| Medellín no levanta por fuera
Manizales
El juego de anoche fue de gran ritmo. Desde el primero hasta el último minuto se jugó con velocidad, dinámica y volumen ofensivo, especialmente por parte del visitante, que vino, le quitó la pelota al local, tocó y tocó y sólo le faltó el gol.
Esta vez, el Once Caldas aprovechó una de las opciones de gol que creó a lo largo del juego, marcó la diferencia en el arco contrario y defendió el resultado con argumentos.
Medellín puso la iniciativa, le quitó el balón al Once, le manejó los ritmos, con toques cortos y mucha dinámica.
El único gol del partido llegó a los 23 minutos: Raúl Marín agarró un rebote, miró al arco rival, pateó y el balón lo rechazó el arquero Diego Gómez. Al rebote entró Galván y Gómez de nuevo salvó, pero éste volvió a los pies del argentino, quien se cruzó hacia el centro y remató de potencia. Esta vez no hubo quien atajara y evitara el festejo en la tribuna.
La Expulsión de Francisco Mosquera le cambió el planteamiento al Caldas. Foronda pegó en exceso y vio la tarjeta amarilla y después la roja.
El técnico del Medellín aprovechó la ventaja numérica, apretó adelante, pero le faltó más seguridad a los jugadores al momento de definir.
En la llegada repitió y repitió el visitante, pero se fue diluyendo al ver que no llegaba el empate.
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