agradecerle a los locales que siempre buscaron entrar por el centro, olvidándose de los costados.
Tan bueno fue el bloque defensivo montado por los antioqueños, que Millonarios solamente llegó en dos ocasiones con peligro y ambas veces con disparos de media distancia, que fueron controlados por el golero Diego Gómez.
En el minuto 29 de la primera mitad se presentó una jugada de penal para los locales. Ómar Rodríguez, en una de las pocas veces que desbordó, penetró por el costado derecho y se encontró con Javier Martínez, ambos fueron al suelo y el juez central decretó un penal dudoso.
Carlos Castro, que ya había errado ante Santa Fe, se puso al frente del balón, disparó a la mitad del arco y el guardavallas Gómez evitó la caída de su marco, enviando al tiro de esquina.
Mientras Millonarios llegó en tres ocasiones, Medellín puso en aprietos a Eduardo Niño cuatro veces, la más clara la desperdició el goleador Jorge Horacio Serna, quien encaró al portero, envió el balón por encima, pero éste se estrelló en el horizontal.
Cambio de ideas
Para la segunda parte el técnico García ordenó abrir la cancha.
Sacó a Rodríguez e ingresó a Jaime Suárez, envió a la derecha a Marcelino Rentería, fórmula que le dio resultado muy pronto.
"Choco" Suárez llegó con propiedad por la derecha, tiró el centro y en el segundo palo cabeceó Johan Viáfara, quien colocó el 1-0, castigando la mala ubicación de los centrales.
Siete minutos más tarde, fue Rentería el que se metió por la derecha, por el lado de Roberto Cortés y Javier Martínez, centró y en la atropellada Guerra marcó el 2-0 definitivo.
Juan José Peláez de inmediato hizo los cambios, pero no le dieron resultado. Niño emergió como figura, sobre todo en el minuto 13 cuando le sacó un disparo a Serna, que llevaba sello de gol.
Fue un partido pobre, malo, sin ideas, sin muchas opciones de gol, sin emociones a la tribuna que se apostó en ellas bajo el frío capitalino a ver dos equipos que no respondieron a las expectativas.
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